Redacción
La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha alertado, de cara al Día Mundial para la Prevención del Suicidio, que se conmemora cada 10 de septiembre, de la ausencia de protocolos generalizados en empresas y administraciones para hacer frente al riesgo de suicidio. Una de las principales causas de mortalidad externa que, en muchos casos, está vinculado al entorno laboral.
Para el sindicato, las condiciones laborales son clave en el riesgo de suicidio. Desencadenan una carga emocional a través de factores como el estrés crónico, el acoso laboral, la inestabilidad, la presión excesiva o la falta de apoyo emocional.
En este punto, ha enfatizado la mayor vulnerabilidad de algunos grupos profesionales, como los sanitarios, cuerpos de seguridad, emergencias, docentes, trabajadores sociales y personal de instituciones penitenciarias.
Por ello, la organización sindical ha exigido que los registros nacionales de suicidio incluyan el criterio de la profesión. También ha demandado la creación de planes de prevención de salud mental y conductas suicidas adaptados a cada sector, con participación de delegados de prevención.
CSIF ha exigido que los registros nacionales de suicidio incluyan el criterio de la profesión
Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), en 2024 se registraron 3.846 suicidios en España (2.834 hombres y 1.012 mujeres), una cifra un 6,6 por ciento menor a la de 2023, pero que supone más de 10 muertes diarias.
Ante esta situación, el sindicato ha aprovechado el marco del día mundial para instar a empresas, administraciones y sociedad a trabajar en red y adoptar medidas que garanticen entornos laborales saludables, que fomenten el bienestar mental.
Exigen más especialistas en salud mental
Entre las medidas a tomar, desde CSIF apuntan a que para garantizar la protección de la salud mental de las plantillas hará falta reforzarlas mediante especialistas en salud mental y acceso a atención psicológica gratuita, externa y confidencial. A juicio del sindicato, las mutuas y los servicios de prevención “no están asumiendo su papel clave” para intervenir ante los problemas de salud mental ocasionados por el entorno laboral, recoge Europa Press.
Asimismo, reclaman que se integre en las evaluaciones de trabajo otra variable, la del riesgo de suicidio, y ha pedido que se forme a delegados sindicales, mandos intermedios y responsables de recursos humanos para detectar señales de alerta, así como la creación de nuevas figuras y comisiones que trabajen en prevención.
Por otro lado, CSIF ha valorado el Plan Nacional de Prevención del Suicidio 2025-2027, que el Ministerio de Sanidad y las comunidades autónomas aprobaron el pasado febrero, pero ha criticado su “escaso enfoque” en el ámbito laboral y la “limitada implicación” de los agentes sociales.
De cara a revertir la situación, el sindicato ha exigido participar en la mesa de seguimiento; mayor presupuesto; coordinación con mutuas, Inspección de Trabajo, Sanidad y Justicia, y la integración de la prevención del suicidio en las políticas de riesgos laborales. “La salud mental es un derecho, no un privilegio”, ha resumido.
Una de las principales medidas, han concluido, sería la mejora de las condiciones laborales. Es decir, una reducción de la carga de trabajo, una conciliación adecuada, estabilidad y entornos libres de violencia. Por último, ha solicitado recursos para empleados en riesgo suicida o supervivientes.










