Redacción
En España se esperan 34.506 nuevos casos de cáncer de pulmón en 2025, pero solo el 20% se detectará en fases tratables. Esta baja tasa de detección precoz, unida al desconocimiento de derechos asistenciales clave por parte de los pacientes, ha motivado el nacimiento de 41/2002, una iniciativa de concienciación que toma su nombre de la Ley de Derecho al Paciente (Ley 41/2002), vigente desde hace más de dos décadas, para conseguir que los enfermos de cáncer de pulmón estén informados y puedan reivindicar su derecho a pedir el diagnóstico molecular y a solicitar las pruebas para su tratamiento.
La campaña está impulsada por The Ricky Rubio Foundation, en colaboración con las asociaciones de pacientes afectados por el cáncer de pulmón Aeacap y Gepac, los grupos de investigación GECP, Icapem y FCCP, así como las sociedades científicas SEOM y SEaP. Además, cuenta con el respaldo de compañías especializadas en diagnóstico y tratamiento oncológico como Roche, Regeneron y AstraZeneca-Daiichi Sankyo.
Acceso al diagnóstico molecular
El cáncer de pulmón es la principal causa de muerte oncológica en España (19,8%), según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). Sin embargo, hasta el 80% de los casos en estadios iniciales podrían tratarse con éxito si se realizara un diagnóstico molecular temprano, una prueba que permite identificar alteraciones genéticas específicas en el tumor y guiar así el tratamiento más eficaz.
Hasta el 80% de los casos en estadios iniciales podrían tratarse con éxito si se realizara un diagnóstico molecular temprano
Rosario García-Campelo, vocal de la Junta Directiva de SEOM y jefa del Servicio de Oncología Médica del Servicio de Oncología Médica del Complexo Hospitalario Universitario A Coruña (Chuac), afirma que «estas determinaciones son esenciales para seleccionar tratamientos personalizados, optimizar resultados clínicos y evitar terapias innecesarias y tóxicas». A pesar de su relevancia, el acceso a estas pruebas depende muchas veces del lugar de residencia del paciente, lo que genera desigualdades asistenciales inaceptables. “El código postal no puede condicionar el acceso a la innovación diagnóstica”, advierte Bernard Gaspar, presidente de Aeacap.
El proyecto 41/2002 utiliza el formato de una marca con fines solidarios, cuyos beneficios se destinarán a la investigación y a la divulgación del derecho al diagnóstico molecular. Su impulsor, el exjugador de baloncesto Ricky Rubio, señala que «se conoce antes una marca de moda que un derecho. Esta iniciativa quiere ser disruptiva, pero con impacto real en la vida de los pacientes», resalta.
Desde Roche, su directora general en España, Adriana Rubio, destaca la importancia de iniciativas como 41/2002. «Creemos firmemente en el valor del diagnóstico preciso para adaptar el tratamiento y mejorar la calidad de vida de los pacientes«, resalta.
Medicina personalizada y equidad, retos pendientes
El uso de biomarcadores y pruebas moleculares permite no solo mejorar el pronóstico y reducir la toxicidad de los tratamientos, sino también generar ahorros para el sistema sanitario, al evitar terapias ineficaces o innecesarias. Aun así, su incorporación a los protocolos asistenciales no es homogénea en todo el país. La medicina de precisión ya es una realidad en múltiples patologías. En cáncer de pulmón, aún queda camino por recorrer. Iniciativas como 41/2002 buscan acelerar ese cambio, garantizando que todos los pacientes estén informados, empoderados y con acceso a la mejor atención posible, sin importar dónde vivan.










