Especial RSC & Sostenibilidad iSanidad 2025
Diego López Llorente, director adjunto del Hospital Universitario San Francisco de Asís
El Hospital Universitario San Francisco de Asís es emblemático. Está situado en el centro de Madrid y se inspira en los valores del Instituto de las Franciscanas Misioneras de María, con una fuerte vocación de servicio y humanismo. Su misión tiene en su propio ADN la responsabilidad corporativa, hacia los pacientes y la sociedad y hacia los propios trabajadores.
Hoy día no es suficiente proveer atención médica especializada de alta calidad, eficiente y segura, con énfasis en la autonomía del paciente y el apoyo a sus familias. Para Diego López Llorente, director adjunto del Hospital, el respeto a la persona, desde el inicio hasta el final de la vida o el respeto a la dignidad y libertad de cada persona, es básico.
¿En qué consiste el programa de humanización del Hospital San Francisco de Asís?
Desde hace unos años, en España, se habla mucho de humanización de la atención sanitaria, pero desde el Hospital Universitario San Francisco de Asís, llevamos muchos años tomándonos muy en serio la humanización.
De hecho, en el ideario del centro (documento que recibimos, aceptamos y hace suyo cada empleado al entrar a trabajar al hospital) uno de los tres objetivos principales es “Humanizar todas las actividades propias de una institución sanitaria de esta naturaleza” ofreciendo a nuestros pacientes una atención integral, humana y espiritual.
Entre los valores de nuestro hospital a parte de la calidad, la buena gestión de los recursos o la eficiencia, se presentan valores tan arraigados en el centro como el respeto a la persona, desde el inicio hasta el final de la vida o el respeto a la dignidad y libertad de cada persona: pacientes, familia y personal del hospital.
¿Por qué se considera este programa una acción de responsabilidad social corporativa?
Se considera una acción de RSC ya que, desde el centro, vinculamos la humanización como un compromiso institucional hacia la sociedad y al respeto a los derechos de las personas. De hecho, en el documento que antes mencionaba (ideario), otro de los valores del centro que grabamos a fuego a todas las personas que entran a trabajar o colaboran con nosotros, es el respeto a los derechos de la persona: confidencialidad, veracidad, autonomía y libertad de conciencia son aspectos que deben ser tenidos en cuenta cada una de nuestras actuaciones con los pacientes
¿Qué papel tienen los profesionales sanitarios como agentes de humanización?
Los profesionales sanitarios son la clave de cualquier programa de humanización. Muchas veces cuando valoramos los recursos necesarios para poner en marcha un proyecto, solo pensamos en los recursos económicos, pero olvidamos, lo que para mí debe ser la clave de un programa de este tipo: las personas, en este caso, los profesionales (sanitarios y no sanitarios).
Nuestros profesionales sanitarios tienen claro que el objetivo primordial de cara al paciente es su curación (en los casos en los que es posible) o el cuidado y confort (en los casos en los que no hay curación) pero tienen igual de clara la importancia de otros aspectos y necesidades fundamentales para poder atender a nuestros pacientes: Atención a los aspectos físicos de la persona (discapacidad, circunstancias especiales, etc.), psicológicos, humanitarios, espirituales, valoración de las situaciones particulares de los pacientes y su entorno, trato personalizado, cercanía, capacidad de escucha, generar confianza, tranquilidad y serenidad, respeto a la intimidad y privacidad.
Los profesionales sanitarios son la clave de cualquier programa de humanización
Tanto se toman enserio nuestros profesionales el tema de la humanización, que hace unos días, hablando con la jefa de Servicio de Nefrología del hospital, me contaba iniciativas específicas que están haciendo en la Unidad de Hemodiálisis, (que exceden lo que es la atención puramente sanitaria y manifiestan gran excelencia en el trato y preocupación por los pacientes y las familias), que hacen que su estancia en nuestro hospital de día sea mucho más agradable y su experiencia mejore.
Además, nuestros profesionales colaboran con asociaciones de pacientes como ALCER (Asociación para la Lucha Contra las Enfermedades del Riñón) impartiendo talleres, realizando excursiones con ellos o participando en sus publicaciones y revistas. Otros servicios, como el de oncología, ha puesto en marcha talleres, coloquios y cursos para pacientes y familiares, así como escuelas de pacientes, donde se tratan temas específicos que les preocupan (nutrición, psicooncología, ejercicio físico, oncoestética, etc.) y se elaboran materiales informativos, guías y recursos de apoyo, que les ayudan a convivir mejor con su enfermedad.
¿Cómo mejora este programa la experiencia hospitalaria de pacientes y familias? Cuando un paciente se enfrenta a una intervención quirúrgica, un ingreso hospitalario o espera un resultado de una prueba, muchas veces se encuentra en una situación de vulnerabilidad donde afloran todos los miedos y se pueden dar situaciones de estrés y ansiedad.
Está demostrado por distintos estudios que un trato humanizado y una comunicación efectiva son elementos fundamentales en la experiencia del paciente y que son factores clave para aumentar la confianza en el sistema, reducen la ansiedad y el estrés relacionado con la enfermedad e incluso mejoran la adherencia a los tratamientos y los resultados clínicos y la calidad de vida de los pacientes.
