«La prioridad en el tratamiento con inhaladores debe ser dar respuesta a las necesidades clínicas de los pacientes con epoc y asma»

Dr. Joan B. Soriano, médico epidemiólogo en el Servicio de Neumología del Hospital Universitario de La Princesa de Madrid

dr-joan-b-soriano-neumología-la-princesa-2

Redacción
Se estima que unos seis millones de personas en España viven con enfermedad pulmonar obstructiva crónica, la cual provoca cada año alrededor de 29.000 personas, y asma (durante el año 2015, se registraron 1.134 fallecimientos). La mitad de todos estos pacientes presentan problemas de adherencia a la terapia inhalada para poder controlar su enfermedad, algo que en muchas ocasiones lleva a exacerbaciones. Un estudio de 2023 señala que el 9% de las exacerbaciones se deben a cambios de inhalador por motivos no clínicos. Estos empeoramientos suponen un coste estimado de 216 millones de euros anuales en el caso de la epoc y 118 millones para el asma.

Todas estas cifras se dan en un momento en el que el Ministerio de Sanidad reafirma su compromiso con la sostenibilidad ambiental del SNS mediante diversas iniciativas legislativas y técnicas. Entre ellas, destaca la inclusión del impacto ambiental como criterio en la evaluación y financiación de medicamentos en el Anteproyecto de Ley de Medicamentos. Además, promueve el uso de inhaladores con menor huella de carbono sin comprometer la adherencia ni el control clínico de los pacientes, especialmente con asma y epoc. Por su parte, la Aemps también respalda esta transición siempre que no implique cambios en pacientes clínicamente estables.

El 9% de las exacerbaciones en epoc y asma se deben a cambios en los inhaladores por motivos no clínicos

Los expertos en este tipo de enfermedades y las asociaciones de pacientes ya han señalado que los objetivos ambientales deben equilibrarse con las necesidades clínicas de los pacientes. Así lo expresa el Dr. Joan B. Soriano, médico epidemiólogo en el Servicio de Neumología del Hospital Universitario de La Princesa de Madrid, quien destaca que incentivar el desarrollo de dispositivos con menor huella de carbono «no debe comprometer el control de la enfermedad». El especialista también se muestra optimista con la transición a los nuevos inhaladores pMD, que «mantienen las ventajas de los tradicionales mientras reducen mucho su impacto ambiental».

En España, entre el 5% y el 14% de la población padece asma, y la epoc también tiene una alta prevalencia. ¿Qué papel juegan los inhaladores en el control de estas enfermedades crónicas y cómo afecta su correcta utilización a la calidad de vida del paciente?
Efectivamente, las enfermedades respiratorias crónicas son muy frecuentes en nuestro país, en todos los ámbitos y a cualquier edad. Y los inhaladores son fundamentales en el tratamiento del asma y la epoc, ya que permiten administrar medicamentos directamente a las vías respiratorias, maximizando su eficacia y minimizando efectos secundarios sistémicos. Su correcta utilización mejora significativamente la calidad de vida del paciente al reducir exacerbaciones, hospitalizaciones y síntomas como la disnea (falta de aire). Sin embargo, un uso incorrecto puede comprometer el control de la enfermedad, aumentar el uso de medicación de rescate y finalmente elevar los costes sanitarios.

«Un uso incorrecto de los inhaladores puede comprometer el control de la enfermedad, aumentar el uso de medicación de rescate y finalmente elevar los costes sanitarios»

Aproximadamente el 50% de los pacientes con asma o epoc presentan problemas de adherencia. ¿Cuáles son los principales factores que dificultan esta adherencia y cómo se pueden abordar desde la práctica clínica?
Los principales factores incluyen la complejidad de los dispositivos, la falta de educación sobre la técnica de inhalación, la baja percepción de la gravedad de la enfermedad, y los efectos secundarios de estos fármacos inhalados. Para mejorar la adherencia, es esencial: realizar un entrenamiento periódico sobre el uso correcto del inhalador, en cada revisión médica o enfermera, simplificar al máximo los regímenes terapéuticos y fomentar la comunicación médico-paciente para resolver dudas y ajustar tratamientos según preferencias y capacidades del paciente.

Desde la Cátedra UAM-NeumoMadrid-Chiesi, juntamente con los profesores Ancochea y García-Río de los Hospitales de La Princesa y La Paz, estamos comprometidos en la investigación y la formación de investigadores en enfermedades respiratorias. Una de nuestras prioridades es explorar e implementar soluciones a los problemas de adherencia al tratamiento en pacientes con asma y epoc.

