Especial RSC & Sostenibilidad iSanidad 2025
Jaume Pey, director general de Anefp
La sostenibilidad ya no es una tendencia, sino una obligación ética, económica y normativa. En el sector del autocuidado de la salud, este principio se ha convertido en una palanca clave para garantizar un futuro saludable no solo para las personas, sino también para el entorno que compartimos. En Anefp (Asociación para el Autocuidado de la Salud) hemos asumido este reto como una de nuestras prioridades estratégicas, conscientes de que no se trata únicamente de adaptarse, sino de liderar con responsabilidad.
A lo largo de los últimos años, hemos reforzado nuestro compromiso ambiental con una visión clara: facilitar que todas las empresas del sector —grandes, medianas o pequeñas— puedan avanzar en su transición hacia modelos de negocio más sostenibles, circulares e innovadores. Lo hemos hecho desde un enfoque colaborativo, conectando con los principales agentes del ecosistema medioambiental, institucional y tecnológico.
Formamos parte activa del Comité de Sostenibilidad de la Asociación Europea de la Industria de Autocuidado (Aesgp), colaboramos con la CEOE y Forética, y mantenemos un diálogo constante con los Scraps como Sigre y Ecoembes. Estas alianzas no son meramente formales: son espacios desde los cuales influimos, aprendemos y compartimos buenas prácticas que permiten generar un cambio estructural en la forma en que producimos, distribuimos y gestionamos los residuos de medicamentos y productos para el autocuidado de la salud de los ciudadanos.
Durante este último ejercicio, también hemos intensificado el contacto con autoridades clave como la Dirección General del Agua del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miterd) y la Subdirección General de Estrategia y Ecosistemas Industriales, del Ministerio de Industria y Turismo, con quienes hemos analizado el impacto de la Directiva sobre el tratamiento de aguas residuales urbanas. Esta colaboración institucional es esencial para asegurar que las decisiones regulatorias estén alineadas con la realidad y los desafíos de nuestro sector.
Hemos reforzado nuestro compromiso ambiental con una visión clara: facilitar que todas las empresas del sector —grandes, medianas o pequeñas— puedan avanzar en su transición hacia modelos de negocio más sostenibles, circulares e innovadores
Otro de los pilares que consideramos fundamentales es el ecodiseño. Desde nuestro Comité de ESG trabajamos en un documento práctico para ayudar a nuestras compañías asociadas a mejorar el diseño de los envases de sus productos de autocuidado, haciéndolos más sostenibles desde el origen hasta el final de su ciclo de vida. Creemos firmemente que una economía circular comienza con decisiones óptimas en la fase de diseño.
Además, el conocimiento técnico y la innovación aplicada son claves en este proceso. Por ello, hemos fortalecido nuestras relaciones con centros tecnológicos como Itene, Inedit y Aimplas, que ya están desarrollando soluciones punteras en envases sostenibles y procesos de bajo impacto para el sector del autocuidado.
Asimismo, la iniciativa Green Week Selfcare de anefp, que en 2025 celebró su tercera edición, está plenamente consolidada como un foro en el que los stakeholders del sector de autocuidado comparten las principales novedades en materia de sostenibilidad ambiental, tanto en el ámbito regulatorio como institucional, dedicándose espacios a compartir ejemplos de buenas prácticas llevados a cabo por compañías del sector de autocuidado.
Este esfuerzo colectivo tiene un objetivo común: construir un modelo de autocuidado que no solo vele por la salud de las personas, sino también por la del planeta
Todo esto sería insuficiente sin un acompañamiento del entorno regulatorio. Desde el Área de Sostenibilidad de anefp monitorizamos las nuevas normativas desde su fase inicial, participamos en consultas públicas y trasladamos su impacto a nuestras compañías asociadas.
Este esfuerzo colectivo tiene un objetivo común: construir un modelo de autocuidado que no solo vele por la salud de las personas, sino también por la del planeta. No es un camino fácil, pero sí necesario. Y estamos convencidos de que, si lo recorremos juntos —instituciones, empresas, asociaciones, profesionales sanitarios y ciudadanos—, llegaremos más lejos y con un mayor impacto positivo.
Desde anefp, seguiremos trabajando para que la sostenibilidad sea una oportunidad de transformación real, y no solo un compromiso formal. Porque cuidar del entorno es, en definitiva, una forma de cuidar de nosotros mismos.







