J. L. G.
Un médico que se esté planteando la jubilación demorada en 2025 debe tener en cuenta que la opción de recibir el complemento económico progresivo le permitirá alcanzar una pensión de 3.398,30 euros mensuales. Aunque depende del mes en que se produzca la jubilación y, también, de si el facultativo ha cotizado por el tope máximo, cada año completo en esta modalidad le reportaría 130,70 euros al mes en 14 pagas (1.829,80 euros año) que se sumarían a los 3.267,60 euros de su salario base (45.746,40 euros al año, la pensión máxima establecida por ley).
De esta forma se podría superar el tope y percibir una pensión mensual de 3.398,30 euros. De ahí que el Dr. Vicente Matas, médico jubilado y responsable de la Fundación del Centro de Estudios del Sindicato Médico de Granada (Simeg), tras analizar las tres opciones que hay a la hora de recibir el complemento económico de demora en la pensión que se contempla desde este 1 de abril, recomiende de manera general el porcentaje adicional del 4% por cada año completo cotizado después de cumplir la edad ordinaria de jubilación.
Se estipula además que, a partir del segundo año, los periodos superiores a 6 meses e inferiores a un año podrán computarse con un porcentaje adicional del 2%. En cambio, hasta 2022 el incentivo se movía en una horquilla de entre el 2% y el 4% de mejora.
El Dr. Matas recuerda de la misma manera que la jubilación demorada es una manera de paliar la pérdida de poder adquisitivo de un médico cuando se jubila, que de media es un 35% inferior
Otra de las modalidades es recibir una cantidad a tanto alzado por año cotizado. Dependerá de los años que se haya cotizado cuando se llegue a la edad de jubilación; en general, la cuantía se mueve entre los 5.000 a 12.000 euros o más, y se ingresa en el momento en el que se conceda la jubilación. Para el Dr. Matas “no es recomendable en general” porque si se cotiza algo más de 7 años con el porcentaje mensual, ya se superaría el importe a conceder a tanto alzado. Además, Hacienda se quedaría con mayor porcentaje de esta cantidad que eleva el IRPF “y al médico llega poco más del 50% del importe bruto”.
Por último, queda la modalidad mixta, “compleja” y que requiere que el médico consulte su caso con la Seguridad Social. En el informe tampoco se recomienda a la mayoría, aunque aquí el autor precisa que “depende de la situación de cada médico y es una decisión personal”.
El Dr. Matas recuerda de la misma manera que la jubilación demorada es una manera de paliar la pérdida de poder adquisitivo de un médico cuando se jubila, que de media es un 35% inferior, aunque puede llegar hasta la mitad de lo que se cobraba si el clínico continuaba haciendo guardias.
Soluciones urgentes
Más allá del análisis, el informe también se centra en el escenario actual del Sistema Nacional de Salud (SNS), con un aluvión de jubilaciones de la generación del baby boom que acaecerán en los próximos años. Por este motivo, el Dr. Matas advierte que de no cubrirse la futura ausencia de médicos en distintas especialidades, las cargas de trabajo se hacen “insoportables”. Reflejo de ello es, a su juicio, que para que el año 2024 quedaran 246 y 133 en 2023 plazas MIR de Medicina de Familia, sin ocupar tras la segunda adjudicación.
“Esperemos que el próximo año se adjudiquen las 9.276 plazas MIR convocadas, incluidas las 2.544 de Medicina de Familia y las 530 de Pediatría, que son las especialidades más deficitarias en atención primaria”, expresa en el informe.
Sin embargo, insta a que se tomen “soluciones urgentes” como incrementar “durante unos años aún más” el número de plazas MIR en determinadas especialidades y “mejorando las condiciones del ejercicio profesional”, con plazas estables y mejores retribuciones. A eso añade que se podría permitir a los profesionales “que voluntariamente lo soliciten, prolongar su vida laboral, sobre todo en especialidades que son claramente deficitarias y no tienen especialistas para reponer las jubilaciones”.
Por último, el autor recuerda que la profesión médica, “por las grandes exigencias formativas, cargas de trabajo, jornadas prolongadas y responsabilidad” debe tener una regulación específica con un Estatuto del Médico y el Facultativo que refleje unas condiciones y retribuciones “acordes con tantas exigencias y complejidad”.










