Redacción
La caries dental y la gingivitis son patologías muy frecuentes en la población pediátrica. De hecho, la prevalencia de caries en la primera infancia es superior al 50% entre los niños de cinco años, mientras que la de la gingivitis puede llegar a ser de hasta el 91%. El principal factor que contribuye a ambas enfermedades es la placa dental no controlada, que se define por tres factores: exceso de azúcar en la dieta, la respuesta del huésped y una mala higiene oral.
Una de las estrategias más eficaces para la reducción de la placa es la higiene bucodental mecánica diaria mediante el cepillado. El nuevo cepillo eléctrico iO2 para niños ha demostrado una mejora en los índices de placa bacteriana y gingivitis, con una satisfacción generalizada entre padres e hijos. Tras la utilización de este nuevo cepillo con tecnología oscilante rotacional, el índice de placa bacteriana disminuyó entre la visita inicial y la final a las cuatro semanas del 88,47% al 43,97%, al igual que ocurrió con el índice gingival que disminuyó del 59,04% al 33,52%.

Así lo concluye un estudio de la Dra. Gloria Saavedra, profesora en odontopediatría en la Universidad Complutense de Madrid, dictante de conferencias a nivel nacional y autora de publicaciones y comunicaciones científicas, realizado en colaboración con Oral-B. El trabajo evaluó el impacto del cepillo eléctrico iO2 para niños en la reducción de los índices de placa bacteriana y gingivitis en niños tras cuatro semanas de uso. Además, midió la satisfacción de los niños y sus padres respecto a aspectos como la motivación para cepillarse, la suavidad de las cerdas y la efectividad en la limpieza.
El uso del cepillo eléctrico iO2 para niños mostró una disminución de hasta el 45% en los índices de placa bacteriana en 30 días
Para llevar a cabo el trabajo se seleccionaron cinco niños con edades entre 6 y 10 años con higiene dental defectuosa que utilizaban cepillo manual. Los pacientes fueron examinados en tres sesiones, una cita de inicio y dos visitas control a los 15 y 30 días, en las que se evaluaron los índices de placa y gingivitis. Además, los padres y niños completaron un cuestionario al final del estudio para medir su satisfacción con el cepillo.
Durante la primera visita, se preguntó a los padres sobre la frecuencia y duración del cepillado de sus hijos, además de realizar una exploración clínica para medir los índices de placa y gingivitis. Después de esa consulta inicial, se les entregó el cepillo Oral-B iO Infantil, y tanto los niños como sus padres recibieron instrucciones detalladas sobre cómo usarlo correctamente. A lo largo de las visitas de seguimiento, se tomaron nuevas medidas para evaluar la evolución de los índices de placa y gingivitis, y se registraron las respuestas de los participantes.
Los niños presentaban altos índices de placa (88,47%) y gingivitis (59,04%) al comenzar el estudio. Sin embargo, a las dos semanas de usar el cepillo Oral-B iO Infantil, los índices de placa disminuyeron significativamente a un promedio de 65,05%. A las cuatro semanas, el índice de placa continuó su descenso hasta alcanzar el 43,97%. De manera similar, los índices de gingivitis también mejoraron notablemente, del 59,04% al comienzo del estudio al 48,7% a las dos semanas y el 33,52% a las cuatro semanas.
Los índices de gingivitis cayeron un 25% en el mismo período, indicando una mejora significativa en la salud gingival
En la población infantil estudios a corto plazo han demostrado que los cepillos eléctricos con mecanismo oscilante-rotacional eliminan un 11% más de placa y reducen el sangrado gingival un 6% en comparación con los cepillos manuales, mientras que a largo plazo la reducción de sangrado gingival fue del 17%.
Satisfacción de padres y niños
En cuanto a la satisfacción de padres y niños con el nuevo cepillo eléctrico iO2 para niños, los resultados fueron positivos. Todos los padres calificaron el cepillo como «bueno» y afirmaron que lo consideraban «mejor que los cepillos utilizados anteriormente«.
A todos los pacientes y a sus padres les gustó el temporizador con música al finalizar los dos minutos cepillado y un 60% respondieron que les gustaba mucho el diseño con el personaje de dibujos animados Stitch, así como que el cepillo ofreciera la opción de distintas velocidades. Todos los participantes consideraron estos aspectos como positivos para motivar al cepillado, afirmando que se habían cepillado más en esas semanas. Los aspectos que comentaron que se podían mejorar fueron el tamaño del cabezal y el sistema para transportar el cepillo.
La tecnología oscilante-rotacional del cepillo eléctrico iO2 para niños mejora la eliminación de placa en zonas difíciles de alcanzar, ofreciendo una opción eficaz para el cuidado bucal infantil
Evidencia científica
Una investigación reciente con un tiempo de registro similar al del estudio de Oral-B, evaluó la diferencia entre la utilización de cepillo manual y cepillo eléctrico oscilo rotante en una población pediátrica dividida en dos grupos: un grupo de 3 a 6 años en dentición primaria y otro de 7 a 10 años en dentición mixta. Los resultados demostraron que el cepillo eléctrico eliminó más placa en toda la boca y en varias subregiones.
Otro estudio realizado en niños con edades similares al de Oral-B, pero con una muestra superior (41 niños), comprobó la eficacia del cepillo eléctrico observando una mayor reducción de placa bacteriana al cepillar con cepillo eléctrico (Oral-B kid eléctrico) frente al uso de cepillo manual (Paro junior soft manual), tanto en edades menores seis años como en otro grupo de 7 a 9 años. La reducción de la placa fue mayor usando cepillo eléctrico en el grupo de 7 a 9 (51,9%) que en los menores de 6 años (32,3%).
Este dato se observa también en el estudio de Davidovich y colaboradores, donde en el grupo de 7 a 10 años las reducciones de placa y de gingivitis fueron significativamente mayores con cepillo eléctrico que manual. En menores de seis años hubo reducción, pero no fue significativa. En este estudio a los niños menores de 6 años les cepillaban los padres, mientras que a partir de los 7 años realizaban el cepillado ellos solos, lo que puede influir en los resultados.
Conclusiones
El estudio concluye que, tras la utilización del cepillo eléctrico iO2 para niños con tecnología oscilante rotacional, el índice de placa bacteriana disminuyó entre la visita inicial y la vista final a las cuatro semanas del 88,47% al 43,97%. E igualmente ocurrió con el índice gingival que disminuyó a las cuatro semanas del 59,04% al 33,52%. Todos los padres calificaron el nuevo cepillo como bueno, y “mejor que los cepillos utilizados anteriormente”.
A la mayoría de los padres les pareció que el nuevo cepillo consiguió mejorar el cepillado y aumentar la motivación para realizarlo. Los aspectos que más gustaron fueron el temporizador con la música al finalizar el cepillado tras dos minutos, el diseño del cepillo con Stitch y la opción de tener distintas velocidades. Los aspectos a mejorar fueron el tamaño del cabezal y el sistema para trasportar el cepillo.






