Juan León García
En la era que vivimos, una persona puede llegar a consumir 90 metros de información en forma de scrolls a la pantalla del móvil en tan solo un día. Sería como leer noticias de abajo arriba de la Estatua de la Libertad, cuya altura es similar. Así lo ha ejemplificado este miércoles Marc Amorós, periodista y experto en desinformación, durante la III edición de ‘Esto es ciencia, no ficción’, organizada por Pfizer España.
Para Laura Chaparro, periodista especializada en información científica y responsable de redacción del Science Media Centre (SMC) España de Fecyt, “la mayoría de estos contenidos engañosos circulan principalmente por redes sociales, mientras que las fuentes más fiables siguen siendo la radio, la prensa escrita y los expertos”. Además, enfatizó que “la alfabetización mediática es clave para proteger a la población, y que el nivel educativo influye en la capacidad para evaluar la veracidad de las noticias”.
Maite Hernández (Pfizer): “Creemos firmemente que la ciencia debe ser accesible, comprensible y fundamentada en datos y hechos contrastados”
Bajo el lema ‘La lucha contra la desinformación, fortaleciendo la confianza en la ciencia’, la iniciativa orientada a divulgar conocimiento riguroso y acercar a la sociedad la ciencia más innovadora y sus últimos avances ha contado con otros participantes, como El divulgador y presentador del programa El Punto sobre la Historia, David Botello.

“La desinformación no nació en las redes sociales ni en los medios online. Ni siquiera en la imprenta. El relato ha sido manipulado desde siempre, y la ciencia no ha estado exenta”, ha señalado. Por eso, ha incidido en que entender la historia permiten “enfrentar con más perspectiva los desafíos actuales de la desinformación”.
El papel de los medios frente a la desinformación
Según el Digital News Report 2025 del Reuters Institute for the Study of Journalism, cerca del 60% de las personas afirma tener dificultades para identificar cuándo una noticia es verdadera o falsa. También, que el 65% de las personas a nivel mundial vive en burbujas informativas y solo consume noticias que confirmen sus creencias.
Frente a esa tendencia, tanto los medios de comunicación como las empresas científicas y sanitarias se posicionan como fuentes creíbles a la hora de recibir información relacionada con ciencia y salud, recoge el Edelman Trust Barometer 2025. Más aún cuando una de cada cuatro personas ha recibido información falsa sobre ciencia recientemente, sobre todo en temas sensibles como las vacunas, el cambio climático o la nutrición, ha mencionado Chaparro en base a la última encuesta de percepción social de la ciencia y la tecnología, elaborado por Fecyt.
Según un reciente estudio publicado en Nature, la credibilidad de la fuente es decisiva, especialmente entre públicos con vínculos institucionales más fuertes. Además, mayores niveles de confianza en instituciones como la Unión Europea se relacionan con una menor creencia en afirmaciones falsas y una menor disposición a compartir desinformación.
La credibilidad de la fuente es decisiva, especialmente entre públicos con vínculos institucionales más fuertes, concluye un estudio publicado en Nature
En este contexto, Maite Hernández, directora de Comunicación de Pfizer España, ha destacado la responsabilidad de la compañía con la transparencia y la divulgación de calidad: “En Pfizer creemos firmemente que la ciencia debe ser accesible, comprensible y fundamentada en datos y hechos contrastados. En esta tercera edición, hemos querido centrar nuestro esfuerzo en la lucha contra la desinformación, que representa una amenaza tanto para la salud pública como para el progreso científico”.
No obstante, Amorós ha advertido sobre el aumento de las fake news generadas por IA. En concreto, hasta el 20% del contenido falso en redes sociales se ha producido en sistemas basados en algoritmos, según el Eurobarómetro de 2018. Este informe también arrojó otros datos preocupantes, como que casi uno de cada tres europeos (30%) cree que la reticencia hacia las vacunas es culpa de la desinformación, y que otro 35% de la población mundial sufre fatiga informativa por culpa de las fake news.








