Redacción
El 66º Congreso de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN) se celebró en el Palacio de Congresos de Granada del 15 al 17 de octubre, donde los expertos concluyeron que el 90% de los niños de tres años con obesidad tendrán sobrepeso u obesidad en la adolescencia. Además, se señaló que las personas trans tienen un mayor riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares y oncológicas.
El estudio PASOS ha evidenciado que la prevalencia de obesidad se sitúa en el 8,2% en adolescentes menores de 12 años en España, y un 0,9% de ellos con obesidad grave. Además, es una enfermedad progresiva y recurrente que no tiene cura. Por ello, se espera que, además, la mayoría de los adolescentes que viven con obesidad, en torno al 80%, tendrán esta patología de adultos.
“La genética influye significativamente en la predisposición a la obesidad, ya que se han identificado más de 130 genes relacionados con esta condición», señala Gema Medina-Gómez, catedrática de Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad Rey Juan Carlos y vicepresidenta de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (Seedo), durante la ponencia Genética vs Obesidad.
El 90% de los niños de tres años con obesidad tendrán sobrepeso u obesidad en la adolescencia
En el aspecto genético, entre el 40% y el 70% de las variaciones en el índice de masa corporal (IMC) pueden atribuirse a estos factores. Aunque, este porcentaje puede variar en función de factores como la cantidad de grasa corporal y su distribución. Además, solo alrededor del 5% de los casos de obesidad se deben a mutaciones genéticas específicas (obesidad monogénica), que suelen estar asociadas a síndromes raros.
La presidenta de la Seedo añadió que una cantidad amplia de estos genes «están implicados en la regulación del apetito, la saciedad, la respuesta al ejercicio, el metabolismo energético, la distribución de la grasa corporal y el crecimiento de los adipocitos».
Los factores de riesgo de obesidad en la adolescencia incluyen también el estilo de vida. Por ello, el Dr. Gilberto Pérez López, endocrinólogo, pediatra y miembro del Área de Obesidad de la SEEN, señaló que «los adolescentes que pasan dos horas o más en su tiempo libre frente a una pantalla tienen un mayor riesgo de sobrepeso u obesidad».
«La asociación entre entorno y obesidad no es únicamente epidemiológica sino basada en modificaciones del control del balance energético», destaca el Dr. Josep Vidal
A su vez, «múltiples evidencias demuestran que la asociación entre entorno y obesidad no es únicamente epidemiológica sino basada en modificaciones del control del balance energético. Establecida la obesidad, esta provocaría cambios epigenéticos que podrían facilitar el mantenimiento de la enfermedad”, destacó el Dr. Josep Vidal, director del Instituto de Enfermedades Digestivas y Metabólicas del Hospital Clínico.
Como medidas preventivas, la Dra. Medina-Gómez resaltó la relevancia de una dieta equilibrada desde edades tempranas, sobre todo en personas con antecedentes familiares de obesidad, y actividad física regular. Esto puede servir para contrarrestar la expresión de genes obesogénicos.
También recalcó la importancia de la educación nutricional y la promoción de entornos saludables (escuelas, hogares, comunidades) así como de intervenciones personalizadas basadas en el perfil genético, como pueden ser las dietas adaptadas o nutrigenómica.
«La evaluación es fundamental para las afecciones médicas que empeoran la obesidad», señala el Dr. Pérez López
A su vez, los pacientes pediátricos con obesidad tienen un mayor riesgo de sufrir varias afecciones médicas, lo que incluye, principalmente, el síndrome metabólico, la resistencia a la insulina, la hipertensión y la hiperlipidemia. Por ello, el Dr. Pérez López considera que «la evaluación es fundamental para las afecciones médicas que empeoran la obesidad«.
Esto incluye enfermedades como «la prediabetes, la diabetes tipo 1 y 2, la enfermedad del hígado graso no alcohólico, la apnea obstructiva del sueño, la enfermedad por reflujo gastroesofágico, la colelitiasis, el síndrome de ovario poliquístico (SOP) y las afecciones ortopédicas (como la enfermedad de Blount)”, concluyó el Dr. Pérez López.
Personas trans y riesgo oncológico
En este congreso también se ha abordado la salud de las personas trans, ya que «la terapia hormonal de afirmación de género va a modificar el riesgo oncológico de las personas trans», señaló la Dra. María Miguélez, médico especialista en Endocrinología y Nutrición de la Unidad Identidad de Género del Hospital Universitario Gregorio Marañón y miembro del Grupo Gónada, Identidad y Diferenciación Sexual de la SEEN.
Por ello, la endocrinóloga añade «que una mujer trans tiene más probabilidad de padecer cáncer de mama que un hombre cis, aunque tiene menos riesgo de sufrir cáncer de próstata que un hombre cis”.
«La terapia hormonal de afirmación de género va a modificar el riesgo oncológico de las personas trans», ha declarado la Dra. María Miguélez
Además, el riesgo cardiovascular también se ve afectado, ya que «tienen un mayor riesgo de sufrir un infarto de miocardio, un accidente cerebrovascular o una trombosis venosa que las personas cis. Existe un mayor riesgo cardiovascular, pero analizando la mortalidad no se aprecia un aumento en los hombres trans y puede que un ligero aumento en las mujeres trans”, señaló la ginecóloga.
Este aumento del riesgo cardiovascular «no se debe exclusivamente al tratamiento hormonal«, según específica la ginecóloga, «sino que existen otros factores no hormonales, como el estrés que supone pertenecer a una minoría sexual, la peor salud mental y la mayor prevalencia de obesidad y tabaquismo que empeoran la salud cardiovascular de estas personas”, concluyó la Dra. Miguélez.







