Juan Pablo Ramírez
Son muchos los frentes abiertos en materia sanitaria. Los 10 años de experiencia al frente de la Consejería de Sanidad de Castilla-La Mancha, le permiten a Jesús Fernández Sanz, mojarse en todos ellos. El consejero pide más diálogo al Ministerio de Sanidad con las comunidades autónomas para llevar a buen puerto la Ley del Medicamento, el Estatuto Marco o el Real Decreto de Tecnologías Sanitarias. «Si existe consenso creo que podemos llegar a una ley extraordinaria», asegura en relación al anteproyecto.
En clave interna, la comunidad autónoma trabaja en la renovación de su plan estratégico hasta 2030, ha convocado la mayor OPE de su historia con el objetivo de dejar la interinidad en el 7% y en la programación de la renovación de su parque tecnológico.
Acaban de convocar la mayor oferta pública de empleo (OPE) de su historia, ¿cómo va a impactar en la interinidad de las plantillas? ¿Dónde están las mayores necesidades de plantilla en Castilla -La Mancha?
Es una OPE que llevamos trabajando desde 2023, con el propósito principal de retener el talento que hemos ido generando y de consolidar a las personas que después del Covid. Somos una de las comunidades que más profesionales mantuvimos –más de 3.000– de aquellos que trabajaron en la pandemia.
“Este plan 2025-2030 gira hacia lo que llamamos modelo salud con cinco pilares: salud comunitaria, salud digital, salud de precisión, One Health y ciudadanía”
Ahora queremos disminuir esa temporalidad y estar en torno al 6% o 7% cuando terminen los exámenes de la oferta de empleo público. Son las cifras que entendemos que tenemos que alcanzar, no solo por lo dice la Unión Europea. Creo que con esto cubrimos el total de objetivos que nos planteamos en 2015: recuperar los 3.000 empleos que se habían perdido y después ir creciendo en las especialidades que queríamos dimensionar.
¿Y cuáles son esas especialidades que buscan dimensionar?
Las especialidades que en 2015 priorizamos eran medicina de familia, pediatría, traumatología, anestesiología, radiología y neurología, entre otras. Es decir, de todas aquellas en las que había carencias. En la evolución hemos mantenido la medicina de familia. De hecho, ya hemos superado los 100 en formación. En concreto, hemos formado 110 personas este año. Somos una de las seis comunidades que en los últimos cuatro años han sido elegidas al 100%. También hemos puesto el foco en pediatría, sobre todo pensando en la atención primaria. Existe un problema, porque la mayoría de las personas que formamos después quieren trabajar en la atención hospitalaria. Estamos intentando que la atención primaria pueda retener también a esos pediatras.
En la actualidad, estamos con el desarrollo de especialidades que no dimensionamos en aquellos momentos como intervencionismo digestivo, cardiología, radiología… Entonces no existían estas carencias pero a largo plazo van a ser necesarias. Estamos trabajando en aquellas especialidades relacionadas con el abordaje del cáncer. Hemos establecido en las cinco provincias servicios de medicina nuclear para diagnóstico y radioterapia para el tratamiento.
«Las especialidades que en 2015 priorizamos eran medicina de familia, pediatría, traumatología, anestesiología, radiología y neurología, entre otras»
Acaban de terminar los residentes del quinto año, ¿cuántos han podido fidelizar, especialmente en estas especialidades? ¿Van a poder participar estos residentes de quinto año en la OPE?
Sí, van a poder participar. Queríamos hacer la OPE en un momento determinado para que los profesionales que terminen la formación puedan optar a las plazas. En este momento aún no hemos terminado de captar a todos los que entendemos que se pueden quedar. El año pasado cerramos con el 82%. Este curso nuestro objetivo era al menos mantener ese 82%. A falta todavía del mes de septiembre, estamos en el 80% y entendemos que llegaremos al objetivo.
¿Cuántas plazas corresponden esta próxima convocatoria a Castilla-La Mancha? ¿Van a ser suficientes?
Entendemos que van a ser suficientes, pero no sabemos todavía el resultado final. En urgencias hemos pedido más de las que nos habían concedido en un principio. En medicina de familia, en pediatría y en las especialidades relacionadas con el cáncer vamos a seguir creciendo. Con la progresión que llevamos, hemos crecido un 140% en formación especializada, entendemos que es suficiente para el objetivo que nos planteamos de alcanzar una tasa de reposición del 100%. Desde el año 23 hemos cumplido este objetivo de sustituir a los médicos que se jubilan por otros que hayamos formado nosotros.
«Desde el año 23 hemos cumplido este objetivo de sustituir a los médicos que se jubilan por otros que hayamos formado nosotros»
¿Cuántas plazas han pedido en urgencias?
