Pablo Malo Segura
La salud bucodental no es un asunto meramente estético y puede relacionarse con muchas enfermedades graves. Una amplia evidencia científica ya ha demostrado que mantener una adecuada higiene bucodental influye directamente en la salud general del organismo. Diferentes estudios han concluido que la diabetes tipo 2, las enfermedades cardiovasculares, la demencia e incluso complicaciones durante el embarazo pueden agravarse por problemas bucales como la periodontitis o la gingivitis.
El manual para profesionales dentales Hacia una buena salud. Guía práctica sobre el cuidado bucal, publicado por Philips, recuerda que «cuando existe inflamación, las bacterias y toxinas invaden las encías y se diseminan por el torrente sanguíneo». Por ello, mantener una adecuada salud bucal constituye una estrategia preventiva clave frente al desarrollo de enfermedades crónicas sistémicas.
Las personas con diabetes tipo 2 tienen un riesgo más elevado de desarrollar periodontitis y es probable que esta sea más grave que en pacientes sin diabetes. En el caso de la demencia, la periodontitis de moderada a grave se ha identificado como un factor de riesgo para el deterioro cognitivo. Respecto a las enfermedades cardiovasculares, el aumento de ateromas puede disminuir la estabilidad de la placa, lo que incrementa el riesgo de infarto de miocardio e ictus. Además, una mayor inflamación sistémica puede aumentar el riesgo de tener problemas en el embarazo.
Adoptar una rutina de cuidado eficaz, apoyada en evidencia científica y nuevas tecnologías, no solo protege la sonrisa, sino que impacta directamente en la salud general
La guía recomienda adoptar hábitos saludables que promuevan la salud oral. Cepillarse los dientes dos veces al día durante dos minutos, realizar limpieza interdental con hilo o irrigador, y utilizar enjuague bucal terapéutico son prácticas fundamentales. Además, cambiar el cabezal del cepillo cada tres meses, evitar fumar, seguir una dieta baja en azúcares y ácidos, hidratarse adecuadamente y visitar al dentista con frecuencia forman parte de un enfoque integral del cuidado bucal.
El manual incluye el método Tiny Habits, del Dr. BJ Fogg, que propone introducir pequeños cambios graduales en la rutina diaria. Asociar estos hábitos a una actividad ya existente, como lavarse la cara o desayunar, puede facilitar su adopción a largo plazo.
Afecciones más comunes
Entre las enfermedades bucodentales más prevalentes se encuentran las caries, la gingivitis, la periodontitis, la halitosis, la sensibilidad dental y las maloclusiones. Las caries son lesiones provocadas por la acción de bacterias que fermentan restos alimentarios, especialmente azúcares y almidones. Su progresión puede deteriorar el esmalte, atravesar la dentina y afectar la pulpa dental, generando dolor e infecciones.
La gingivitis, por su parte, es una inflamación reversible de las encías que suele manifestarse con sangrado durante el cepillado, mal aliento persistente y sensibilidad gingival. Si no se trata, puede evolucionar a periodontitis, una afección más grave caracterizada por la pérdida de soporte óseo y, en casos avanzados, la pérdida de piezas dentales. Esta enfermedad se clasifica en distintas fases (de I a IV) y grados de progresión (A a C), en función de su severidad y de factores de riesgo como el tabaquismo o la diabetes.
Mantener una adecuada salud bucal constituye una estrategia preventiva clave frente al desarrollo de enfermedades crónicas sistémicas
La halitosis es otro problema común, causado mayoritariamente por la acumulación de bacterias en la superficie de la lengua, aunque también puede estar vinculada a trastornos sistémicos o hábitos alimentarios. Por su parte, la sensibilidad dental suele aparecer cuando las raíces dentales quedan expuestas. Esta condición puede desencadenarse por un cepillado agresivo, el uso de cerdas duras, el bruxismo o incluso por tratamientos estéticos como el blanqueamiento dental. Finalmente, las maloclusiones son desalineaciones dentarias que no solo afectan la estética de la sonrisa, sino también la función masticatoria y la salud general de la cavidad oral.
Prevención y tratamiento profesional
Los tratamientos preventivos como el flúor o los selladores dentales reducen significativamente el riesgo de caries. Cuando el daño ya está presente, existen opciones restaurativas como empastes o endodoncias. En el caso de la periodontitis, el tratamiento no quirúrgico, como el raspado y alisado radicular, debe ir acompañado de un control riguroso en casa.
El cepillo eléctrico Philips Sonicare mejora la salud de las encías y reduce la periodontitis en seis meses
Un estudio clínico evidenció que el cepillo Philips Sonicare reduce notablemente la profundidad de las bolsas periodontales y mejora el estado de las encías en tan solo seis meses, en comparación con cepillos manuales. De esta forma, la guía destaca que ofrece «beneficios notables» a las personas que deben controlar una periodontitis de leve a moderada en casa tras una terapia periodontal no quirúrgica. El cepillo utiliza tecnología sónica para generar una acción fluida dinámica que impulsa el líquido profundamente entre los dientes y a lo largo del margen gingival. Además, se conecta con una aplicación móvil para ofrecer una experiencia de cepillado guiada a sus usuarios.
Para los pacientes que no usan hilo dental de manera constante, la compañía ha desarrollado Philips Sonicare AirFloss Pro, «una solución revolucionaria para la salud gingival». Este limpiador interdental efectivo y fácil de usar está respaldado por numerosos estudios clínicos y de experiencia.
Tecnología aplicada al autocuidado bucal: el enfoque preventivo de Philips en salud oral
Philips cuenta con más de 100 años de innovación en el cuidado de la salud. En el ámbito bucodental, la compañía ha desarrollado diversas soluciones tecnológicas orientadas a la prevención y al manejo domiciliario de patologías orales. Su división Oral Healthcare se propone mejorar la salud oral de 200 millones de personas para el año 2030, mediante la incorporación de dispositivos inteligentes como los cepillos eléctricos Sonicare o los sistemas de blanqueamiento profesional Zoom!.
Philips apuesta por tecnología en el autocuidado bucal y planea mejorar la salud oral de 200 millones de personas antes de 2030
Este enfoque forma parte del modelo que la empresa denomina health continuum, un marco que busca integrar distintas etapas del cuidado de la salud a lo largo de la vida: desde la promoción de hábitos saludables hasta el tratamiento y el seguimiento en el hogar. En este contexto, el objetivo es facilitar el autocuidado, apoyar la adherencia a las terapias prescritas y reducir barreras en el acceso a servicios preventivos.
Diferentes investigaciones estiman que el 80% de las personas manifiestan preocupación por el color de sus dientes, el 75% usan productos cosméticos para el blanqueamiento, y al menos un 25% ya han recurrido a tratamientos profesionales. En respuesta a esta demanda, la compañía ha desarrollado la línea Zoom! para ofrecer procedimientos efectivos que «impacten positivamente en la vida de los pacientes». La compañía destaca que la lámpara de consultorio Philips Zoom Whitespeed ofrece de manera segura una mejora de hasta ocho tonos de luminosidad en menos de una hora.









