P.M.S
Las infecciones de oído, nariz y garganta son las enfermedades más frecuentes en la infancia y pueden afectar de forma directa a la salud bucodental. Además, alteraciones dentales y maxilofaciales no tratadas pueden empeorar problemas respiratorios, del habla o del sueño. Para abordar esta relación bidireccional, Moonz, marca especializada en ortodoncia familiar y odontopediatría de Donte Group, y la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (Seorl-CCC) han presentado la ‘Guía para padres sobre la vinculación entre enfermedades otorrinolaringológicas (ORL) y la ortodoncia pediátrica’. Su objetivo es facilitar la comprensión de estas patologías y promover su detección precoz.
La guía, disponible de forma gratuita en la web de Moonz, está diseñada en un formato de preguntas y respuestas para padres y madres. En ella, se explica cómo problemas comunes como respiración oral, otitis recurrentes, apnea del sueño o sinusitis pueden relacionarse con alteraciones del crecimiento maxilofacial y la alineación dental.
«Acudir al ortodoncista durante la infancia y adolescencia es fundamental para detectar de forma precoz desajustes en el crecimiento óseo y, consecuentemente, para la implementación temprana de tratamientos adecuados, pudiendo evitar complicaciones de crecimiento, aprendizaje y calidad de vida en la edad adulta», ha explicado el Dr. Javier Girón de Velasco, director general de Moonz.
Las infecciones de oído, nariz y garganta son las afecciones más frecuentes en la infancia y tienen una relación bidireccional con la salud bucodental
Además, resalta el papel del ortodoncista para ayudar a resolver problemas otorrinolaringológicos en la infancia. La ortodoncia puede solucionar, entre otros, problemas del maxilar superior o de la mandíbula. «Podemos ayudar sobre todo desde un punto de vista estructural y esquelético. El plano transversal y al anteroposterior son fundamentales», ha precisado el Dr. Girón de Velasco.
Problemas como la respiración oral pueden causar alteraciones en el desarrollo craneofacial. Por otro lado, las infecciones en los dientes pueden extenderse a la garganta o a los senos paranasales
«La colaboración entre otorrinolaringólogos y ortodoncistas es fundamental para ofrecer un abordaje integral y transversal en la salud infantil. Al unir nuestras fuerzas y enriquecer el conocimiento mutuo, estamos mejorando significativamente la atención a los pacientes», ha señalado el Dr. Cristóbal Langdon Montero, presidente de la Comisión de ORL Pediátrica de la Seorl-CCC. En este sentido, ha reivindicado la necesidad de volver a la medicina que «entiende al paciente como un todo», de hacer un diagnóstico diferencial y de la derivación del ortodoncista al otorrino en los casos que sea necesario para mejorar la calidad de vida de los niños.
La otorrinolaringología y la ortodoncia pueden ayudar a los niños que roncan o respiran por la boca. Los doctores han coincidido en que es «de vital importancia» aumentar la permeabilidad nasal. «Con una expansión del maxilar se podría llegar a aumentar la permeabilidad nasal hasta en un 25%, mejorando el flujo de aire. O se puede influir significativamente en la dirección de crecimiento de la mandíbula, permitiendo también un mayor flujo respiratorio», recoge la guía.
Enfoque multidisciplinar: clave en la prevención
El trabajo conjunto entre otorrinolaringólogos y ortodoncistas pediátricos es esencial para ofrecer diagnósticos más precisos y tratamientos que no solo alivien síntomas, sino que prevengan complicaciones futuras. Problemas como la insuficiencia respiratoria nasal pueden alterar el desarrollo craneofacial, mientras que una mala alineación dental puede asociarse a otitis recurrentes.
La colaboración entre otorrinolaringólogo infantil y odontopediatras y ortodoncistas y odontopediatras es clave para un tratamiento integral en la salud bucal infantil
La Sociedad Española de Ortodoncia (Sedo) recomienda iniciar la evaluación ortodóncica alrededor de los seis años. «Es el ortodoncista especializado el que decide si debe comenzar un tratamiento o si es preferible esperar. Pero, de forma general, será en casos donde se detecten problemas de crecimiento esquelético, cuando empiezan a salir los dientes o alteraciones funcionales», expone el documento.
Además, la guía enseña a identificar signos de alerta en los niños: respirar habitualmente con la boca abierta, ronquidos o pausas de apnea durante el sueño, otitis frecuentes, dificultad para masticar o deglutir u ojeras persistentes y salivación excesiva. Detectar a tiempo estos indicadores puede evitar problemas auditivos, respiratorios y del habla en la adolescencia y la vida adulta.






