Especial RSC & Sostenibilidad iSanidad 2025
Sofía Bergareche, project manager de Foretica
La sostenibilidad ha dejado de ser un elemento accesorio para convertirse en una prioridad estratégica en la gestión empresarial. Así lo afirma Sofía Bergareche, project manager de Forética, quien destaca que “las compañías que logren integrar la sostenibilidad en su modelo de negocio estarán mejor preparadas para competir en el futuro”.
En esta entrevista a iSanidad, repasa los principales retos regulatorios, ambientales y sociales, el papel de la innovación y la tecnología, y el acompañamiento que ofrece Forética a organizaciones de sectores clave, como el sanitario, en su camino hacia un modelo económico más sostenible.
Forética se ha consolidado como el referente en sostenibilidad y responsabilidad social en España. ¿Qué avances recientes destacaría en la agenda que impulsan entre empresas y organizaciones?
En Forética hemos visto cómo la sostenibilidad ha evolucionado desde ser un tema ubicado en departamentos de soporte a convertirse en un elemento central en la gestión del negocio. El último año, marcado por importantes hitos políticos, sociales y ambientales, ha acelerado esta integración y ha situado a las empresas en el centro del cambio.
En el plano ambiental, los fenómenos climáticos extremos han dejado consecuencias devastadoras, como vimos con las recientes riadas en Valencia. Esto ha evidenciado la insuficiente preparación frente a riesgos físicos y la falta de inversión en adaptación, en un contexto de cambio climático cada vez más acelerado. La respuesta empresarial está evolucionando hacia planes de transición más completos, que no solo persiguen la reducción de emisiones, sino que integran de forma visible la adaptación y la gestión de impactos y dependencias con el entorno natural.
“Los fenómenos climáticos extremos evidencian la falta de inversión en adaptación frente al cambio climático”
Desde el punto de vista social, algunos elementos han ido ganando fuerza, como la preocupación por el costo de la vivienda, el incremento de la población en riesgo de pobreza, el envejecimiento de la población y, por supuesto, la necesidad de adaptar el mercado de trabajo ante la disrupción de la Inteligencia Artificial. A nivel empresarial, vemos también un avance tangible en la integración de la diversidad, la equidad y la inclusión en la cultura corporativa, junto con una mayor atención a la salud y el bienestar de los empleados como prioridades estratégicas.
En cuanto a gobernanza, las compañías han realizado una carrera contrarreloj para cumplir con nuevas exigencias de reporte, especialmente la Directiva CSRD y los estándares ESRS, que constituyen el mayor esfuerzo de estandarización en sostenibilidad a nivel global. No obstante, 2025 ha estado marcado por cambios importantes a nivel regulatorio: la Comisión Europea presentó en febrero el Paquete Ómnibus con el fin de simplificar y reducir la carga regulatoria en sostenibilidad.
Si bien parece que estamos ante un cambio de rumbo en materia de sostenibilidad, durante años ha sido el compromiso y la vocación por la mejora continua lo que ha impulsado a numerosas empresas a integrar cuestiones ESG en sus estrategias. Aunque las obligaciones legales se flexibilicen, desde Forética creemos que las expectativas de consumidores, inversores y socios comerciales seguirán demandando transparencia y compromiso. El reto, por tanto, está en aprovechar este nuevo ciclo para fomentar la innovación, reforzar la competitividad y orientar las acciones hacia impactos estratégicos más allá del cumplimiento formal.
La transición hacia un modelo económico sostenible implica retos regulatorios, ambientales y sociales. ¿Cómo acompaña Forética a las empresas en este proceso?
Forética acompaña a sus socios en la transición hacia un modelo más sostenible a través de distintas vías complementarias. La primera de ellas son las plataformas o grupos de trabajo a través de los cuales distintas empresas socias trabajan de manera conjunta para abordar retos específicos de sostenibilidad. En este sentido, existen tanto grupos temáticos ESG -economía circular, cambio climático, impacto social, regulación y transparencia, entre otros- como grupos sectoriales. Ejemplo de ello es el Grupo de Sostenibilidad en el sector salud, una plataforma que reúne a agentes clave de distintos puntos de la cadena de valor del sector de la salud -farmacéuticas, hospitales, tecnológicas y aseguradoras- para trabajar en conjunto sobre cuestiones de sostenibilidad específicamente relevantes para este sector.
“La diversidad, la equidad y la inclusión se están consolidando como prioridades estratégicas en la cultura corporativa”
La segunda de las vías, a destacar en un contexto en que las novedades regulatorias son constantes, es el monitoreo continuo y posterior traducción de las implicaciones de la nueva normativa para las empresas socias. Ante marcos normativos cada vez más complejos, Forética trabaja para digerir y poder trasladar a las empresas los aspectos más relevantes de estas normas de una manera práctica.
Por otro lado, la formación es una pieza fundamental en un entorno marcado por estas novedades constantes. Es por eso que Forética, a través de la ESG Academy, desarrolla cursos formativos adaptados a las necesidades de sus socios, con el objetivo de acompañarles y mantenerles actualizados de las novedades más recientes.
El asesoramiento personalizado en cuestiones técnicas de sostenibilidad -tanto ambiental como social y de buena gobernanza- es otra de las piezas claves a través de las que Forética acompaña a sus socios. Como último punto a destacar, la relación cercana con administraciones públicas y organizaciones internacionales es clave para acompañar a los socios en esta transición.
“La sostenibilidad tiene un racional económico claro: los mercados premian a las compañías sostenibles”
¿De qué manera logran que la sostenibilidad se entienda no solo como una obligación, sino también como una oportunidad de competitividad e innovación?
