Un análisis de biomarcadores placentarios en sangre permite predecir embarazos con fetos pequeños y riesgo de complicaciones

Una investigación publicada en Nature Medicine refleja cómo un análisis de sangre podría sustituir al Doppler en el seguimiento de embarazos con fetos pequeños

Redacción
Un análisis de biomarcadores placentarios en sangre permite detectar con precisión los embarazos con fetos pequeños en riesgo de complicaciones, lo cual puede evitar partos inducidos innecesarios, mejorando los resultados para madres y recién nacidos. Así lo refleja una investigación internacional liderada por el Hospital Vall d’Hebron, en la que participa la Universidad Francisco de Vitoria (UFV).

Estos resultados se extraen del ensayo clínico GRAFD, realizado en 20 hospitales españoles y publicado en la revista Nature Medicine. De los datos se desprende que medir dos proteínas en sangre materna permite gestionar, con la misma seguridad que una ecografía Doppler, los embarazos con fetos de bajo peso a término. El hallazgo plantea un cambio de enfoque en la toma de decisiones médicas en la recta final del embarazo.

Esta prueba se basa en la la proporción entre dos biomarcadores placentarios, sFlt-1 y PlGF. La medición de los mismos permite determinar si es conveniente adelantar el parto o continuar la gestación hasta la semanas 39 o 40, reduciendo así el número de inducciones innecesarias, disminuyendo las complicaciones maternas y neonatales y mejorando las condiciones del nacimiento.

El ensayo Grafd, publicado en Nature Medicine, aporta un nuevo enfoque en la toma de decisiones médicas en la recta final del embarazo

Cabe destacar que, a partir de la semana seis, uno de cada 10 embarazos presenta fetos con un peso estimado por debajo del percentil 10. No todos suponen un riesgo, pero algunos sufren una restricción del crecimiento que aumenta la probabilidad de complicaciones durante y después del parto.

En palabras de la Dra. Mar Gil, investigadora de la UFV y especialista en el Hospital Universitario de Torrejón«el Doppler ha sido clave para el seguimiento fetal en las últimas décadas, especialmente en embarazos de riesgo, pero tiene sus limitaciones: muchas mujeres acaban siendo inducidas al parto innecesariamente».

Así, el análisis de biomarcadores sFlt-1 y PlGF ha demostrado ser igual de efectivo que una ecografía Doppler en embarazos con fetos pequeños, permitiendo que más mujeres completen el embarazo sin la necesidad de una intervención anticipada.

En estudio participaron 1.088 gestantes y se comparó el seguimiento basado en ecografías Doppler junto a otro guiado únicamente por test en sangre. Los dos mostraron la misma eficacia al prevenir complicaciones graves como la acidosis neonatal o la necesidad de cesárea por alteraciones del ritmo cardíaco fetal.

En el estudio, los resultados fueron similares en el grupo con seguimiento por Doppler que en el guiado únicamente por test en sangre

Según el Dr. Manel Mendoza, obstetra en el Hospital Vall d’Hebron y coordinador del ensayo, «el análisis de biomarcadores proporciona una visión más fisiológica del estado placentario y fetal” . “En esta fase del embarazo, los biomarcadores nos permiten tomar decisiones más seguras, más informadas y menos invasivas», agrega.

Por otra parte, el uso de la analítica mostró beneficios adicionales como un menor número de casos de preeclampsia y hemorragias postparto en las madres y recién nacidos con mayor peso y menos ingresos en unidades de cuidados intensivos. Además, la frecuencia de partos inducidos antes de la semana 39 fue significativamente menor.

A este respecto, la Dra. Marta Lázaro-Rodríguez, médica obstetra en el Hospital Universitari Germans Trias i Pujol y doctoranda en esta línea de investigación, señala que “eso significa que muchas mujeres pudieron completar su embarazo sin necesidad de intervención anticipada, y eso mejora el bienestar neonatal y la experiencia del parto”. “Se trata de intervenir solo cuando hay una razón real para hacerlo”, apunta.

Los expertos destacan que el seguimiento a través del test de sangre aporta una solución viable en centros que no cuentan con tecnología avanzada

Uno de los valores que aporta este estudio es que el seguimiento a través de pruebas de sangre puede realizarse en cualquier centro con un laboratorio clínico básico. Por ello, la Dra. Anna Moreno, ginecóloga obstetra en el Parc Taulí Hospital Universitari de Sabadell, explica que «este tipo de prueba aporta una solución factible para muchos centros que no cuentan con tecnología avanzada, permitiendo decisiones clínicas más homogéneas y seguras».

Los investigadores destacan que al ser una prueba de laboratorio se pueden tomar decisiones menos dependientes de la interpretación subjetiva o la disponibilidad técnica. También, que es una solución práctica y realista para muchos entornos donde ahora mismo no es posible aplicar el protocolo estándar.

De esta manera, el estudio Grafd aporta una vía más ajustada al riesgo individual para gestionar los embarazos con fetos pequeños, lo que respalda la incorporación progresiva de este tipo de test en los protocolos como alternativa al Doppler en determinados momentos. Además, los investigadores remarcan que con este enfoque se puede practicar una medicina más adaptada a las necesidades de cada embarazo, sin eliminar recursos, pero definiendo cuando utilizarlos y cuando no.

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