Nieves Sebastián Mongares
El 52% de los profesionales sanitarios considera que la monitorización continua de glucosa (MCG) tendrá más impacto en el control de la diabetes tipo 2 que la innovación terapéutica en la patología. Por otra parte, entre los pacientes de esta enfermedad, más del 50% desconocen qué es esta tecnología, mientras que el 93% de los que la utilizan resaltan que ha supuesto una mejora en su calidad de vida. Estos datos se extraen del estudio ‘Radiografía de la Diabetes Tipo 2’, investigación presentada por Dexcom, en la que se recoge la visión de más de 2.500 personas con diabetes tipo 2 y profesionales sanitarios de Europa y Oriente Medio, contando con una muestra representativa de España.
A este respecto, el Dr. Fernando Gómez Peralta, endocrino y coordinador del Área de Conocimiento en Diabetes de la Sociedad Española de Endocrinología (SEEN), considera también que los dispositivos de MCG pueden suponer un punto de inflexión en el abordaje de la enfermedad.
Los profesionales que han participado en el estudio valoran en mayor medida la monitorización continua de glucosa (MCG) que el desarrollo de nuevos tratamientos en diabetes tipo 2. ¿Por qué se le da más importancia a la MCG de cara al control de la enfermedad?
Posiblemente considere que la MCG puede ser realmente disruptiva en esta población, por varios motivos. Es una herramienta educativa extremadamente eficaz, sobre todo en el manejo nutricional y la autogestión de los diabetes. Puede hacer visible el control glucémico real en una población con una muy difícil información en este aspecto debido al uso minoritario de la autoanálisis de glucemia capilar. Y puede ser la guía fundamental para evaluar la efectividad relativa de la terapia farmacológica.
“Las personas que han podido usar MCG han comprendido de forma directa las fluctuaciones en sus niveles de glucosa en respuesta a cada actividad de su vida diaria y su adherencia al tratamiento”
¿Cómo han percibido que ha mejorado el manejo de la patología gracias a la monitorización continua de glucosa?
Las personas que han podido usar MCG han comprendido de forma directa las fluctuaciones en sus niveles de glucosa en respuesta a cada actividad de su vida diaria y su adherencia al tratamiento. De forma natural incorporan mejoras para optimizar su control.
A nivel de calidad de vida, ¿qué experiencia les trasladan los pacientes que utilizan estos dispositivos?
De forma inmediata agradecen la mejora de calidad de vida por evitar los molestos pinchazos del autoanálisis de glucosa capilar. La visualización directa de sus perfiles de glucosa les hace sentir que están controlando su enfermedad por primera vez.
¿Qué barreras existen actualmente para la implementación de MCG en pacientes tratados con insulina basal, y cómo podrían superarse?
La más importante es la falta de financiación pública. Lo siguiente, posiblemente, sea la concienciación de su necesidad y evidentes beneficios en los profesionales que trabajan con esta población. Y también, la falta de apoyo con recursos a estos profesionales para que puedan iniciarse correctamente.
¿Considera que la falta de financiación pública para MCG en este grupo afecta la equidad en el tratamiento?
Sin duda, actualmente lo usan quienes se lo pueden pagar por sus medios o en aquellos lugares en los que excepcionalmente se cubra.
“Iniciar la MCG, en esta población en particular, no es un programa complejo ni prolongado y que, en ningún caso, debería ser un obstáculo para su generalización de forma rápida”
¿Qué papel juega la educación diabetológica en la eficacia del tratamiento con tecnologías como la MCG?
Es fundamental, ya que permite maximizar los beneficios y el uso correcto de esta tecnología. Pero no puedo dejar de señalar que iniciar la MCG, en esta población en particular, no es un programa complejo ni prolongado y que, en ningún caso, debería ser un obstáculo para su generalización de forma rápida. Los estudios realizados previamente indican que sus beneficios son evidentes sin un programa específico de educación terapéutica previo.
Con todo lo anterior, ¿hacia dónde cree que se dirige el manejo futuro de la diabetes tipo 2 desde la endocrinología aunando los avances tecnológicos y terapéuticos orientados hacia la personalización?
La MCG en diabetes tipo 2 es un hito que puede cambiar críticamente los deficientes resultados que observamos desde hace décadas. Se trata de una población generalmente infraestudiada y con grandes problemas de adherencia. Particularmente, la población con DM2 tratada con insulina en España presenta los peores datos de control glucémico. Adicionalmente, la MCG, utilizada de forma continua o intermitente, en personas con DM2 no tratadas con insulina, podrá ser una herramienta de educación terapéutica de gran valor. Y, ciertamente, la MCG puede ser una herramienta clave para diferenciar los subtipos («glucotipos») de DM2 y aplicar medicina de precisión en esta población.







