El CESM aboga por una elección imparcial y transparente de las unidades de Gestión Clínica

La Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM), ha reclamado recientemente al Ministerio de Sanidad que la selección de las unidades de Gestión Clínica se lleve a cabo a través de una elección imparcial y transparente. Así, han hecho públicas una serie de propuestas prácticas para que entren en consideración del SNS.

Por un lado, sus representantes han explicado que los profesionales encargados de organizar y gestionar la asistencia clínica deben contar con una «mayor titulación, mérito y capacidad«, así como se debe exigir el procedimiento a través de un proceso más «imparcial y transparente«.

Así, el secretario general del CESM, Francisco Miralles, ha hecho hincapié en que «estamos hablando de un liderazgo natural que se justifica por la probada competencia de quien ha sido elegido para ejercerlo, aunque también se trata en cierto modo de un liderazgo nominal«.

Otro de los puntos ha sido el de la constitución de un comité elegido entre sus miembros que sirva de apoyo a la propia dirección, los cuales deberán contar con la participación del conjunto de los profesionales que tomen parte del funcionamiento del mismo.

Por otro lado, se ha alegado que la elección de dichos líderes de gestión no pueden tratarse de cualquier tipo de profesionales no médicos, ya que se desconocerían los datos clínicos justificados de cada toma de decisión en la gestión. Además, ha recordado que los profesionales médicos debe basarse en la observación de su ejercicio práctico con pacientes, que garantice la gestión eficiente en sus tratamientos.

También han abordado la Ley de Ordenación de los Profesionales Sanitarios (LOPS), que entró en vigor en 2003, explicando que «la dirección y evaluación del desarrollo global del proceso asistencial, atendiendo a continuación que esto se hará sin menoscabo de la competencia, es de responsabilidad y autonomía propia de los distintos profesionales que intervienen en el mismo«. Es decir, la autonomía de dichos agentes de gestión no debe estar fijada en mayor objetivo que el de obtener mayores beneficios de los cuidados de los pacientes, recordando que si esta actividad se encuentra regida por una entidad o profesional no sanitario, no regiría tales patrones.

El CESM ha recordado por último, que las unidades de Gestión Clínica, deben contar con jerarquías y estructuras cercanas, que permitan la comunicación constante entre sus miembros, así como ofrezca por otro lado la transparencia e información necesaria para justificar las actuaciones y decisiones. Del mismo modo, se ha mencionado la importancia de establecer análisis de las situaciones, con base científica, para redactar protocolos adecuados y pertinentes.
..Débora Rey

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