Redacción
Con motivo del Día Mundial del Cerebro, la Fundación Casaverde recuerda la necesidad de proteger el órgano más vital del cuerpo humano, responsable de funciones como la memoria, el movimiento, la emoción o la respiración. La fecha, promovida por la Federación Mundial de Neurología, busca concienciar sobre las enfermedades neurológicas y su prevención.
«El cerebro tiene una asombrosa capacidad para reorganizarse», explica Alejandro Acosta, neurólogo del Hospital Casaverde Valladolid. Esta plasticidad neuronal permite al sistema nervioso adaptarse a nuevas experiencias o recuperarse de lesiones como el ictus. «En neurorrehabilitación nos apoyamos en estos mecanismos para favorecer la mejoría del paciente», añade. Este proceso se basa principalmente en cambios en las conexiones sinápticas entre neuronas, y en menor medida, en la generación de nuevas neuronas en regiones específicas del cerebro.
El estrés crónico reduce el hipocampo, afectando memoria y aprendizaje
Laura Martín-Romo, neuropsicóloga del Hospital Casaverde Extremadura, destaca que el cerebro genera unos 20 vatios de electricidad, lo suficiente para encender una bombilla, y que permanece activo incluso durante el sueño, regulando funciones vitales y consolidando recuerdos. Además, advierte que el estrés crónico puede reducir el hipocampo, afectando directamente la memoria y el aprendizaje. También subraya que recordar implica reconstruir los recuerdos, lo que los hace modificables con el tiempo, y que, contrariamente a lo que se creía, el cerebro adulto puede seguir generando nuevas neuronas, especialmente si se le estimula a través de actividad física, cognitiva y social.
Desde la Fundación Casaverde recuerdan que prevenir enfermedades neurológicas como el Alzheimer, Parkinson, ictus, epilepsia o migrañas requiere adoptar hábitos de vida saludables. Esto implica mantener una dieta equilibrada, practicar ejercicio físico regularmente, evitar el tabaco y el consumo excesivo de alcohol, así como gestionar adecuadamente el estrés. Una buena salud cerebral mejora la calidad de vida, la autonomía personal y el rendimiento mental, influyendo directamente en la concentración, la toma de decisiones y la productividad.
La plasticidad neuronal permite al cerebro recuperarse tras un ictus
En las clínicas ambulatorias del Grupo Casaverde en Alicante y Murcia, pacientes como Rafael, Antonia, Ignacio y Julen trabajan a diario en su proceso de rehabilitación tras sufrir un daño cerebral adquirido. Coinciden en señalar que el cerebro es «el motor del cuerpo» y «el órgano que manda». Gracias al abordaje multidisciplinar han logrado recuperar el habla, mejorar sus habilidades físicas y recuperar autonomía en actividades de la vida diaria. Todos destacan el valor de una vida saludable como parte de su proceso de mejora, insistiendo en la alimentación equilibrada, el ejercicio, la reducción del estrés y la eliminación de hábitos nocivos como el alcohol o el sedentarismo.