La sostenibilidad tiene un racional económico claro y es fundamental comprender cómo puede ayudar a generar valor financiero. Por ejemplo, los mercados premian a las compañías sostenibles: en igualdad de beneficios, sus acciones cotizan con una prima promedio del 14,3% a nivel global y de hasta el 30% en Europa. Además, han demostrado reducir el riesgo de los índices en todas las regiones avanzadas, lo que se traduce en menores costes de financiación y mayores oportunidades de inversión.
Del mismo modo, la sostenibilidad fortalece el valor de marca. Según nuestro Informe Forética 2024, la ciudadanía la considera un atributo esencial para el éxito empresarial. De hecho, uno de cada tres consumidores afirma estar dispuesto a pagar más por un producto sostenible, y un 68,2% asegura que podría llegar a pagar hasta un 10% adicional.
“Uno de cada tres consumidores está dispuesto a pagar más por un producto sostenible”
Por último, es un motor de innovación que impulsa la eficiencia operativa y la productividad de los recursos. Las energías renovables, cada vez más competitivas frente a los combustibles fósiles, permiten reducir costes y garantizar precios estables a largo plazo. Al mismo tiempo, disminuyen la dependencia de importaciones energéticas, reforzando así la resiliencia de las empresas frente a la volatilidad de los mercados y riesgos geopolíticos o regulatorios.
En general, existen numerosos ejemplos que demuestran el potencial de la sostenibilidad. Las empresas que lideren en este ámbito serán aquellas capaces de integrar su estrategia ESG en los elementos clave del negocio, entiendan su business case y vinculen la sostenibilidad a elementos de impacto y competitividad, con indicadores claros y adaptados a la realidad de cada organización.
¿Qué rol cumplen la innovación y la tecnología para alcanzar los objetivos de sostenibilidad que promueve Forética en las organizaciones?
La innovación y la tecnología son palancas esenciales para avanzar en los objetivos de sostenibilidad, pero su impacto depende de cómo las utilicemos: con ética, responsabilidad y visión a largo plazo.
Desde el punto de vista ambiental, la tecnología ofrece soluciones transformadoras: herramientas de inteligencia artificial para calcular la huella de carbono, sistemas para optimizar la eficiencia energética o aplicaciones que permiten monitorizar los ecosistemas, entre otras. No obstante, no podemos obviar los impactos asociados, como el consumo energético o hídrico de estas mismas tecnologías.
“La innovación y la tecnología deben ponerse al servicio de las personas y del planeta, con ética y responsabilidad”
En el ámbito social, la digitalización y la innovación son sin duda fuentes de empleo y progreso, especialmente en el sector de la salud, con aplicaciones que mejoran el acceso, el diagnóstico y la prevención. Sin embargo, estos avances plantean grandes preguntas: ¿cómo evitar que la brecha digital aumente? ¿cómo acompañar a las organizaciones en la gestión del cambio? ¿cómo garantizar la protección de los derechos digitales?
Desde Forética creemos que la tecnología puede tan beneficiosa como la intencionalidad y el tipo de uso que se le dé la intencionalidad y tipo de uso. Las empresas deberían apoyarse en toda aplicación que permita mejorar y acelerar los impactos positivos de las políticas de sostenibilidad, si bien abogamos por que lo hagan con sentido y responsabilidad.
Por ello, impulsamos iniciativas que ayuden a las empresas a equilibrar innovación, sostenibilidad y ética. Con la irrupción de la inteligencia artificial generativa, hemos lanzado dos proyectos clave: el Manifiesto por una IA Responsable y Sostenible, respaldado por más de 70 organizaciones, que establece cinco principios básicos para guiar su uso y desarrollo, y el Grupo de Trabajo de Inteligencia Artificial Responsable, en el que más de 30 entidades exploran cómo aprovechar esta tecnología al servicio de las personas y del planeta.
Desde su visión, ¿por dónde pasa el futuro inmediato de la RSC en España y qué papel jugará Forética en ese camino?
Es difícil especular acerca de cómo evolucionará la RSC en España. La hipótesis más razonable es que su futuro inmediato pasa, más que por un impulso político o regulatorio, por la consolidación del business case de la sostenibilidad: su capacidad real de generar valor, impulsar la competitividad y asegurar la resiliencia de las organizaciones.
“El futuro inmediato de la RSC pasa por consolidar su capacidad real de generar valor y competitividad”
En los últimos años, la presión normativa ha concentrado muchos recursos en el cumplimiento regulatorio, a menudo en detrimento de la innovación y de un mayor impacto transformador en las operaciones. Sin embargo, la nueva orientación de la Comisión Europea apunta a una etapa de desinflación regulatoria, lo que abre la puerta a corregir errores y centrar los esfuerzos en cómo la sostenibilidad puede ser un motor de desempeño empresarial y de ventaja competitiva.
Esto es especialmente relevante en sectores estratégicos como la inteligencia artificial o las infraestructuras, intensivos en energía y recursos críticos, y en un contexto en el que la adaptación al cambio climático es condición indispensable para la continuidad de las operaciones, tanto industriales como de servicios. En este escenario, las compañías que logren integrar la sostenibilidad en su modelo de negocio —no solo en su estrategia— estarán mejor preparadas para competir en el futuro.
El papel de Forética será precisamente acompañar este tránsito: seguir situando la sostenibilidad en el centro del discurso empresarial y, sobre todo, de la acción. Nuestra misión es apoyar a los socios en la creación de valor sostenible, ayudándoles a fortalecer su resiliencia y a estar a la vanguardia de los retos y oportunidades que plantea esta nueva etapa.











