Septiembre y octubre concentran un incremento de hasta el 25 % en las consultas de psicología y psiquiatría infantil respecto al resto del año con motivo del regreso a la aulas, según datos de Top Doctors Group.
Los principales motivos son ansiedad, miedos, tristeza persistente, irritabilidad, problemas de conducta y dificultades sociales o de atención. «En general, los casos que llegan a las consultas son menores con sintomatología ansiosa y depresiva», explica Èlia Sasot Ibáñez, psicóloga infantil y juvenil.
El uso excesivo de pantallas y redes sociales afecta al desarrollo del lenguaje y la autoestima
Esta especialista también destaca el impacto negativo que provoca el uso excesivo de pantallas y redes sociales, una circunstancia que afecta al desarrollo del lenguaje y la autoestima.
Adaptación escolar
La vuelta a las aulas supone un periodo de adaptación que suele durar entre dos y cuatro semanas. «El mejor truco es reestablecer rutinas de sueño, comidas y reducción de pantallas de forma progresiva antes del inicio de curso académico», detalla Sasot.
Si al cabo de un mes persisten en los menores signos como dolor físico sin causa médica, irritabilidad, llanto frecuente, aislamiento o pérdida de interés social conviene acudir a un especialista.
«El objetivo de los padres es acompañar emocionalmente, no ocultar el malestar», recalca Èlia Sasot Ibáñez.
Prevención del acoso
En 2024, más de 300.000 menores sufrieron acoso escolar en España, según cifras de la ONG Bullying Sin Fronteras. Para minimizar estos casos conviene que aprendan a establecer límites saludables con los compañeros y a decir «no».
Los progenitores deben ser modelos de comunicación positiva y entrenar en casa cómo saludar, pedir ayuda o expresar emociones
«Es clave trabajar su autoestima valorando su autenticidad, practicando el respeto y el buen trato hacia sí mismos, para que puedan detectar cuando los demás no le brindan ese respeto y buen trato, y así puedan alejarse», apunta Bárbara Zorrilla Pantoja, psicóloga sanitaria y social.
«La empatía, la asertividad y la resolución de conflictos son esenciales en el desarrollo social de los menores», añade Zorrilla. Así, recomienda a los progenitores ser modelos de comunicación positiva y entrenar en casa habilidades como saludar, pedir ayuda o expresar emociones.
Consejos profesionales
Los especialistas de Top Doctors resumen las estrategias para proteger la salud mental de los menores:
- Escuchar y validar sus emociones, pero no todos sus comportamientos.
- Fomentar su independencia al asignarles responsabilidades de manera progresiva.
- Evitar proyectarles expectativas o presionarles para que destaquen en el ámbito social.
- Enseñarles a gestionar la frustración y fortalecer su resiliencia ante situaciones adversas.
- No caer en su sobreprotección, ya que les priva de oportunidades para desarrollarse.
- Ponerles límites al uso de pantallas para mejorar su atención, estado de ánimo y sueño.











