Redacción
La gastritis autoinmune presenta una baja prevalencia entre los pacientes sometidos a gastroscopia, pero una evolución significativa hacia estadios avanzados durante el seguimiento clínico, según un estudio publicado en la Revista Española de Enfermedades Digestivas y liderado por el Hospital público Universitario Infanta Elena, en colaboración con la Fundación Jiménez Díaz y su Instituto de Investigación Sanitaria (IIS-FJD).
El trabajo, titulado Prevalencia y evolución de la gastritis autoinmune de nuevo diagnóstico en una gran cohorte retrospectiva española, es uno de los mayores estudios epidemiológicos que se han realizado en población española sobre esta enfermedad crónica. En total, analiza retrospectivamente datos de 426 pacientes diagnosticados entre 2013 y 2023, todos con autoanticuerpos positivos y estudio endoscópico documentado.
La prevalencia de gastritis autoinmune en pacientes que se someten a gastroscopia es del 1,6%. El 40% de los casos evoluciona a estadios avanzados en el seguimiento
La prevalencia observada fue del 1,6%, y la mitad de los pacientes ya presentaba signos de atrofia gástrica en el momento del diagnóstico, atribuible a la inflamación crónica característica de la enfermedad. Durante el seguimiento, un 40% de los casos progresó hacia estadios más avanzados, con un aumento significativo del 18,72% respecto al inicio. Por el contrario, la enfermedad potencial disminuyó en un 20,21%. Los síntomas más frecuentes fueron dispepsia (35%) y déficit de vitamina B12 (33%). Además, se documentaron comorbilidades autoinmunes en el 35,5% de los pacientes, siendo el hipotiroidismo autoinmune la más común (18,7%).
La investigación fue coordinada por el Dr. Esteban Fuentes-Valenzuela, en colaboración con la Dra. Alicia Bejarano, jefa del Servicio de Aparato Digestivo del Infanta Elena, y un amplio equipo multidisciplinar del hospital y del IIS-FJD. Los autores subrayan que solo un paciente desarrolló adenocarcinoma gástrico durante el seguimiento de diez años.
«Nuestro estudio demuestra una baja prevalencia de gastritis autoinmune en pacientes sometidos a gastroscopia. La mitad ya presentan un diagnóstico de atrofia al diagnóstico y se confirma la progresión significativa en el seguimiento a lo largo del tiempo«, explican los investigadores. Los datos, que se han analizado en el Hospital Universitario Infanta Elena durante un período de diez años, son similares a las cifras que se han reportado en otros países occidentales y orientales. Los resultados del trabajo «reafirman la recomendación general actual de realizar vigilancia endoscópica cada tres o cinco años, con un enfoque principal en la detección de tumores neuroendocrinos, en lugar de adenocarcinoma gástrico».







