Especial Formación Odontología 2025-2026. iSanidadental
Pablo Malo Segura
La transformación digital ha cambiado radicalmente la forma de ejercer la odontología. Alicia Cervera, tesorera del sector dental de la Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria (Fenin) y CEO de Grupo Ceosa, analiza los desafíos formativos que afronta la odontología ante la rápida digitalización y el avance de la inteligencia artificial. Desde su doble perspectiva institucional y empresarial, subraya la necesidad de una formación continua basada en evidencia, adaptada a una práctica cada vez más especializada y tecnológica. «El 68% de los dentistas considera la formación un factor muy importante para el uso de nuevas tecnologías en la clínica diaria», asegura.
Desde su experiencia como CEO del Grupo Ceosa y tesorera del sector dental de Fenin, ¿cómo valora el papel de la formación continua en la práctica odontológica actual?
La formación continua es fundamental para incorporar las nuevas tecnologías, los nuevos materiales y los procedimientos clínicos a la práctica actual. La rapidez con la que se desarrollan obliga a los profesionales a estar en formación permanente.
¿Cree que los avances tecnológicos en el sector dental obligan a los profesionales a un mayor esfuerzo formativo? ¿Cómo pueden las empresas ayudar en este proceso?
Efectivamente, la velocidad del desarrollo tecnológico exige un esfuerzo formativo mayor. Hace pocos años la mayoría de las clínicas trabajaba con radiografías reveladas manualmente, modelos de escayola y agendas en papel. Hoy muchas disponen de sistemas digitales: el 53% cuenta con escáner intraoral y el 79% con radiología extraoral, de los cuales el 43% emplea sistemas 3D. Las clínicas más innovadoras empiezan a utilizar inteligencia artificial y es previsible que la transformación sea cada vez más rápida.
«No se entiende la labor del dentista del siglo XXI si no se incluye su importante papel en la promoción sanitaria»
En el ámbito de la ortodoncia, donde trabaja directa mente su empresa, ¿cuáles son los principales retos formativos que deben afrontar los especialistas hoy en día?
El primer reto es la digitalización integral del proceso: diagnóstico con radiología 3D, modelos digitales, simulación del tratamiento y valoración objetiva de resultados. El segundo es la incorporación sistemática de los alineadores. La mayor dificultad formativa es compaginar ortodoncia fija, alineadores y anclaje óseo: tres áreas con desarrollos independientes, extensas y que exigen un gran esfuerzo para mantenerse al día.
¿Qué iniciativas impulsa Fenin o apoya desde su área para mejorar la capacitación de los profesionales del sector dental?
Fenin, a través de su Fundación, ha creado la Cátedra Interuniversitaria Tecnología, Salud y Sociedad. En esta cátedra participan diez universidades españolas y en el año 2024 se organizó un encuentro sobre la aportación de la tecnología sanitaria a la salud bucodental en personas con discapacidad.
«La prevención no debe ser percibida de manera aislada por los alumnos, como una asignatura aparte, sino como un componente indisociable de toda actuación clínica»
A raíz de este encuentro, y en colaboración con la Sociedad Española de Odontoestomatología para Pacientes con Necesidades Especiales (Seoene), se está elaborando un estudio que analiza la formación regla da que existe en este momento en las distintas comunidades autónomas para los odontólogos que tratan con personas con discapacidad. Los resultados de este estudio permitirán desarrollar programas específicos para este colectivo.
¿Observa diferencias en el acceso o nivel de formación entre distintas generaciones de odontólogos? ¿Cómo puede el sector adaptarse a estas distintas realidades?
Desde el año 2000 hasta hoy la oferta de másteres ha pasado de 10-15 títulos propios a más de 80 másteres universitarios (de los cuales la mitad son oficiales), lo que supone un crecimiento de más del 400%. Estos másteres cubren todas las áreas clínicas y también de investigación. La principal diferencia con los títulos propios anteriores es que los másteres oficiales permiten la continuidad en el programa de doctorado y el acceso a la carrera docente y de investigación.
«Desde el año 2000 hasta hoy la oferta de másteres ha pasado de 10-15 títulos propios a más de 80 másteres universitarios (de los cuales la mitad son oficiales), lo que supone un crecimiento de más del 400%»
Este cambio se ha producido por la implantación de los créditos ECTS (Real Decreto 56/2005 y Real Decreto 1393/2007), que equipararon la formación de posgrado española al sistema universitario europeo. Este cambio no se ha acompañado con un crecimiento equivalente del número de egresados (en el año 2000 fueron 1.068 y en el año 2023 fueron 1.830, un aumento del 71%). El resultado ha sido el paso de una odontología generalista a una odontología altamente especializada. Esto ha obligado a la industria a desarrollar productos mucho más específicos y adaptados a la alta especialización de los profesionales.
¿Qué mensaje le gustaría trasladar a los profesionales sanitarios sobre el valor estratégico de la formación para el futuro del sector dental?
La convergencia entre las últimas tecnologías digitales y la amplia oferta de formación continuada de posgrado es una oportunidad que deben aprovechar todos los odontólogos, tanto los más experimentados como los recién graduados, para situarse a la vanguardia de la práctica clínica diaria.








