La prescripción de ejercicio físico en trastornos o enfermedades mentales

Dr. Miguel del Valle Soto, presidente de la Sociedad Española de Medicina del Deporte (Semed)

ejercicio físico enfermedades mentales

Anuario iSanidad 2024
Dr. Miguel del Valle Soto, presidente de la Sociedad Española de Medicina del Deporte (Semed)
La función y la estructura del sistema nervioso, tanto central como periférico pueden verse afectadas, a lo largo de la vida, por diferentes factores que terminan provocando trastornos neurológicos y mentales y estos trastornos son la principal causa de morbilidad y discapacidad funcional en el mundo.

Hay una serie de mecanismos que conducen a la aparición de enfermedades mentales, que están relacionados con factores genéticos, ambientales, conductuales y con el estilo de vida; entre estos mecanismos podemos mencionar la disminución de la neuroplasticidad, el estrés oxidativo o la neuroinflamación.

Existen abundantes publicaciones científicas de calidad que demuestran que el ejercicio físico es muy importante en la prevención y como coadyuvante del tratamiento de la mayoría de las enfermedades crónicas no transmisibles del siglo XXI. Estas enfermedades provocan cada año más de 41 millones de muertes prematuras (71% del total de muertes).

Sin embargo, en el mundo, más de 1800 millones de personas adultas no cumplen con las recomendaciones de ejercicio físico establecidas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el coste del sedentarismo se cifra entre el 1,5 y el 3% del gasto sanitario en los países desarrollados.

Un estilo de vida saludable que incluya una dieta sana y ejercicio físico podría prolongar la esperanza de vida en 14 años para las mujeres y 12 años para los hombres

Recientes investigaciones han demostrado que el ejercicio físico es un factor independiente que mejora la salud, incluso en enfermos, por medio de diferentes mecanismos que van más allá de la mejora de los factores de riesgo; un estilo de vida saludable que incluya una dieta sana y ejercicio físico podría prolongar la esperanza de vida en 14 años para las mujeres y 12 años para los hombres.

En relación con los tras tornos y enfermedades mentales, hay una serie de factores clave que contribuyen a la salud del sistema nervioso, entre los que se encuentra el mantenimiento de un flujo sanguíneo cerebral capaz de estimular la vascularización neuronal, un sistema simpático activo, un sistema inmunológico fuerte, la angiogénesis para el suministro de oxígeno y nutrientes, y el equilibrio hormonal.

En todos estos factores y en algunos otros como el estímulo de la plasticidad neuronal y la neurogénesis, la memoria o la mejora de las conexiones sinápticas, influye muy positivamente el ejercicio físico. Mucha evidencia sugiere que el ejercicio físico mejora el comportamiento y el funcionamiento cognitivo, reduciendo el riesgo de aparición de varias enfermedades neurológicas y neurodegenerativas, protegiendo al cerebro de los efectos perjudiciales del envejecimiento y mejorando la autoestima, la motivación y el bienestar emocional.

Mucha evidencia sugiere que el ejercicio físico mejora el comportamiento y el funcionamiento cognitivo, reduciendo el riesgo de aparición de varias enfermedades neurológicas y neurodegenerativas

Se sabe desde hace años que el ejercicio físico puede aportar protección contra muchas enfermedades y tras tornos mentales, entre los que hay que destacar la ansiedad, la agorafobia, la depresión, el estrés, la esquizofrenia, los trastornos de la alimentación, la psicosis, la esquizofrenia o el trastorno bipolar.

El ejercicio físico regular provoca cambios significativos en la conducta y puede mejorar la concentración, el estado de ánimo y el bienestar mental. Pero no sólo es un buen elemento protector, sino que en diferentes estudios epidemiológicos se ha probado que el ejercicio físico ayuda en el tratamiento de una gran cantidad de enfermedades mentales y hoy día debe de ser considerado como una terapia complementaria en su tratamiento.

En relación con el tipo de ejercicio físico, todavía no existen protocolos de consenso, los mejores resultados se consiguen cuando se adapta al trastorno específico y a las características individuales de la persona con problemas.

Todavía no existen protocolos de consenso, los mejores resultados se consiguen cuando se adapta al trastorno específico y a las características individuales de la persona con problemas

En general, en la mayoría de los casos se recomienda combinar ejercicio aeróbico (caminar, bicicleta, natación) y trabajos de fuerza, aunque dentro de las intervenciones no farmacológicas también muestran muy buenos resultados el yoga o el taichi como se ha comprobado en trastornos como la depresión o la ansiedad.

La intensidad que mejores resultados aporta es la moderada (en algunos trastornos como la ansiedad o la esquizofrenia) o vigorosa de ejercicios combinados (trabajo multimodal) y con una duración de 30 a 60 minutos cada sesión descansando dos días a la semana.

Además, las personas con estas patologías suelen tener niveles de actividad física considerablemente más bajos que la población general, poseen más riesgo de sufrir otras enfermedades crónicas (enfermedades cardiovasculares, obesidad…), y, en muchos casos, su estilo de vida es poco saludable debido a abuso de sustancias tóxicas como tabaco y otros elementos peligrosos con lo que la adherencia al ejercicio físico ayudaría a mejorar su salud general.

En resumen, existen datos suficientes para poder afirmar que el ejercicio físico es una intervención válida y segura para la protección contra la mayoría de los trastornos o enfermedades mentales, y también se ha puesto de relieve que el ejercicio es una opción de tratamiento prometedora, muy rentable y de fácil acceso para las personas afectadas por estos trastornos.

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