Redacción
El vicepresidente sénior de Elsevier Global Medical Education, David Michael Hough, ha informado este martes de que el 82% de los alumnos de Medicina en España usa en sus trabajos aplicaciones de inteligencia artificial (IA), como ChatGPT, especialmente en ciencias básicas e investigación. Este dato, presentado durante un encuentro organizado por la Cátedra de Educación Médica Fundación Lilly (FL)-Universidad Complutense de Madrid (UCM), ha preocupado al profesorado por la posibilidad de que el uso descontrolado de estas tecnologías acabe por «desplazar» al pensamiento crítico y acabe por «desvirtuar» la formación.
Jesús Millán, codirector de la Cátedra de Educación Médica FL-UCM, ha pedido revisar el papel de las Humanidades en la formación médica para que el uso de la inteligencia artificial no dé lugar a una pérdida de la humanización durante el ejercicio profesional, que es uno de los «grandes desafíos» de la actualidad. Asimismo, ha explicado que las convivencia entre competencias digitales y la formación humanística no es contradictoria, sino complementaria.
El uso de herramientas de inteligencia artificial es ya común en ciencias básicas e investigación entre los estudiantes de Medicina
«Es una gran oportunidad para perder menos tiempo en algunas otras cosas y poder dedicarle más tiempo a mirar a la cara a los enfermos o a hablar con ellos», ha añadido, tras lo que ha señalado que otro de los retos consiste en adaptar el currículo a los cambios que se han producido en los últimos «20 años» en los profesores, los estudiantes y los pacientes.
Por su parte, el otro codirector de la cátedra, Javier Arias, ha alertado sobre la incorporación «precipitada» de las competencias digitales sin una «reflexión rigurosa», lo que puede dar lugar a una «enseñanza superficial» en la que la tecnología se convierte en un «fin en sí mismo» y no en una herramienta al «servicio» del aprendizaje.
Arias también ha criticado el «tiempo excesivo» dedicado a contenidos tradicionales y extensos que han perdido «relevancia», en detrimento de competencias transversales como la comunicación con el paciente, la medicina basada en la evidencia, la bioética o la formación en investigación.
Docentes reclaman una integración «rigurosa y equilibrada» de las competencias digitales en los planes de estudio
«La proliferación -aparentemente descontrolada- de nuevas facultades de Medicina está tensionando las capacidades docentes de los centros sanitarios, dificultando la disponibilidad de tutores adecuados, comprometiendo la rotación equilibrada por los servicios clínicos e impidiendo la integración efectiva del estudiante en la asistencia», ha añadido.
Declaración el escorial
Durante el encuentro también se ha presentado la Declaración de El Escorial, una iniciativa impulsada por la Facultad de Medicina de la UCM que propone un marco común para integrar las competencias digitales en los grados de Medicina. Esta propuesta busca orientar a las facultades en la incorporación de competencias digitales de forma «armónica, rigurosa y centrada en el beneficio del paciente, con un enfoque que preserve el humanismo médico», invitando así a la comunidad académica a avanzar en la integración y la armonización de las competencias digitales esenciales en el Grado de Medicina.
«El avance de la digitalización en medicina exige que las Facultades de Medicina asuman un papel activo en la actualización continua de sus planes de estudio y estrategias formativas. Es fundamental que revisen periódicamente la formación en competencias digitales, adaptándola a los avances tecnológicos, a la evolución del marco normativo y a las necesidades del sector sanitario», reza el documento.
La Declaración de El Escorial propone un marco común para preservar la humanización en la era digital
Asimismo, insta a explorar modelos flexibles de implementación que se ajusten a los recursos propios y al contexto institucional, asegurando en todo momento que la formación digital no solo se integre de manera efectiva, sino que preserve su propósito de garantizar una atención médica segura, ética y plenamente centrada en el paciente.
Para ello, los autores del manifiesto han señalado la importancia de impartir formación en el dominio de herramientas digitales; en ciberseguridad y protección de datos; en gestión de datos de salud; en aprendizaje digital; en inteligencia artificial y salud; en evaluación crítica de la IA; en telemedicina y comunicación digital; en colaboración en red; en educación y divulgación digital; en bases de datos y sistemas de apoyo a decisiones; en ‘Big Data’ y análisis predictivo; en el impacto de los datos; en legislación europea de inteligencia artificial; en ética en inteligencia artificial; y en protección de datos y privacidad.
Estas competencias deben ser incorporadas en módulos específicos sobre tecnologías digitales en medicina desde los primeros años de la formación, y complementándose con actividades prácticas en entornos simulados y clínicos.








