G.M.C.
El verano es el momento en el que muchos profesionales sanitarios pueden plantearse ocupar parte de sus vacaciones en acciones de voluntariado y programas de cooperación en otras regiones del mundo con sistemas sanitario debilitados que no garantizan el acceso a la salud para la mayoría de la población.
No es el único momento del año en el que poder ejercer la medicina sobre «el terreno» en áreas alejadas de las grandes ciudades en países en desarrollo, ante situaciones de emergencia, crisis y catástrofes naturales. De hecho, algunos médicos con especial interés en cooperación sanitaria pueden plantearse partir más allá de su periodo vacacional. Dejar un tiempo su puesto de trabajo con la idea de poder volver a incorporarse más adelante.
¿Hay permisos específicos?
España cuenta con la Ley de Voluntariado que reconoce el derecho de los trabajadores del sistema nacional de salud a poder disfrutar de un permiso para ejercer como voluntarios en emergencias humanitarias. También existe una Ley de Cooperación (2023) que regula la carrera profesional específica en el mundo de la cooperación.
La Ley de Voluntariado reconoce el derecho a los trabajadores del sistema nacional de salud a disfrutar de un permiso de entre tres y seis meses para tareas de cooperación
En el caso de los médicos que quieran salir fuera a proyectos de cooperación solamente unos meses, y su intención sea reincorporarse con normalidad a su puesto después, el permiso reconocido en la Ley del Voluntario tiene una duración de tres meses que puede alargarse hasta medio año.
Los servicios de salud deben reservar el puesto en estos casos y ese tiempo de voluntariado se considera como parte de la carrera profesional. Estos permisos, en principio, no son retribuidos, aunque eso dependerá de los servicios de recursos humanos de las comunidades autónomas. Es cada uno de los sistemas sanitarios autonómicos el responsable de dar los permisos. Hay comunidades que han desarrollado sus propias regulaciones al respecto, por lo que hay variabilidad entre unas y otras.
La falta de armonización entre comunidades, incluso las trabas que algunos hospitales y servicios de salud han puesto a sus profesionales para poder tener el permiso con el que salir a una misión, se pusieron sobre la mesa el pasado mes de marzo en una jornada específica sobre regulación de permisos solidarios en cooperación y emergencias en organizada por la Fundación para la Cooperación Internacional (Fcomci).
La concesión de los permisos a médicos para labores de cooperación depende de cada comunidad autónoma y su regulación varía de una otra
En el encuentro, se presentó un borrador de propuesta para una normativa común que planteaba que el Estatuto Marco que está en negociación, incluyera estos permisos para garantizar su regulación homogénea en todo el territorio nacional. También proponía que se flexibilizaran los trámites para la concesión de los permisos y planteaba el desarrollo de un fondo estatal para compensar a los centros sanitarios que perdían durante unos meses a los profesionales que marchaban a proyectos de cooperación.
El Estatuto Marco aún en vigor, aprobado en 2003, reconoce la posibilidad de obtener un permiso más allá de los seis meses para ejercer voluntariado y cooperación, pero no entra más a fondo.










