Pablo Malo Segura
Gabriela Vázquez Vegas (fotografías y vídeo)
Fernando Guzmán Carpio (vídeo)
La obesidad es uno de los principales desafíos sanitarios en España, tanto por su elevada prevalencia como por su impacto clínico, social y económico. Por ello, es necesario replantear el tratamiento de la obesidad desde una perspectiva integral, basada en la evidencia, centrada en el paciente y apoyada en nuevas herramientas terapéuticas y digitales. Así se puso de manifiesto durante una mesa de expertos, organizada por iSanidad, con el apoyo de Allurion, para analizar el abordaje actual de la obesidad en España y explorar soluciones innovadoras.
«La falta de información acerca del sobrepeso y la obesidad es una de las grandes carencias del sistema», aseguró el Dr. Adelardo Caballero Díaz, director del Instituto de Obesidad. «La información es muy importante: qué es, qué puede causar y las diferentes soluciones que hay para tratarla». El especialista destacó desde las soluciones dietéticas y farmacológicas hasta el uso del balón gástrico ingerible, «de una eficiencia extraordinaria», y en los casos más graves la cirugía bariátrica, mínimamente invasiva y, en muchos casos, ambulatoria.
Eva Narro: «El abordaje integral de la obesidad no está bien concebido y cada vez los pacientes lo reclaman más»
En este sentido, Eva Narro, directora gerente de Clínicas BarnaMedik, incidió en que «el abordaje integral de la obesidad no está bien concebido» y señaló que «cada vez los pacientes lo reclaman más». Así, comentó que las principales barreras que dificultan una atención adecuada son el escaso tiempo clínico, así como la falta de recursos económicos y de formación específica para los profesionales.

El Dr. Shantanu Gaur, cofundador y CEO de Allurion, explicó que «antes las opciones para tratar la obesidad eran muy limitadas, pero esto ha cambiado en los últimos 15 años». Actualmente, existen alternativas como «el balón gástrico, los nuevos fármacos y las nuevas aproximaciones en cirugía bariátrica». No obstante, matizó que «esto solo es una parte del camino. Es fundamental acompañarlo con cambios en el estilo de vida: hábitos de ejercicio, alimentación o sueño».
«Queremos que la gente pierda peso de una manera metabólica saludable, manteniendo el músculo, y crear una solución sostenible para el tratamiento de la obesidad», afirmó. El programa digital Allurion utiliza inteligencia artificial (IA) para lograr este objetivo. La obesidad se relaciona con otras enfermedades como diabetes, enfermedad cardiovascular, infertilidad y diferentes tipos de cáncer. «Si tratamos la obesidad sosteniblemente podría cambiar el curso, no solo del sistema de salud español, sino de todo el mundo», resaltó.
Dr. Shantanu Gaur: «Queremos que la gente pierda peso de una manera metabólica saludable y crear una solución sostenible para el tratamiento de la obesidad»

Por su parte, Francisco Jesús López de María, CEO de López de María Nutrition, apuntó que existe una gran desinformación social sobre los tratamientos de la obesidad. «Hay personas que hablan con mucha certeza sin saber cómo funciona el tratamiento», advirtió. En su opinión, el reto es fomentar una buena información, explicar en qué consiste el programa, cómo se trabaja y qué figuras sanitarias están implicadas. «El paciente necesita una buena información veraz y real, de qué podemos pedir al tratamiento y resultados esperados», añadió Mari Carmen, del Instituto de Obesidad.
Enfoque combinado de la obesidad
Los ponentes coincidieron en que la obesidad debe abordarse desde un enfoque combinado, integrador y constante en el tiempo. «Hay que enfocarlo desde un punto de vista multidisciplinar», defendió el Dr. Caballero. «El sobrepeso puede tener factores genéticos, pero también hay elementos ambientales que deben abordarse. El control del peso es un problema global muy extendido que requiere cambios en la actitud de vida: comer diferente, hacer ejercicio regular y cuidar la salud mental».
En esta línea, la Dra. Eva Ramos, cirujana general y digestiva, insistió en que un tratamiento que no englobe todos los factores relacionados con la obesidad está condenado al fracaso. «Se pierde peso, pero a los tres meses el paciente puede estar igual. Es fundamental un cambio real de hábitos».
Dr. Adelardo Caballero: «El control del peso es un problema global muy extendido que requiere cambios en la actitud de vida»

En esta línea, López de María enfatizó en la importancia de alinear expectativas y estar en la misma sintonía que el paciente. «Lo que funciona para una persona no tiene por qué servirle a otra. Escuchar al paciente y definir objetivos realistas facilita mucho el proceso», apuntó. Además, lamentó que, según la comunidad autónoma, se exigen unos u otros parámetros de Índice de Masa Corporal (IMC) específicos.
Discriminación por peso e impacto en los más jóvenes
Más allá de los desafíos clínicos, la discriminación por peso es un factor que limita el acceso y efectividad de los tratamientos. «Vivimos en una sociedad donde la imagen es muy importante y hay una animadversión hacia las personas con obesidad», expuso el Dr. Caballero. «Muchas veces estas personas no dan el paso por vergüenza o miedo, pero existen tratamientos muy simples y efectivos que pueden llegar a mucha gente».
Mari Carmen: «El bullying, la gordofobia y la presión de las redes sociales hacen que los adolescentes con obesidad sean especialmente vulnerables»
Adrian Wild apuntó que, aunque muchos pacientes empiezan un tratamiento por razones estéticas, como consecuencia «terminan reduciendo el riesgo de enfermedades como la diabetes, la infertilidad o las enfermedades cardiovasculares». Esta mejora integral es una oportunidad que no debe subestimarse.
Desde su experiencia, López de María señaló que la estigmatización social puede ser más dañina que la propia patología. «Muchas veces el mayor enemigo del paciente es él mismo. Los comentarios del entorno o incluso del propio círculo familiar pueden tener un impacto devastador», manifestó.
Un caso especialmente sensible es el de los adolescentes, según explicó Mari Carmen. «El bullying, la gordofobia y la presión de las redes sociales hacen que estos jóvenes sean especialmente vulnerables. Para ellos, opciones como el balón ingerible, que se puede administrar a partir de cierta edad, son un recurso muy valioso», apuntó. El Dr. Caballero señaló que cuando los niños son más mayores y aceptan bien los balones, el cambio es radical. «Los padres suelen ser contrarios a la cirugía, y por eso los procedimientos no invasivos como este son de gran utilidad», concluyó.
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