Redacción
La Fundación Jiménez Díaz (FJD) ha codirigido un informe centrado en aportar nuevos enfoques en la prevención y el abordaje de la enfermedad renal crónica (ERC), como por ejemplo a través del mantenimiento de la salud renal, actuando antes de que se desarrolle y modificando la respuesta global frente a la misma del tratamiento de la enfermedad ya establecida como única estrategia: la prevención.
El trabajo recoge las conclusiones de la ‘Conferencia de Controversias KDIGO sobre el mantenimiento de la salud renal y la prevención de la enfermedad renal crónica (ERC)’, celebrada en 2023 en Italia y co-presidida por el Dr. Alberto Ortiz, jefe del Servicio de Nefrología e Hipertensión de la FJD e investigador de su Instituto de Investigación Sanitaria (IIS-FJD), junto a la Dra. Kathy Tuttle, del Providence Medical Research Center, el Kidney Research Institute y la División de Nefrología de la Universidad de Washington.
“Anticiparse es vital en una enfermedad que causa un envejecimiento biológico acelerado por la pérdida de la función gerosupresora (anti-envejecimiento) de los riñones. Si no lo hacemos, se cumplirán las proyecciones del prestigioso estudio Global Burden of Disease (GBD), que sitúan a la ERC como tercera causa de muerte en España antes de 2050”, advierte el Dr. Ortiz.
El trabajo aparece en un momento “excelente” para el Dr. Alberto Ortiz, de la FJD, al proporcionar un “marco práctico para alcanzar los objetivos de resolución de la OMS sobre la ERC”
Esta patología, detalla el nefrólogo, afecta a más de 800 millones de personas en todo el mundo “y es uno de los principales desafíos sin resolver en la salud global”. Así, recuerda que la conferencia subrayó la “necesidad urgente de una identificación precoz, una intervención oportuna y una mayor atención a los factores que aumentan el riesgo de sufrir ERC”.
El trabajo, publicado en la revista científica Kidney International, llega en un momento “excelente”, a juicio del Dr. Ortiz, ya que “proporciona un marco práctico para alcanzar los objetivos de la recientemente aprobada resolución de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre la ERC”. De esta forma, el documento recomienda una evaluación más amplia de la salud renal, al mismo tiempo que se acometan reformas sistémicas que faciliten el acceso a la atención preventiva.
No obstante, reclama “cambios estructurales adaptados a los contextos locales que apoyen la prevención primaria proactiva, además del diagnóstico y el tratamiento precoces de la enfermedad renal crónica”.
Visión integral de la salud renal
La conferencia de controversias, impulsada por KDIGO, ONG internacional que desarrolla e implementa guías de práctica clínica basadas en la evidencia sobre la enfermedad renal, reunió a participantes que analizaron la amplia variedad de factores de riesgo de la ERC. Entre otros, la edad superior a 50 años; diabetes; la hipertensión; las infecciones; las toxinas ambientales; el bajo peso al nacer; la hipertensión en el embarazo; los antecedentes familiares y las desigualdades en el acceso a la atención médica.
Además de aportar una visión integral de la salud renal en todo el proceso de prevención de enfermedades crónicas a lo largo de toda la vida, enfatiza las principales lagunas existentes en la investigación y aboga por disponer de mejores herramientas para predecir y prevenir el daño renal, incluyendo biomarcadores, algoritmos de riesgo y soluciones de salud digital. También destaca el papel de la nutrición y la actividad física para preservar la salud renal, a la vez que pone en valor las opciones farmacológicas actualmente disponibles.
“Los datos actuales demuestran que la enfermedad renal no es inevitable”, afirmó la Dra. Tuttle, asegurando que “en muchos casos, se puede retrasar, o incluso prevenir, si se interviene a tiempo”.
“Debemos considerar la prevención de la ERC como una prioridad de salud pública, como se ha hecho con las patologías cardíacas y la diabetes; esto implica integrar la salud renal en el proceso de prevención de enfermedades crónicas y empoderar tanto a profesionales sanitarios como a pacientes mediante la educación en salud, la información sanitaria y la concienciación y sensibilización”, concluye.
PreveRenal
En línea con lo que defiende el informe, los hospitales de Quirónsalud integrados en la red pública madrileña (Sermas) (los hospitales universitarios Fundación Jiménez Díaz, Rey Juan Carlos, Infanta Elena y General de Villalba) han puesto en marcha el programa PreveRenal, que facilita el diagnóstico precoz de la ERC, en un momento en que una intervención adecuada puede retrasar la necesidad de diálisis casi 30 años.
Esta iniciativa realiza un screening oportunista dirigido a la población general para realizar la determinación de la albuminuria a partir de una muestra de orina. Así se logra detectar la ERC precozmente. La coordinadora de este programa, la Dra. Lucía Cordero, especialista del Servicio de Nefrología en la FJD, indica que “la medida de la albuminuria (albúmina en orina) permite diagnosticar la enfermedad renal crónica en una etapa en la que las medidas habituales de función renal son todavía normales, pero los riñones ya están perdiendo la capacidad de producir la proteína anti-envejecimiento Klotho, poniendo en marcha el proceso de envejecimiento biológico acelerado de la ERC”.
En los primeros cinco meses de 2025 ya se han realizado más de 11.000 análisis en el marco de este programa, y sus resultados han permitido que el 1,5 por ciento de los pacientes incluidos en el mismo estén ya en seguimiento para evitar diálisis o trasplantes futuros.









