Juan Pablo Ramírez
La Comunidad de Madrid introducirá cambios en los cribados. La consejera de Sanidad, Fátima Matute, ha anunciado que se ampliará el rango de edad desde los 45 a los 74 años en el screening de mama. Con esta medida, su departamento adopta las recomendaciones de la Comisión Europea y las reclamaciones de las asociaciones de pacientes. En la actualidad, la edad establecida era desde los 50 a los 69 años.
También experimentará cambios Prevecolon, el cribado para la detección de cáncer de colon. Matute ha anunciado que su departamento está ultimando un acuerdo con el Colegio de Farmacéuticos de Madrid para que las oficinas de farmacia puedan recoger y distribuir a los hospitales las muestras de heces. “El farmacéutico es un agente de salud muy importante que nos permite mejorar la adherencia”, ha subrayado. La consejera prevé que el acuerdo pueda entrar en funcionamiento antes de que acabe el año, mientras que no ha fijado un horizonte temporal en el caso de mama.
La Comunidad de Madrid adopta las recomendaciones de la Comisión Europea y las reclamaciones de los pacientes en relación al cribado de cáncer de mama
En el caso de pulmón, ha insistido en que su departamento mantendrá la apuesta por el Programa Cassandra para la detección de enfermedades relacionadas con el tabaco y ha reclamado su incorporación a la Cartera de Servicios. Matute ha insistido en el coste-efectividad de la medida, ante las dudas manifestadas por el Ministerio. “En Reino Unido, el 75% de los tumores de pulmón detectados gracias al cribado estaban en fases iniciales. El problema del pulmón es que da la cara tarde. Nosotros solo detectamos el 10% en fases tempranas. No entendemos cómo no está aprobado”, ha relatado.
La región ha incorporado cambios también en el cribado neonatal. Desde septiembre, el Servicio Madrileño de Salud ha sumado 12 pruebas a las 23 ya existentes. Uno de los objetivos es la detección precoz de las cardiopatías congénitas. “Para cada enfermedad tenemos un tratamiento para cambiar su curso. Queremos tratar a los bebés antes de que enfermen”, ha añadido.
La estrategia de cribados se completa con el programa de detección de cáncer de cérvix, en el que además de analizar lesiones se estudia la infección por virus del papiloma humano (VPH). Madrid vacuna tanto a niñas como a niños frente al VPH y dispone de unidades específicas para enfermedades de transmisión sexual, los históricos Sandovales, que se han ampliado a dos nuevas ubicaciones: Alcorcón y la calle Andrés Mellado de Madrid. Solo en 2024 se realizaron más de 300.000 pruebas y se detectaron 6.000 infecciones.
Financiación de la sanidad
Precisamente la detección temprana de enfermedades requiere el uso de fármacos de alto impacto. Matute ha reclamado cambios en la financiación sanitaria y ha criticado el recorte de los fondos estatales. Según explicó, los Presupuestos Generales del Estado de 2023 destinaron 3.225 millones de euros a sanidad, mientras que en 2024 la cifra se redujo a 1.700 millones, “1.500 millones menos en un año”. Matute ha cargado ante un nuevo y posible recortes de estos fondos ante la prórroga de los presupuestos y el aumento de los fondos para Defensa.
La consejera denunció que la Comunidad de Madrid se ve obligada a financiar medicamentos no incluidos en la cartera básica, como tratamientos para cáncer de próstata metastásico o ataxia de Friedrich, que se adquieren “a precio extranjero” para garantizar el acceso de los pacientes. “Cada euro es valioso y lo estamos derivando a la salud”, defendió.
Matute reclamó además la revisión del Fondo de Compensación entre comunidades autónomas, que solo revierte el 80% del gasto. A ello se suma la deuda de 30 millones en atención penitenciaria. “Imaginemos lo que supondría esa cantidad para sueldos o para terapias avanzadas”, advirtió.