«La complejidad de los dispositivos, la falta de educación sobre la técnica de inhalación y la baja percepción de la gravedad de la enfermedad influyen en la adherencia»

El 9% de las exacerbaciones se atribuyen a cambios de inhalador por motivos no clínicos. ¿Qué consecuencias clínicas y económicas tiene esta práctica, y cómo se podría evitar?
En una investigación nuestra de próxima publicación en una revista internacional, identificamos que casi una de cada 10 descompensaciones clínicas de asma y epoc son debidas a cambios de inhalador sin ninguna razón clínica, tales como no disponibilidad en farmacias, sustitución por dispositivos más baratos, preferencias del prescriptor, promoción comercial y estrategias de marketing de algunos fabricantes, o simplificación logística con unificación de dispositivos en centros sanitarios para reducir inventario, pero que ignora la heterogeneidad de los pacientes.

Las consecuencias clínicas son un mayor riesgo de exacerbaciones debido a errores en la técnica de inhalación. Y esto conlleva un gran impacto económico. Solo en España, en esta investigación estimamos que genera un coste anual de 335 millones de euros en exacerbaciones evitables. La solución es clara: evitar cambios de inhalador innecesarios y hacerlos de manera informada solo cuando sean imprescindibles; también, seguir garantizando la formación adecuada sobre su uso a nuestros pacientes.

Los cambios de inhalador sin razón clínica «genera un coste anula de 335 millones de euros en exacerbaciones evitables»

El Ministerio de Sanidad ha comenzado a considerar el impacto ambiental como criterio de evaluación de medicamentos. ¿Qué opinión le merece esta iniciativa y cómo cree que puede influir en la prescripción médica?
Es una medida necesaria para alinear la sanidad con los objetivos de sostenibilidad, dentro de la denominada salud planetaria, que engloba la salud humana, animal y de los ecosistemas. Sin embargo, debe equilibrarse con las necesidades clínicas del paciente. Priorizar dispositivos con menor huella de carbono (como DPIs o nuevos pMDIs con propulsores ecológicos) es positivo, pero insisto no debe comprometer el control de la enfermedad en pacientes que requieren dispositivos específicos.

Se están desarrollando inhaladores pMDI con una huella de carbono de hasta un 90% más baja. Desde el punto de vista clínico, ¿qué ventajas ofrecen estos dispositivos frente a otros con menor impacto ambiental pero diferente mecanismo de uso?
Estos dispositivos mantienen las ventajas de los pMDIs tradicionales, fáciles de usar para pacientes añosos o con limitaciones físicas o cognitivas, mientras reducen mucho su impacto ambiental, hasta en un 90% de tCO2eq. Son ideales para pacientes que no pueden usar DPIs (requieren flujo inspiratorio suficiente) y aseguran continuidad en el tratamiento sin necesidad de reentrenamiento. Somos optimistas que su próxima aparición generará un gran beneficio individual y poblacional.

«En medicina respiratoria, la sostenibilidad también debe abordarse con soluciones como nuevos propulsores ecológicos y reducción del uso innecesario de SABAs»

La Aemps ha señalado que no se recomienda cambiar de dispositivo en pacientes clínicamente controlados por motivos medioambientales. ¿Cómo valora esta recomendación en el contexto de la sostenibilidad sanitaria?
La decisión de la Aemps es muy acertada, ya que prioriza el control clínico y la adherencia del paciente sobre criterios ambientales. Tal como arriba mencionado, cambiar dispositivos en pacientes controlados puede aumentar exacerbaciones y costes, contrarrestando los beneficios ambientales. Todos somos ecológicos y sin duda alguna todos queremos preservar el planeta, reducir residuos y reciclar. Pero en medicina respiratoria, esta sostenibilidad también debe abordarse con soluciones como nuevos propulsores ecológicos y reducción del uso innecesario de SABAs.

¿Qué papel cree que deben jugar los profesionales sanitarios en la transición hacia una prescripción más sostenible, sin comprometer la eficacia terapéutica ni la adherencia del paciente?
Se considera que los pacientes son el punto central del sistema sanitario, en torno a los que todo pivota. Pero el rol de los profesionales sanitarios en la prescripción sostenible es fundamental. Todos debemos educar y enseñar bien las técnicas de inhalación y promover su adherencia, evaluar y seleccionar dispositivos según las preferencias y capacidades del paciente, equilibrar el priorizar la sostenibilidad sin comprometer eficacia, optando por DPIs en pacientes aptos o pMDIs ecológicos cuando sea necesario, abogar y ser participantes activos en promover las políticas que fomenten innovación en dispositivos sostenibles y su acceso equitativo, sobre todo en poblaciones vulnerables, que también son un tema prioritario en nuestra Cátedra UAM-NeumoMadrid-Chiesi.

«El rol de los profesionales sanitarios en la prescripción sostenible es fundamental. Todos debemos educar y enseñar bien las técnicas de inhalación y promover su adherencia»

Quizás, la sostenibilidad en la salud respiratoria requiere un enfoque integrado que combine innovación tecnológica (inhaladores ecológicos), educación clínica y políticas sanitarias que equilibren ecología y economía, siempre centradas en el beneficio del paciente respiratorio y sus circunstancias.

Podcast

Podcast

Especiales

Atención primaria

Sanidad privada

iSanidadental

Anuario

Accede a iSanidad

Buscar
Síguenos en