Pablo Malo Segura
La Lipoproteína(a) es una partícula similar al colesterol LDL pero con una proteína adicional llamada apolipoproteína(a). La Lp(a) elevada es una condición genética que puede estar oculta en el perfil lipídico y aumenta 2,5 veces el riesgo de infarto, casi tres el de estenosis aórtica, 1,6 el riesgo de ictus o 1,8 veces el riesgo de insuficiencia cardiaca. Como consecuencia de ello también se incrementa la mortalidad. Así lo ha asegurado el Dr. Antonio García-Quintana, jefe de la Unidad de Insuficiencia Cardíaca del Hospital Universitario de Gran Canaria Dr. Negrín, que la ha definido como un «factor de riesgo cardiovascular importante» durante una sesión de formación para periodistas organizada por Novartis en el marco del Congreso ESC 2025 de la Sociedad Europea de Cardiología (ESC).
La LP(a) elevada es la dislipidemia hereditaria más prevalente y con mayor asociación a enfermedad cardiovascular, siendo la Lp(a) seis veces más aterogénica por partícula que el c-LDL. El Dr. García-Quintana ha señalado que la Lp(a) elevada es un factor protrombótico porque disminuye la capacidad anticoagulante y acelera el proceso de ateroesclerosis de forma independiente. «La Lp(a) es un factor causal de enfermedad coronaria e ictus isquémico. Independientemente del nivel de colesterol LDL, cuánto más alta es la Lp(a), mayor es el riesgo de eventos cardiovasculares», ha precisado.
La medición de Lp(a) mejora la predicción de riesgo de enfermedad cardiovascular y permite reclasificar a los pacientes en categorías de mayor riesgo e intensificar el seguimiento y tratamiento de otros factores de riesgo cardiovascular modificables
Determinación de Lp(a)
La medición de Lp(a) puede ayudar a reclasificar el riesgo de enfermedad cardiovascular en cerca del 40% de los pacientes. En Estados Unidos y Europa se estima que una de cada cinco personas presenta niveles elevados de Lp(a). Las guías internacionales establecen este baremo cuando se superan los 125 nmol/L o 50 mg/dL. El Dr. García-Quintana ha señalado que tanto la ESC como muchas otras sociedades científicas recomiendan medir la Lp(a) al menos una vez en la vida, ya que sus niveles son «muy estables a lo largo de la vida» y no están influenciados significativamente por la dieta o el ejercicio físico.
Por este motivo, ha señalado que no es necesario repetir la determinación de los niveles de Lp(a) salvo en casos concretos de pacientes que se encuentren en valores limítrofes después de la menopausia, tengan insuficiencia renal crónica, síndrome nefrótico o estén en tratamientos con efecto sobre la Lp(a).
Dr. García-Quintana: «Independientemente del nivel de colesterol LDL, cuánto más alta es la Lp(a), mayor es el riesgo de eventos cardiovasculares»
La Lp(a) se describió por primera vez en 1963 y desde los años 70 se conoce su base genética. El doctor ha indicado que los familiares de primer grado de una persona con Lp(a) alta es recomendable que se hagan la determinación, ya que su probabilidad de que también la presenten es del 50%. Además, ha precisado que los niveles de Lp(a) suelen ser ligeramente más altos en mujeres y aumentar tras la menopausia.
El jefe de la Unidad de Insuficiencia Cardíaca del HospitalUniversitario de Gran Canaria Dr. Negrín ha destacado que la medición de Lp(a) es sencilla, accesible, fiable, y aporta un gran valor clínico. Con tan solo una muestra de sangre (suero o plasma) es suficiente para realizarla, sin que sea necesario llevar a cabo un test genético ni estar en ayunas.
El riesgo cardiovascular puede estar sustancialmente infraestimado si los niveles de Lp(a) están elevados pero no se miden
Los niveles de Lp(a) se asocian al desarrollo de placas coronarias vulnerables y de rápida progresión, con una presentación grave de la enfermedad más difícil de tratar. El riesgo cardiovascular puede estar sustancialmente infraestimado si los niveles de Lp(a) están elevados pero no se miden.
La principal técnica analítica para medir la Lp(a) es un ensayo inmunológico frente a la apo(a). «En nuestro hospital a los pacientes que ingresan con un infarto les medimos la Lp(a). Ahora mismo no hay ningún tratamiento específico, pero conocer si el paciente tiene la Lp(a) alta nos permite hacer una prevención más agresiva. Estamos a la espera de los resultados del estudio Horizon con pelacarsen, que podría ser el primero en demostrar que bajar la Lp(a) reduce eventos cardiovasculares», ha adelantado.










