La vacuna RUTI mejora la respuesta inmunitaria en cáncer de vejiga y apunta a menos recaídas

Un estudio de fase I con 40 pacientes con este tipo de cáncer no invasivo recibió la vacuna diseñada para la tuberculosis ante del tratamiento estándar y consiguieron una acción del sistema inmune más rápida y potente y un menor riesgo de progresión de la enfermedad

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Foto: Centro de investigación IrisCaixa

Redacción
Un estudio de fase I con 40 pacientes de cáncer de vejiga no invasivo muestra que la vacuna RUTI, diseñada para la tuberculosis, mejora la respuesta inmunitaria, la evolución clínica y la supervivencia de los pacientes a lo largo de cinco años de seguimiento. El ensayo, publicado en la revista European Urology, «ofrece una primera evidencia sólida» que tendrá que validarse con estudios de mayor alcance, explica en un comunicado el centro de investigación IrsiCaixa, que ha participado en el ensayo junto al Instituto de Investigación Germans Trias i Pujol (IGTP) y Archivel Farma, desarrolladora de la vacuna.

El estudio Rutivac-1 sobre los 40 pacientes del Hospital Germans Trias i Pujol administró la vacuna ante del tratamiento estándar para el cáncer de vejiga no invasivo de alto riesgo, una de la enfermedades urológicas más frecuentes. El 75% de estos tumores se diagnostican en su forma no músculo-invasiva. El tratamiento estándar actual pasa por la vacuna BCG, diseñada contra la tuberculosis, pero que se administra en este tipo de cáncer de vejiga. Sin embargo, su eficacia es todavía limitada: la recurrencia y la progresión del tumor siguen siendo un reto para muchos pacientes.

El ensayo indica que la vacuna RUTI mejoró la respuesta inmunitaria, la evolución clínica y la supervivencia de los pacientes de cáncer de vejiga no invasivo a lo largo de cinco años de seguimiento

El ensayo ha administrado la vacuna RUTI previamente a la BCG intravesical y han visto que potencia la respuesta del sistema inmunitario y podría reducir el riesgo de reaparición y progresión de la enfermedad. La respuesta inmunitaria que han visto se caracteriza por una activación más intensa de las células de defensa, los linfocitos T CD4⁺ y CD8⁺, y una producción más elevada de citocinas, como el interferón gamma y la interleucina-2.

Además, en los pacientes vacunados con RUTI no se detectó la proliferación de linfocitos T reguladores, un tipo de células del sistema inmunitario que suelen favorecer la inmunosupresión y que se observaron principalmente en el grupo control, al que sólo se le había administrado BCG.

«Hemos comprobado que la vacuna RUTI es capaz de generar una respuesta inmunitaria previa que prepara el organismo y lo hace reaccionar de manera más efectiva al tratamiento posterior con BCG. Este efecto se explica por el hecho de que, al administrar de manera secuencial dos vacunas similares pero no idénticas, RUTI, basada en Mycobacterium tuberculosis, y BCG, en Mycobacterium bovis, la respuesta inmunitaria que se genera es más rápida y potente», expone Cecilia Cabrera, coautora principal del estudio y líder de grupo de IrsiCaixa y el IGTP.

Óscar Buisan: «Estos resultados sugieren que podría tener un impacto real en la mejora del tratamiento estándar actual, aunque habrá que confirmarlo en ensayos clínicos más amplios»

Los resultados también apuntan a una evolución clínica más favorable en los pacientes que recibieron la vacuna RUTI antes del tratamiento con BCG. Este grupo presentó menos recaídas, menos progresiones y más supervivencia durante los cinco años de seguimiento. De hecho, no se registró ningún fallecimiento entre los participantes del grupo RUTI, mientras que en el grupo control murieron tres personas. Esta diferencia se acentuó especialmente en el subgrupo de pacientes con tumores T1 de alto grado (los de peor pronóstico), donde el 100% de los tratados con RUTI y BCG se mantuvieron libres de progresión, en contraste con el 63,3% de los que sólo recibieron la BCG.

«El hecho de que la vacuna RUTI consiga modular la respuesta del sistema inmunitario de manera más eficaz podría explicar el beneficio clínico observado. Estos resultados sugieren que podría tener un impacto real en la mejora del tratamiento estándar actual, aunque habrá que confirmarlo en ensayos clínicos más amplios», explica Óscar Buisan, coautor principal del estudio y urólogo del Hospital Universitario Germans Trias i Pujol en el momento del estudio, actualmente urólogo en el Hospital Universitario de Bellvitge e investigador clínico en el Idibell.

Pol Servian: «A diferencia de otras estrategias inmunoterapéuticas, se consigue con un excelente perfil de seguridad y sin efectos adversos graves»

El equipo científico subraya que la vacuna RUTI se mostró segura y bien tolerada, con únicamente reacciones leves en el punto de inyección. «Lo que nos dice este estudio es que la respuesta inmunitaria no sólo es más fuerte y adecuada para evitar la reaparición del cáncer, sino que, a diferencia de otras estrategias inmunoterapéuticas, se consigue con un excelente perfil de seguridad y sin efectos adversos graves«, afirma Pol Servian, coautor principal del estudio y urólogo del Hospital Germans Trias i Pujol.

«Nuestro objetivo con esta estrategia es preparar el sistema inmunitario para maximizar la eficacia del tratamiento posterior con BCG. Esto podría ser especialmente beneficioso para aquellos pacientes con un pronóstico más desfavorable, donde las opciones terapéuticas son más limitadas y a menudo se debe acabar considerando la cistectomía«, remarca Cabrera. Ahora, el equipo confía en poder avanzar hacia ensayos más amplios que permitan confirmar el beneficio clínico de esta propuesta innovadora.

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