Pablo Malo Segura
El Ministerio de Sanidad ha aprobado recientemente faricimab (Vabysmo) en jeringa precargada de dosis única de 6 mg tras haber demostrado mejoras rápidas y robustas en la visión y la anatomía en la degeneración macular asociada a la edad neovascular (DMAEn), el edema macular diabético (EMD) y el edema macular tras oclusión de la vena retiniana (OVR). Estas tres patologías juntas afectan a más de nueve millones de personas en Europa y pueden tener un importante impacto en los pacientes, sus familias y cuidadores. El Dr. Luis Arias Barquet, jefe del Departamento de Retina del Hospital Universitario de Bellvitge (Barcelona), atiende a iSanidad para valorar esta noticia y explicar el mecanismo de acción y los beneficios del tratamiento.
Faricimab actúa sobre dos vías clave implicadas en las enfermedades retinianas, el VEGF-A y la angiopoyetina-2. ¿Qué significa esto y por qué es importante para tratar patologías como la DMAEn, el EMD o el edema macular por OVR?
Hasta ahora, los fármacos disponibles lo que hacen es bloquear solamente la vía del VEGF-A, que es muy importante en la patogenia de enfermedad. Pero no es la única, ya que hay más moléculas implicadas en la producción de esta enfermedad. La angioppoyetina-2 es otra molécula muy importante, ya que su activación también está implicada en la enfermedad. Por lo tanto, un doble bloqueo hace que el fármaco sea más eficaz, porque estamos haciendo un bloqueo de la vía adicional, y faricimab es el único fármaco actualmente disponible que bloquea estas dos vías. En estas enfermedades, DMAEn y EMD, hemos visto que el bloqueo de las dos vías es importante y además potencia el tratamiento.
«Faricimab es el único fármaco actualmente disponible en enfermedades retinianeas que bloquea las dos vías: VEGF-A y angiopoyetina-2»
Desde el punto de vista farmacológico, ¿cómo influye la nueva jeringa precargada en la seguridad del procedimiento intravítreo respecto al riesgo de contaminación o errores de dosificación?
A nivel de principio activo, de eficacia, no hay diferencia entre las dos formas de administración. En cambio, sí que aumentamos la seguridad cuando tenemos un vial ya preparado, como es el caso de la jeringa precargada, ya que no se manipula el fármaco. Con la jeringa precargada evitamos esta manipulación y esto hace que la inyección sea más segura al evitar posibilidades de infección. También se considera una mejora en lo que es la dosificación del fármaco, ya que en la jeringa precargada está ajustada la dosis exacta, por lo que también se evitan errores de dosificación. Con lo cual tiene estas dos ventajas.
¿Qué impacto tiene este nuevo formato en la eficiencia operativa de los servicios de oftalmología hospitalarios, en términos de reducción de tiempos y manejo de recursos humanos?
Esto es algo que va a depender del hospital, pero lo que se hace habitualmente es que estos fármacos están almacenados en farmacia hospitalaria y, de ahí, se trasladan a las consultas de oftalmología, que es donde se elabora la inyección en función de las necesidades. Antiguamente, cuando teníamos el vial aquí, en nuestro hospital se encargaba el Servicio de Farmacia de preparar las jeringas para inyección. Eso implica también tener un técnico específico en farmacia para hacer este procedimiento.
Ahora directamente ya tenemos el tratamiento preparado y la ventaja es que se trae directamente a las consultas y sin manipulación. En hospitales más pequeños, que no tienen Servicio de Farmacia, no se podía hacer esta preparación de las dosis, con lo cual el disponer de esta opción es muy importante.
«La jeringa precargada evita manipulaciones y errores de dosificación, lo que aumenta la seguridad del procedimiento”
¿Existen diferencias en la respuesta clínica o tolerabilidad del paciente entre el uso de vial convencional y jeringa precargada con faricimab?
El principio activo es el mismo, pero como comentábamos antes, con la vía tradicional se podían dar errores de dosificación y de seguridad en la manipulación, por lo que la ventaja de la fabricación precargada es que se inyecta la dosis exacta, que es la que se ha visto en los ensayos clínicos que consigue el efecto terapéutico.
¿Cómo contribuye la jeringa precargada de faricimab a mejorar la accesibilidad del tratamiento y a optimizar la atención a un mayor número de pacientes en un contexto de creciente demanda asistencial?
Estas patologías cada vez son más prevalentes por estar muy ligadas al envejecimiento poblacional, algo que es bueno porque vivimos más años, pero que hace que aumenten las enfermedades de este tipo. Esta opción de jeringa precargada facilita el tratamiento. En los hospitales grandes, como el mío, se hace la administración desde los servicios de oftalmología.
También facilita que sea un tratamiento que se realice en clínicas privadas, ya que es más accesible, porque se puede distribuir directamente desde el Servicio de Farmacia al sitio donde se tenga que inyectar y hacerlo. Va a permitir que muchos más oftalmólogos dispongan de este fármaco, manteniendo unas condiciones de seguridad, y, por lo tanto, cuantos más oftalmólogos lo pueden hacer, más acceso habrá del fármaco a los pacientes. Esto contribuye a que haya menos lista de espera, y que el tratamiento se administre lo antes posible, logrando mejores resultados.
“Este formato facilita el acceso en hospitales pequeños y clínicas privadas, ampliando la disponibilidad del tratamiento”
¿Considera que esta innovación puede facilitar una mayor adherencia al tratamiento en pacientes crónicos, y en qué medida podría influir esto en los resultados visuales a largo plazo?
Esta innovación permite hacer un tratamiento más rápido, más precoz, con lo cual el resultado visual a largo plazo será mejor. Todos los estudios demuestran que, si tratamos de forma eficiente la enfermedad desde el inicio, a largo plazo los resultados son mejores. La enfermedad empieza ya con efectos devastadores sobre las células de la retina, por lo que, si evitamos esos efectos devastadores, a largo plazo los datos van a ser mejores. Y también, evidentemente, si el paciente ve un buen resultado visual, va a tener mayor adherencia. Estas enfermedades requieren muchas visitas, muchas inyecciones, pero si el paciente no tiene efectos beneficiosos, va a ser mal cumplidor. Por tanto, en ese sentido yo creo que también va a ayudar.