«Cuando un paciente se enfrenta a una intervención quirúrgica, un ingreso hospitalario o espera un resultado de una prueba, muchas veces se encuentra en una situación de vulnerabilidad donde afloran todos los miedos y se pueden dar situaciones de estrés y ansiedad»
Por otro lado, en nuestro hospital, disponemos de un servicio de Atención al Paciente y otro de Pastoral Sanitaria, llevados por las Hermanas Franciscanas Misioneras de María, propietarias del centro, que ofrecen una atención integral al paciente en su aspecto más personal que, por ejemplo, visitan a los pacientes hospitalizados (especialmente aquellos que se encuentran solos o son frágiles o mayores) dos veces al día, preocupándose por estos aspectos más humanos o simplemente para dedicar unos minutos a cada enfermo preguntándoles cómo se encuentran, interesándose por sus problemas y ofreciéndoles su ayuda si necesitan algo.
También acompañan a pacientes y familias en situaciones de duelo, apoyándoles de forma empática, ofreciéndoles atención espiritual y realizando, entre otras cosas, los trámites burocráticos con los servicios funerarios para dispensar a los familiares de tener que realizarlos ellos en un momento tan doloroso.
Este servicio es muy valorado por nuestros pacientes, tal como demuestran las encuestas de opinión que realizan y es una seña de identidad de nuestra organización.
¿Qué impacto social tiene este tipo de iniciativas en el entorno sanitario?
Este tipo de iniciativas hacen que los pacientes, sus familias y la población en general, nos perciban a los hospitales y al sistema sanitario en general, no solo como centros en los que se promueve la salud y las mejores prácticas clínicas, sino que contribuye a generar una sanidad más empática, inclusiva, sostenible y en definitiva una sanidad mejor.
¿Es posible implementar un programa de RSC como este sin grandes inversiones económicas?
Como decía antes, el principal motor para implementar este tipo de programas no es económico, sino es la voluntad desde la dirección del centro, pasando por todos y cada uno de los profesionales y colaboradores que trabajan con nosotros. No se necesitan grandes inversiones para ponerlo en marcha, pero sí que es verdad que se necesita empapar el ADN del hospital con estos valores.
Nosotros lo tenemos claro y en nuestro Documento de Cultura Corporativa del hospital así lo reflejamos claramente. Pero esto no debe quedar en un documento de cultura, sino que debe reflejarse en cada acción desempeñada por cualquier trabajador del centro.
¿Cómo contribuye este programa a fortalecer la reputación institucional del hospital?
No sabría decirte si esto favorece la reputación institucional del hospital, todo hace pensar que sí. Lo que es seguro es que no trabajar en esta línea no solo perjudicaría la reputación institucional del centro, sino que no sería coherente ni lógico con el ideario de un hospital católico de estas características.
A mí me gustaría, como director Adjunto del hospital, que cada vez que acude un paciente a nuestro centro, no solo acuda por los magníficos profesionales sanitarios de nuestro hospital, sino que también, cuando se va de alta, aparte de poder ver satisfechas sus necesidades sanitarias, se vaya con la sensación y el recuerdo de haber recibido una atención integral, empática y humanizada, basada en los principios y valores en los que he estado haciendo hincapié durante toda la entrevista de sostenibilidad, si bien abogamos por que lo hagan con sentido y responsabilidad.
«La sostenibilidad tiene un racional económico claro: los mercados premian a las compañías sostenibles»
Por ello, impulsamos iniciativas que ayuden a las empresas a equilibrar innovación, sostenibilidad y ética. Con la irrupción de la inteligencia artificial generativa, hemos lanzado dos proyectos clave: el Manifiesto por una IA Responsable y Sostenible, respaldado por más de 70 organizaciones, que establece cinco principios básicos para guiar su uso y desarrollo, y el Grupo de Trabajo de Inteligencia Artificial Responsable, en el que más de 30 entidades exploran cómo aprovechar esta tecnología al servicio de las personas y del planeta.
Desde su visión, ¿por dónde pasa el futuro inmediato de la RSC en España y qué papel jugará Forética en ese camino?
Es difícil especular acerca de cómo evolucionará la RSC en España. La hipótesis más razonable es que su futuro inmediato pasa, más que por un impulso político o regulatorio, por la consolidación del business case de la sostenibilidad: su capacidad real de generar valor, impulsar la competitividad y asegurar la resiliencia de las organizaciones. En los últimos años, la presión normativa ha concentrado muchos recursos en el cumplimiento regulatorio, a menudo en detrimento de la innovación y de un mayor impacto transformador en las operaciones.
Sin embargo, la nueva orientación de la Comisión Europea apunta a una etapa de desinflación regulatoria, lo que abre la puerta a corregir errores y centrar los esfuerzos en cómo la sostenibilidad puede ser un motor de desempeño empresarial y de ventaja competitiva. Esto es especialmente relevante en sectores estratégicos como la inteligencia artificial o las infraestructuras, intensivos en energía y recursos críticos, y en un contexto en el que la adaptación al cambio climático es condición indispensable para la continuidad de las operaciones, tanto industriales como de servicios.
En este escenario, las compañías que logren integrar la sostenibilidad en su modelo de negocio —no solo en su estrategia— estarán mejor preparadas para competir en el futuro. El papel de Forética será precisamente acompañar este tránsito: seguir situando la sostenibilidad en el centro del discurso empresarial y, sobre todo, de la acción. Nuestra misión es apoyar a los socios en la creación de valor sostenible, ayudándoles a fortalecer su resiliencia y a estar a la vanguardia de los retos y oportunidades que plantea esta nueva etapa.