En principio nos concedían seis y hemos pedido poder llegar hasta 10, pero no sabemos aún cómo va a terminar la situación.
Estamos ya en verano y una de las principales polémicas todos los años es el cierre de camas y las dificultades para sustituir al personal de vacaciones, ¿cómo se están preparando?
Desde que llegamos en 2015, nos planteamos desde el Gobierno, y el presidente Emiliano García-Page así nos lo pidió, no cerrar ninguna cama. En aquellos sitios donde tenemos que hacer obras, aprovechamos el verano. Allí donde disminuye la actividad programada, evidentemente tenemos menos camas a disposición de los profesionales y de los ciudadanos. Cuando se van de vacaciones disminuye la actividad y aprovechamos para hacer obras. Se dan pocas sustituciones en los hospitales, al igual que en el resto de España se dan pocas.
Las sustituciones en las que más trabajamos son en atención primaria. En Castilla-La Mancha tenemos dimensionado el número de médicos para no tener que cerrar ningún centro ni ningún consultorio. Tenemos problemas para sustituciones en el mundo muy rural y en aquellos sitios donde hay cupos muy grandes. Creo que el verano, al igual que el año pasado, va a trascender sin incidencias.
«Ahora queremos disminuir esa temporalidad y estar en torno al 6% o 7% cuando terminen los exámenes de la oferta de empleo público»
Se encuentran en proceso de actualizar el plan estratégico de salud de la comunidad autónoma. ¿Hacia dónde se dirige?
Terminamos este año 2025 un plan que estaba orientado a las personas y la sostenibilidad. Este plan 2025-2030 gira hacia lo que llamamos modelo salud. Lo hemos basado en cinco tipos de salud. El primero es salud comunitaria. Vamos a trabajar con toda la comunidad y con las instituciones en la promoción de la salud. El segundo tipo de salud es la salud digital. Estamos inmersos en un plan estratégico digital para la gestión de la inteligencia artificial, la alta tecnología y la dimensión de plataformas para que haya una historia clínica única. La tercera es la salud de precisión. Estamos trabajando ya en nuestro propio estudio genético de las enfermedades más prevalentes y en el desarrollo del genoma así como de los tratamientos personalizados.
En cuarto lugar, la One Health. Tenemos de ejemplo por desgracia la pandemia del Covid. También estamos viendo el impacto del clima, con las danas, la desertización o la propia temperatura. En quinto lugar, tenemos que trabajar con la ciudadanía. Tenemos un proyecto denominado Salud y Sociedad. La responsabilidad de la salud no es sólo del sistema sanitario. Nosotros podemos decidir tratar muy bien el cáncer de pulmón o las enfermedades respiratorias, pero si las personas deciden fumar, no podemos tomar decisiones para que eso no ocurra. Por lo tanto, es muy importante la corresponsabilidad sobre tu salud y sobre la salud de la comunidad.
«Hay muchos asuntos que podríamos discutir en cuanto a las alegaciones, pero no vamos a admitir el “yo invito y tú pagas” en la Ley del Medicamento»
En el último Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud lamentaba que el Ministerio no había escuchado ninguna de las alegaciones que habían hecho las comunidades autónomas a la Ley del Medicamento, ¿cuáles eran las principales alegaciones?
Sabemos que han llegado un gran número de alegaciones al anteproyecto de Ley del Medicamento. En el seno del Consejo Interterritorial, ya se dijo que sí se iba a contar con las alegaciones de las comunidades autónomas. Hasta ahora no ha ocurrido, pero si esa es su intención, bienvenida será. Estamos muy preocupados porque todos formamos parte de la ley. Entendemos que es el Ministerio quien tiene que legislar para crear un marco y después las comunidades autónomas podamos hacer el desarrollo.
Hay muchos asuntos que podríamos discutir en cuanto a las alegaciones, pero no vamos a admitir el “yo invito y tú pagas”. Hay además temas de fondo importantes tanto en la concepción de los productos farmacéuticos y los medicamentos, como en la distribución, en la dispensación y en la prescripción. Hay algo que a mí me parece que rompe la equidad. La ley no puede mantener un articulado en el que se permite sustituir en la farmacia la prescripción de un medicamento determinado por otro con el mismo principio activo pero más caro. A mí me parece que esto rompe la equidad. Si existe consenso creo que podemos llegar a una ley extraordinaria.
«Un estatuto exclusivo para el médico no es bueno. Creo que es mucho mejor un estatuto que hable del conjunto de los profesionales que trabajamos en el sistema»
Otro ejemplo de falta de diálogo ha sido el Estatuto Marco, ¿qué mejoras crees que se deben incorporar?
