Redacción
La IA está transformando la atención sanitaria, su capacidad para mejorar la eficiencia, la equidad y la seguridad del paciente la convierte en una herramienta clave. No utilizarla cuando puede aportar valor no solo es una decisión técnica, sino también ética. La IA no sustituye el juicio clínico, pero sí lo complementa, potenciando la toma de decisiones y reduciendo errores.
El 46% de una encuesta realizada sobre profesionales sanitarios considera que la IA puede reducir los errores asistenciales y aumentar la seguridad del paciente
Durante el XLI Congreso de la Sociedad Española de Calidad Asistencial (SECA), celebrado en IFEMA, se ha presentado una encuesta de FIDISP que revela la percepción de los profesionales sanitarios sobre la IA. El 52% cree que puede mejorar la seguridad del paciente, sin embargo, el 59% admite no estar familiarizado con sus aplicaciones en este ámbito. El 46% de los encuestados considera que la IA puede reducir la tasa de errores asistenciales y aumentar la seguridad del paciente. Además, el 33% opina que debería formar parte de la estrategia de seguridad del paciente en su organización. Estos datos reflejan una creciente conciencia sobre el potencial de la IA, aunque aún persisten barreras formativas y estructurales.
Un 40% de los profesionales cree que la IA puede disminuir la carga de trabajo. Además, destacan su capacidad para automatizar tareas como el análisis de historias clínicas, informes de incidentes y causas raíz. Esto permite redirigir esfuerzos hacia estrategias preventivas, mejorando la calidad asistencial. Por otro lado, la IA también se percibe como una herramienta útil en la toma de decisiones clínicas. El 60% afirma que la IA mejora la identificación de riesgos para la seguridad del paciente. No obstante, el 80% de los profesionales no ha recibido formación específica en IA, y el 68% desconoce la normativa vigente. A pesar de ello, el 73% señala que su organización no destina recursos a programas formativos.
El 80% de los profesionales no ha recibido formación específica en IA, y el 68% desconoce la normativa vigente
En la mesa plenaria Inteligencia Artificial en la asistencia sanitaria: potencial y retos, se debatió sobre los desafíos éticos, formativos y prácticos de integrar la IA en el sistema de salud. Los protagonistas coincidieron en que la IA acorta el tiempo entre la generación de evidencia científica y su aplicación clínica. Es una herramienta valiosa para organizar y aplicar el conocimiento en el punto de atención. A pesar de sus ventajas, aún existen dificultades para integrar los sistemas de ayuda a la decisión con las historias clínicas electrónicas. Superar estos retos será clave para aprovechar todo el potencial de la IA en beneficio del paciente.






