Anuario iSanidad 2024
Dra. Marta Neira Álvarez, presidenta de la Sociedad Española de Medicina Geriátrica (Semeg)
Entendemos por edadismo como aquellos pensamientos, actitudes y hechos que discriminan por razón de edad. Este término, traducción del inglés “ageism” acuñado por Robert Butler en 1969, se incorporó en el Diccionario de la Lengua Española en diciembre del 2022.
En un estudio realizado en 57 países con un total de 83.034 personas se evidenció que el 56% de los entrevistados mostraron actitudes edadistas con las personas mayores en un grado moderado-severo y en España hasta el 30 % de los entrevistados.
Estas cifras tan desalentadoras hacen referencia a actitudes y comportamientos que ocurren en la población general. Pero… ¿Qué pasa en el mundo sanitario? El edadismo es un problema con el que convivimos a diario en nuestra práctica diaria. Dentro de la asistencia clínica, es frecuente que pacientes de edad avanzada tengan menos probabilidades de acceso a ventilación mecánica, diálisis o cirugía o menos oportunidades de tratamiento ante un diagnóstico de enfermedad oncológica o enfermedad coronaria o cuando precisan de ingreso en unidades como la UVI o Unidades de Ictus.
En una encuesta realizada entre los socios de la Semeg, el 82% de los geriatras manifestaban que se enfrentan a actitudes edadistas en su práctica clínica
En una encuesta realizada entre los socios de la Sociedad Española de Medicina Geriátrica (Semeg), el 82% de los geriatras manifestaban que se enfrentan a actitudes edadistas en su práctica clínica y el 56% reconocían actitudes edadistas dentro de su propia especialidad.
Por otro lado, las personas mayores, con frecuencia, no tienen acceso a ningún recurso de Medicina Geriátrica, a pesar de que esta especialidad ha demostrado beneficios a nivel funcional, mental y en la calidad de vida, y además disminuye estancias hospitalarias e institucionalización.
Somos una especialidad que ha tenido que explicar sistemáticamente el beneficio (más que demostrado) y esto ha ocasionado una brecha sanitaria, puesto que la implantación en algunos territorios es extensa y en otras, prácticamente no existe, lo que supone una inequidad entre las personas mayores de distintas comunidades y una desigualdad con respecto a otros grupos etarios.
La inmensa mayoría de los ensayos que se hacen para autorización de nuevos fármacos excluyen de forma sistemática a mayores de 80 años
Otro ejemplo, donde existe una discriminación por edad es en la participación en ensayos clínicos. La inmensa mayoría de los ensayos que se hacen para autorización de nuevos fármacos excluyen de forma sistemática a mayores de 80 años y otro tipo de estudios observacionales llamados “estudios en vida real” tampoco se llevan a cabo en población mayor. Además, un trabajo reciente muestra que, en dos revistas científicas especializadas en envejecimiento, hasta un 20% de sus artículos utilizan lenguaje edadista.
Esto ocurre en el entorno hospitalario, pero el edadismo también se manifiesta en políticas sanitarias que tienen una enorme repercusión en la salud del individuo y que discriminan por razón de edad: prótesis auditivas, podólogo, neuropsicólogo, nutricionista o tratamiento odontológico son algunos ejemplos de terapias necesarias en el paciente mayor; sin embargo ninguno de ellos está dentro de las prestaciones del sistema público y acceder a todo esto requiere de recursos económicos que en muchos casos no es posible.
Por último; ¿cuál es la importancia que se le ha dado en la enseñanza pregrado a la Geriatría? La realidad es que hasta el Real Decreto de 1990 la palabra Geriatría no está incluida en la enseñanza de Medicina. En la actualidad, Geriatría no está incorporada como asignatura en todas las Facultades de Medicina, además en un número alto de ellas solo es optativa y el número de horas dedicadas es variable.
Por el enorme impacto que tiene en la salud de las personas mayores y su calidad de vida, en la sociedad y en la economía; es urgente que tomemos acción
Por último, sólo en un número reducido de facultades se realizan prácticas en Servicios de Geriatría y por tanto en muchos casos, la Geriatría es impartida y explicada por otros especialistas. Estos son sólo algunos ejemplos que sirven para mostrar que el edadismo está en todas partes y también en el mundo sanitario. Por el enorme impacto que tiene en la salud de las personas mayores y su calidad de vida, en la sociedad y en la economía; es urgente que tomemos acción.
Desde la Semeg, creemos que el pleno desarrollo de la especialidad en el sistema sanitario contribuirá, sin lugar a duda, a reducir el edadismo al generar entornos de respeto al adulto mayor, más participación en la investigación y mayor y mejor conocimiento del proceso de envejecimiento y de la especialidad. Esperemos que el 2025 sea un año de cambio en el edadismo sanitario.








