Un nuevo consenso médico para mejorar la adherencia en pacientes con vejiga hiperactiva: la mitad no sigue bien el tratamiento

Especialistas y asociaciones trabajarán en medidas que aborden tanto las barreras clínicas como las emocionales y sociales a través del consenso para reducir el abandono terapéutico y mejorar los circuitos asistenciales

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Redacción
El 49,8% de los pacientes con vejiga hiperactiva no cumplen adecuadamente los tratamientos que les han prescrito. Es el resultado del Análisis Nacional de la Adherencia al Tratamiento en patologías crónicas elaborado por la consultora Grupo OAT, que concluye que mejorar la adherencia en estos casos es uno de los principales retos en el abordaje de esta patología. Con este resultado, unido a que se considera un problema de salud infradiagnosticado y con impacto físico, emocional y económico, han comenzado los trabajos para redactar un consenso que busca mejorar el proceso asistencial en la vejiga hiperactiva desde la adherencia. Será el primero así y cuenta con un grupo multidisciplinar de trabajo que se reunió por primera vez la semana pasada.

El proyecto claVHes, así se llama, está impulsado por los laboratorios Pierre y quiere optimizar el proceso asistencial y reducir las tasas de abandono terapéutico en una enfermedad que afecta en España a entre el 12% y el 17% de la población adulta. En personas mayores de 65 años institucionalizadas alcanza casi al 40% en mujeres y al 35% en varones. Además, la prevalencia es mayor en personas con sobrepeso u obesidad, así como en mayores de 60 años, donde alcanza el 28,3%.

En mujeres institucionalizadas mayores de 65 años, la prevalencia de vejiga hiperactiva alcanza el 40% en España

Según estudio publicado en 2024, su carga económica se estima en más de 1.300 euros anuales por paciente, repartidos en visitas médicas (61,9%), costes de fármacos (13,9%), efectos secundarios (10,8%), absentismo y presentismo laboral (9%) y adquisición de absorbentes (4,5%). Una cifra que pone de manifiesto la importancia de mejorar la adherencia al tratamiento y optimizar los circuitos asistenciales. El mismo estudio indica que apenas el 7,3% de los pacientes con VH en España reciben tratamiento farmacológico, una cifra baja según los expertos, y motivada por el infradiagnóstico, el infratratamiento y el abandono provocado por expectativas no cumplidas o por efectos adversos.

La sequedad bucal es el efecto secundario más común que lleva a interrumpir la medicación, seguido de la cefalea y las náuseas. A ello se suma la falta de información, que según Àngels Roca, presidenta de la Associació per a la Incontinència (ASIA), sigue siendo «una barrera importantísima». Roca subraya que la incontinencia es también «una barrera emocional y social que secuestra la vida de quien la padece». En el caso de las mujeres, la Dra. Judith Lleberia advierte que «muchas tardan en consultar, porque son cuidadoras y se priorizan en último lugar», aunque destaca que los tabús están desapareciendo y que existe una mayor conciencia sobre el autocuidado.

La sequedad bucal, la cefalea y las náuseas son los principales efectos adversos que provocan el abandono del tratamiento

La mejora de la adherencia terapéutica requiere entender no solo las características clínicas de la enfermedad, sino también las barreras emocionales, sociales y de comunicación que afectan al paciente en su día a día. Afecta a los ámbitos emocional, sexual y laboral, y se asocia con síntomas como ansiedad, miedo a la incontinencia, depresión y desesperanza. Además, puede provocar infecciones del tracto urinario inferior, alteraciones del sueño, disminución de la líbido, problemas dermatológicos en la zona genital y un mayor riesgo de caídas y fracturas, especialmente en personas mayores. Todo ello repercute en la calidad de vida, el bienestar mental y el descanso de los pacientes.

El grupo de trabajo que lidera este proyecto, integrado por especialistas en ginecología, urología, medicina de familia, gestión sanitaria, representantes de sociedades científicas y asociaciones de pacientes, desarrollará medidas orientadas a mejorar los flujos asistenciales, contribuyendo así a un abordaje más eficaz de esta patología. Este enfoque transversal permitirá afrontar la vejiga hiperactiva desde todas las perspectivas clínicas, asistenciales y sociales implicadas en su manejo.

El enfoque multidisciplinar contribuye de manera decisiva a una atención más homogénea y equitativa en pacientes con vejiga hiperactiva

La Dra. Julia Quevedo, presidenta de la Sociedad Española de Directivos de Atención Primaria (Sedap), apunta que la importancia de un diagnóstico precoz recaerá con mayor frecuencia en atención primaria, así como el inicio del tratamiento. Dado que muchos pacientes con VH son atendidos a la vez por varios especialistas, por implicar comorbilidades, es necesaria una buena comunicación entre los profesionales sanitarios, para garantizar que no se produzcan fallos en la atención.

El enfoque multidisciplinar contribuye de manera decisiva a una atención más homogénea, y, en consecuencia, más equitativa. «Es más eficiente, ya que permite definir quién es la persona más adecuada en cada momento para realizar un diagnóstico, un seguimiento o, en caso necesario, una derivación hospitalaria, así como establecer los criterios y procedimientos para hacerlo», indica Charo Azcutia, gerente asistencial de Atención Primaria del Servicio Madrileño de Salud (Sermas).

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