200 fármacos bajo vigilancia por riesgo de fotosensibilidad en verano

El Ccgof recuerda que más de 4.000 presentaciones comercializadas en España pueden provocar reacciones cutáneas con el sol y pide no suspender tratamientos sin consultar con el médico

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Redacción
La llegada del verano incrementa las horas de exposición solar y, con ello, el riesgo de sufrir efectos adversos en pacientes que toman determinados tratamientos. El Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (Cgcof) ha alertado de que alrededor de 200 fármacos, disponibles en unas 4.000 presentaciones en España, pueden inducir reacciones de fotosensibilidad cuando se combinan con la radiación ultravioleta.

El fenómeno no es nuevo, pero sigue siendo un motivo de consulta frecuente en atención primaria y en farmacia comunitaria. Los fármacos fotosensibilizantes pueden alterar la respuesta cutánea normal al sol, provocando desde una quemadura exagerada hasta una dermatitis con características alérgicas. Según recuerda el Consejo, la clave está en prevenir y no en suspender los tratamientos sin supervisión médica, ya que la interrupción inadecuada puede conducir a recaídas o a un mal control de la enfermedad de base.

Antibióticos, antidepresivos, antihipertensivos, AINE, estatinas o diuréticos se encuentran entre los medicamentos con mayor riesgo de fotosensibilidad solar

Entre los grupos terapéuticos más utilizados en población general se encuentran los antibióticos como fluoroquinolonas o tetraciclinas, los antidepresivos (fluoxetina, sertralina, duloxetina), diversos antiinflamatorios no esteroideos como ibuprofeno o diclofenaco, antihistamínicos de uso sistémico y tópico, además de antihipertensivos, diuréticos, estatinas, antipsicóticos o retinoides. En todos ellos, la exposición solar sin protección adecuada puede desencadenar reacciones cutáneas de intensidad variable.

El Consejo diferencia dos tipos de cuadros clínicos. Por un lado, las reacciones fototóxicas, más comunes, que aparecen de manera inmediata tras la irradiación y se manifiestan con síntomas similares a una quemadura solar intensa: enrojecimiento, ardor, ampollas o urticaria. La severidad depende tanto de la dosis del fármaco como de factores individuales como el metabolismo o el tipo de piel. Por otro lado, se encuentran las reacciones fotoalérgicas, menos frecuentes y habitualmente asociadas a medicamentos tópicos. En este caso, la radiación solar desencadena una respuesta inmunológica que se traduce en una dermatitis de contacto retardada, que puede surgir hasta 72 horas después y extenderse más allá de la zona expuesta.

La identificación precoz y la educación en fotoprotección son fundamentales para garantizar seguridad y adherencia terapéutica en pacientes expuestos al sol

La advertencia no se limita a los medicamentos. Algunos cosméticos y perfumes con esencias cítricas, lavanda, retinol o ácido glicólico también pueden provocar fotosensibilidad, lo que obliga a recomendar su aplicación nocturna y reforzar la protección solar durante el día.

Los farmacéuticos recuerdan que una fotoprotección adecuada es la mejor estrategia preventiva. Esta debe incluir el uso de protectores solares de amplio espectro aplicados en cantidad suficiente, con reaplicación frecuente y evitando la exposición en las horas centrales del día. La colaboración entre médicos y farmacéuticos resulta esencial para identificar los tratamientos con riesgo, asesorar a los pacientes y garantizar que la adherencia terapéutica no se vea comprometida durante los meses estivales.

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