Gema Maldonado Cantero
Que llevara más de 20 años sin tocarse, pese al descontento generalizado entre los sanitarios, ya podía ser indicativo de que la negociación de un nuevo Estatuto Marco podía ser más que complicada. Ha sido como abrir la caja de los truenos, que no solo ha posicionado a todos los sindicatos, de clase y de colectivos sanitarios, contra el Ministerio de Sanidad, también ha generado (o ha hecho aflorar) tensiones entre los propios sindicatos, los que están en la mesa oficial de negociación y los que no, los que defienden a distintas profesiones sanitarias y los que representan solo a los médicos.
Si bien el inicio de su negociación se acordó a finales de 2022, han sido los últimos seis meses los verdaderamente activos entre reuniones y borradores para alcanzar un texto definitivo. Sanidad quería tenerlo listo antes del verano. Pero no ha podido conseguir el apoyo de los sindicatos presentes en la mesa de negociación (Satse, CSIF, CC.OO, UGT y Cig-Saúde), que hasta ahora se habían mostrado menos beligerantes que los sindicatos médicos.
El último borrador del Estatuto Marco no ha convencido a ningún sindicato, ni los del Ámbito de la Negociación ni los sindicatos médicos
Pero el último borrador del Estatuto que les ha presentado Sanidad no les ha sentado nada bien, lo consideran «un paso atrás», y ya han anunciado protestas y posible huelga si en septiembre no hay respuesta a sus reivindicaciones: jornada de 35 horas para todos los trabajadores del sistema sanitario, jubilación anticipada voluntaria y unas retribuciones acordes con la nueva clasificación profesional.
Por su parte, los sindicatos exclusivamente médicos, CESM y SMA, que ya han celebrado una huelga nacional de médicos en junio y ya han puesto fecha a la próxima, en octubre, ya han dicho que no pararán hasta conseguir un Estatuto propio para el colectivo. Un objetivo que también persigue la plataforma de sindicatos y organizaciones médicas Apemyf, que de forma independiente a los sindicatos de la huelga, tienen su hoja de ruta para conseguirlo: este martes han anunciado que se ponen en marcha para promover una Iniciativa Legislativa Popular (ILP) para poder iniciar el procedimiento de una nueva ley para crear el Estatuto Médico. Esta es una de las vías que recoge la legislación española para iniciar un procedimiento legislativo, y para poder hacerlo, tienen que reunir 500.000 firmas de la ciudadanía.
La plataforma Apemyf anuncia que promoverá una Iniciativa Legislativa Popular para lograr un Estatuto propio para los médicos
Sanidad ha dicho que no va a negociar un Estatuto específico para los médicos ahora, que trabaja en el que incluye a todos los trabajadores del sistema sanitario, y ha sido tajante cuando ha hablado de jubilación anticipada o de establecer retribuciones actualizadas a las categorías: eso implica a otros ministerios, como Hacienda y Seguridad Social. Los sindicatos de la mesa de negociación, que volvió a reunirse este martes, insistieron a la ministra Mónica García que sea Sanidad quien negocie con el resto de ministerios para conseguir estas mejoras.
Fuentes del Ministerio señalan ahora que tanto la jornada de 35 horas como la reclasificación con sus correspondientes subidas salariales «son dos materias que están en la mesa de negociación» y que intentarán cerrar un texto «consensuado que pueda tener la fuerza suficiente para favorecer su aprobación en las Cortes». Y es que es otro punto clave: si consiguen acercar posturas y firmar un texto, comienza otro camino que no pinta fácil en una legislatura compleja. El anteproyecto de ley del nuevo Estatuto Marco tiene que superar toda la tramitación y conseguir su aprobación en un Congreso de los Diputados en el que los apoyos vienen y van. Por su parte, las comunidades autónomas serán las que finalmente tengan que cumplir con lo que establezca el Estatuto en cuanto a condiciones laborales de sus sanitarios.
Desde Sanidad señalan que la jornada de 35 horas y las retribuciones ligadas a la nueva clasificación «están en la mesa de negociación» y que quieren cerrar un texto consensuado
Desde el Ministerio insisten en que «la negociación y el acuerdo es la mejor vía de solucionar temas pendientes del personal estatutario» y que el actual proceso es «una gran oportunidad» para mejorar las condiciones laborales «y no debemos desaprovecharla». Además, considera que el texto actual «es un gran avance» respecto a lo que había, y «tiene posibilidades de concitar consenso y apoyo», ya que «se han incluido muchas propuestas de la parte social».
Cada una de esas medidas se han negociado al milímetro, hasta la última coma, y son peticiones de los sindicatos de la mesa de negociación y de los sindicatos médicos, con los que Mónica García se ha ido reuniendo de forma paralela a la mesa oficial. Esta doble negociación ha mostrado las tensiones entre unos y otros sindicatos, que se han agudizado tras las rueda de prensa que ofrecieron los integrantes del Ámbito de la Negociación el pasado lunes.
Allí, la presidenta de Satse y otros representantes sindicales se mostraron muy críticos con la reivindicación de los médicos de un Estatuto propio y que no son los únicos que hacen guardia. Incluso dijeron no entender que vayan a tener un capítulo específico. Unas declaraciones que han generado la reacción inmediata de facultativos y de algunas organizaciones de médicos en redes sociales.
El proceso de reforma del Estatuto Marco ha generado tensiones entre sindicatos
La ministra ha enumerado en alguna ocasión las mejoras que recoge el borrador que propone. Son cambios como las convocatorias de empleo público cada dos años, exención de guardias nocturnas por más motivos, mejoras en conciliación, tareas de formación y docencia dentro de la jornada laboral, reducción del máximo de horas semanales de trabajo y reducción de las guardias de 24 horas a jornadas de un máximo de 17 horas, sin que el descanso anterior o posterior tenga que «devolverse» a la Administración, entre otras cosas.
Pero este aspecto, el de las guardias, en uno de los más sensibles para los sindicatos médicos. Sus representantes siguen viendo en la redacción del articulado resquicios que pueden terminar permitiendo a los hospitales exigir esas 24 horas a sus médicos y siguen sin ver recogidas todas sus reivindicaciones sobre este tipo de jornada. Este mismo miércoles, el sindicato CESM, que ya anunció que intensificaría sus campañas de comunicación y «concienciación» a la opinión pública, a los pacientes y a los propios sanitarios, ha creado una iniciativa en redes sociales para que los médicos cuenten sus experiencias de «sobrecarga laboral» que suponen las guardias de 24 horas.
Los sindicatos ven este proceso de negociación como «un momento histórico», después de más de 20 años con un Estatuto que ha generado tensiones y enfado entre los sanitarios
La mesa de negociación aún tiene previsto reunirse este mismo mes, pero septiembre está a la vuelta de la esquina y los sindicatos, los que forman parte del Ámbito de Negociación y los que no, aseguran no estar dispuestos a ceder. Ven este proceso como un «momento histórico» (así lo han definido miembros del Comité de Huelga y representantes de la plataforma Apemyf) para cambiar sus condiciones de trabajo, después de más de 20 años de un Estatuto que ha generado agotamiento, tensiones y enfado en la profesión médica.










