Pablo Malo Segura (Bilbao)
Gabriela Vázquez Vegas (fotografía y vídeo)
El Dr. Ricardo Mitrani, certificado en Prótesis y Máster en Ciencias de la Odontología por la Universidad de Washington y profesor residente en Spear Education en Scottsdale, ha impartido la ponencia Dentición terminal… ¿Quo Vadis? durante la 54 edición del Congreso Anual de la Sociedad Española de Prótesis Estomatológica y Estética (Sepes). En ella, abordó los criterios clínicos, emocionales y tecnológicos que guían la toma de decisiones en estos pacientes. Tras ello, ha atendido a iSanidad para profundizar en su enfoque basado en la importancia de un algoritmo de planificación lineal, la necesidad de escucha dentro del equipo implicado en el tratamiento y los desafíos del futuro de la formación en odontología.
¿En qué consiste el término dentición terminal y por qué se ha vuelto tan relevante en los últimos años en la comunidad dental?
El término dentición terminal ha sido inventado por los dentistas. Lo que expresa es que se ha perdido mucho hueso y estructura y los dientes del paciente han dejado de funcionar. El concepto se toma de la terminología médica de paciente terminal, que hace referencia a una condición sin retorno. En este caso, la dentición terminal alude a que la dentición va a morir y se va a eliminar. Se utiliza para explicar al paciente que sus dientes ya no funcionan y que deben ser reemplazados, ya sea mediante implantes o con algún tipo de prótesis.
En su ponencia ha hablado sobre un algoritmo lineal de planificación que facilita la evaluación de la dentición remanente. ¿Cómo funciona y qué factores deben tener en cuenta los odontólogos al aplicarlo en la práctica clínica?
Este algoritmo se diseña con la finalidad de ofrecer al odontólogo información clara y concisa que le permita comprender los factores de riesgo y ponderarlos para decidir si conviene mantener o extraer los dientes. Siempre buscamos el camino más conservador: si es posible preservar los dientes, esa línea será la prioridad. El algoritmo permite identificar cuándo tiene sentido optar por la extracción y los implantes y cuándo no.
«El término dentición terminal ha sido inventado por los dentistas. Se utiliza para explicar al paciente que sus dientes ya no funcionan y que deben ser reemplazados, ya sea mediante implantes o con algún tipo de prótesis»
¿Qué desafíos encuentra al tratar pacientes con diagnóstico de dentición terminal? ¿Cómo se decide el tratamiento ideal?
Los desafíos son múltiples. Por un lado, están los aspectos clínicos: la distribución dentaria, el tipo de hueso, la movilidad labial y el grado de exposición al sonreír o hablar. Pero también hay un componente cognitivo, conductual y emocional: qué entiende el paciente, cómo se comporta y cómo se siente. Estos factores influyen directamente en el resultado final, por lo que deben analizarse con atención.
¿Qué ventajas aporta la clasificación LTR para la toma de decisiones clínicas en dentición terminal?
La clasificación LTR ofrece al odontólogo pautas claras para determinar cuál es el diseño protésico ideal según la condición de cada paciente. Así se evita el error de buscar una única solución que encaje en todos los casos. Cada situación clínica requiere una respuesta personalizada al paciente.
«La clasificación LTR ofrece al odontólogo pautas claras para determinar cuál es el diseño protésico ideal según la condición de cada paciente»
¿En qué aspectos hay que centrarse para mejorar la comunicación y eficiencia dentro del equipo tratante?
Lo más importante es aprender a escuchar. Solo puedes aspirar a ser escuchado si tu equipo se siente escuchado. Escuchar genera los mayores beneficios. Si creemos que tenemos toda la claridad y solo damos instrucciones, pero no prestamos atención al otro lado, las posibilidades de que nos escuchen disminuyen considerablemente.
¿Existen nuevas tecnologías o técnicas en odontología restauradora que faciliten el tratamiento de pacientes con dentición terminal?
Todas las tecnologías suman. Hoy podemos comunicar al paciente, de forma virtual y casi inmediata, cuál es el resultado potencial del tratamiento. Además, las herramientas tecnológicas permiten acelerar la recopilación y transmisión de información al laboratorio, facilitando la fabricación de guías y provisionales. Todo esto hace el trabajo mucho más fácil.
«Tenemos un problema con la ‘Universidad de Instagram’: se ha convertido en una gran fuente de información, pero no siempre está bien asesorada»
Usted ha impartido más de 600 ponencias por todo el mundo. ¿Hacia dónde se dirige actualmente la formación con las nuevas tecnologías?
Tenemos un problema con lo que yo llamo la «Universidad de Instagram», que se ha convertido en la principal fuente de información para muchos colegas jóvenes, pero el problema es que no siempre está bien asesorada. Es necesario establecer filtros que nos permitan consumir contenido digital de calidad para formarnos, juzgar su validez y promover el intercambio.
Por otro lado, el formato tradicional de ponencias, en el que un ponente habla y el público escucha pasivamente, también está cambiando. El público actual quiere sentirse escuchado. Debemos ser creativos y avanzar hacia formatos más interactivos y dinámicos.






