Redacción
La Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN), con el apoyo de Danone Nutricia, ha revelado que la intervención nutricional con Fortimel Advanced durante tres meses en pacientes con inflamación sistémica aguda que han desarrollado sarcopenia, pérdida de fuerza y masa muscular, tras una estancia en UCI tiene beneficios en su recuperación nutricional y muscular. El estudio NutriEcoMuscle concluye que los pacientes que reciben esta suplementación durante tres meses recuperan hasta 6,8 kg de peso y aumentan en más de un 48% su fuerza muscular. La investigación se ha llevado a cabo en 10 hospitales de España.
«Cualquier enfermedad aguda grave aumenta el riesgo de desarrollar sarcopenia, que puede persistir durante mucho tiempo o incluso no recuperarse por completo, especialmente si no se realiza un tratamiento específico. En las personas con normopeso o con sobrepeso u obesidad es más difícil diagnosticar la sarcopenia y puede pasar inadvertida. Por eso es tan importante utilizar técnicas de composición corporal», ha explicado la endocrina Irene Bretón, del Hospital General Universitario Gregorio Marañón (Madrid).
El estudio muestra una recuperación de hasta 6,8 kg de peso y un aumento del 48 % en fuerza muscular
En este sentido, la ecografía nutricional es una técnica muy útil para la evaluación de la desnutrición y la sarcopenia. Se trata de una herramienta «novedosa, inocua y accesible», según ha detallado la médico especialista en Endocrinología y Nutrición Clara Joaquín, del Hospital Universitario Germans Trias i Pujol de Badalona (Barcelona), y una de las investigadoras principales de los estudios NutriEcoMuscle.
Beneficio de la intervención nutricional y motora
Los resultados del estudio NutriEcoMuscle han revelado una mejora significativa del estado nutricional de los pacientes, consiguiendo un 88% de pacientes normonutridos, con una reducción de la desnutrición grave en el 85% de los casos.
La intervención redujo un 85 % la desnutrición grave y mejoró la funcionalidad en más de la mitad de los pacientes
También destaca una mejora en fuerza y funcionalidad, medida en parámetros como la fuerza de agarre de la mano, que alcanzó una mejora significativa en un 50%, y el test Up&Go, determina la fragilidad y el pronóstico del individuo, con una mejora en un 42%. Además, se ha producido una reducción del 59% de los pacientes con limitaciones funcionales.
En lo que a composición corporal se refiere, se logró una mejora frente al estado basal del índice de masa magra en un 19,3%, en el índice de masa muscular esquelética de un 19,1%y en valores del ángulo de fase de un 24,3%, con claro impacto de mejora en el pronóstico. Respecto a la tolerancia y adherencia al tratamiento, se consiguió un buen cumplimiento, pues más de ocho de cada 10 pacientes completaron la dosis inicial prescrita, con buena tolerancia y sin síntomas gastrointestinales frecuentes, tanto a los 45 días como a los 3 meses.
«La recuperación nutricional y funcional requiere un abordaje clínico integral, que incluya un tratamiento nutricional específico y un programa de rehabilitación. Las proteínas de alto valor biológico, los aminoácidos con un papel beneficioso para la función muscular, como la leucina, y la vitamina D son nutrientes esenciales que pueden favorecer la recuperación nutricional en estos pacientes», ha destacado José Manuel Garcia Almeida, responsable de la Unidad de Nutrición del Hospital Virgen de la Victoria (Málaga).