Mantengo que un estatuto exclusivo para el médico no es bueno. Creo que es mucho mejor un estatuto que hable del conjunto de los profesionales que trabajamos en el sistema. El Ministerio debe crear un marco de trabajo, pero luego hay muchas connotaciones que dependen exclusivamente de la comunidad autónoma. Por ejemplo, nosotros en Castilla-La Mancha trabajamos 35 horas y comunidades vecinas nuestras, 37 y media.
No solo es bueno, es obligatorio que en este momento hagamos un estatuto para los estatutarios de los sistemas de salud. Pero, una vez más, en aquellas cuestiones relacionadas con la prestación, que es nuestra responsabilidad y que asumimos su coste, debemos tener una negociación con nuestros propios sindicatos. Somos 17 comunidades tirando de este tren maravilloso que ha hecho que tengamos un Sistema Nacional de Salud muy potente. No podemos ir ahora hacia atrás con decisiones que tuviesen que ver con la centralización.
Existen bastantes leyes en desarrollo que dependen del Ministerio de Sanidad. Hemos hablado del anteproyecto de Ley del Medicamento y del Estatuto Marco, pero también están pendientes el real decreto de Evaluación de Tecnologías Sanitarias, la ley del paciente, de lista de espera, de gestión sanitaria… ¿Le preocupa en una situación en que el diálogo con el Ministerio de Sanidad es tan complicado?
Sí, me preocupa. Esperamos que haya más sensibilidad y en las siguientes ocasiones tengamos una mayor participación. Hay grupos de trabajo dedicados a estos temas: lista de espera, ley del paciente o cronicidad. Más allá de los anuncios que se puedan hacer en estos casos, es más importante que exista un trabajo de fondo.
«Es obligatorio que en este momento hagamos un estatuto para los estatutarios de los sistemas de salud»
La otra cuestión también es la financiación de la sanidad. Tradicionalmente el sistema se ha guiado por la cápita y nunca ha tenido en cuenta la dispersión geográfica, ¿qué tiene que ocurrir para que el Gobierno cambie los criterios de financiación?
Es muy difícil dentro de un mismo razonamiento pensar que se delegan unas competencias y se estabiliza la manera de financiarlas por cápita. La manera de financiarlas debe ser dinámica. Las transferencias en 2002 en Castilla-La Mancha fueron en 2002. ¿Alguien piensa que la cartera de servicios, el número de profesionales, las infraestructuras, la tecnología no ha evolucionado de una forma muy paralela a la manera de prestar estos servicios que tienen mucho más que ver con otros aspectos que solo con la cápita? ¿Alguien piensa que la cronicidad, el envejecimiento o la dispersión no es importante? No es lo mismo trabajar sobre 80.000 kilómetros cuadrados que tiene nuestra región que trabajar en comunidades con una población mucho más concentrada. Nosotros tenemos 208 centros de salud y 1.111 consultorios, además de 18 hospitales, el transporte sanitario, un instituto de ciencias de la salud y todas los departamentos de la consejería.
Construir un consultorio o un centro de salud puede ser barato pero hay que tener profesionales contratados. No tenemos ningún punto de atención continuada que no tenga un médico y una enfermera. Habrá puntos donde vean 15 pacientes y en otros 50. Esto habrá que financiarlo de alguna manera, habrá que financiarlo. Nosotros necesitamos muchos más recursos para hacer la misma prestación a 2.150.000 habitantes que otra comunidad autónoma. La cápita solo beneficia la inequidad. A menudo nos preguntan por un acuerdo sectorial. Yo estaría a favor de un pacto por la sanidad cuando la financiación sea la adecuada porque si pacto ahora sigo beneficiando la inequidad.
«Nosotros necesitamos muchos más recursos para hacer la misma prestación a 2.150.000 habitantes que otra comunidad autónoma»
El Sistema Nacional de Salud ha hecho un esfuerzo por renovar el parque tecnológico, ¿cómo va a garantizar la renovación de los equipos?
Nosotros hemos trabajado con tres tipos de financiación: el Plan de Renovación de Alta Tecnología (PRAT), que surgió en el año 2015 en Castilla-La Mancha porque éramos la comunidad autónoma con mayor obsolescencia. Hubo una financiación por mecenazgo de Amancio Ortega que nos permitió comprar los aceleradores lineales que tenemos distribuidos por las cinco provincias. Por último, ha habido una financiación venida de Europa para la renovación de los equipos. Hemos pasado de ser los últimos a estar entre los tres primeros en renovación tecnológica.
Nuestro plan de renovación de la tecnología sigue vivo y continuamos comprando año a año. Llevamos ya más de 500 millones invertidos y ahora estamos programando los siguientes 10 años. La renovación tiene dos dimensiones: la tecnología que ir con la dimensión de avance que tiene que tener la tecnología y con la cartera.










