Redacción
La pancreatitis aguda necrotizante, una inflamación de inicio rápido del páncreas, que pasa a ser necrotizante cuando se produce la necrosis (muerte) del tejido pancreático, ha salido estos días al foco mediático por la hospitalización del turista español Juan Manuel Serradilla en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Franco-Vietnamita de Ho Chi Minh City (Vietnam) y las complicaciones asociadas que ha experimentado.
Al respecto, la Sociedad Española de Medicina Intensiva, Crítica y Unidades Coronarias (Semicyuc) ha recordado en un comunicado difundido este martes que debido a la situación sanitaria en determinados países, el manejo de esta patología puede complicarse como ocurre en el caso de los países del Sudeste asiático por una sobreinfección por una bacteria multirresistente, patógeno cuya tasa es más elevada en estas regiones. “Esto no quiere decir que sea intratable, sino que hay que identificarlo lo más rápidamente posible para poder emplear otros antibióticos que sí sean efectivos”, comenta el Dr. Borja Suberviola, coordinador del Grupo de trabajo de Enfermedades Infecciosas y Sepsis de la Semicyuc e intensivista del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla (Santander).
Sin embargo, la posibilidad de disponer de un tratamiento más completo y efectivo sí que depende de las características sociosanitarias del país en el que se encuentre el paciente. No todos los países cuentan con los mismos medios para diagnosticar precozmente este tipo de microorganismos y para tratarlos, ya que habitualmente requieren antibióticos muy específicos y, en general, de última generación.
Tanto la infección como el shock séptico son complicaciones descritas en la evolución de la pancreatitis aguda necrotizante
“En España, en este aspecto, contamos con una estructura sanitaria sólida que ofrece todas las garantías necesarias y, en cuanto a los cuidados intensivos en particular, cuenta con profesionales altamente cualificados y Servicios de Medicina Intensiva dotados de alta tecnología y de los últimos avances en el tratamiento de estos pacientes”, aclara el Dr. Suberviola.
Los expertos están de acuerdo que tanto la infección como el shock séptico son complicaciones descritas en la evolución de la pancreatitis aguda necrotizante, que no se relacionan con la ubicación del paciente, sino con la gravedad del cuadro y las características del enfermo. La Dra. Eva María Santafosta, coordinadora del Grupo de trabajo de Patología Digestiva Crítica de la Semicyuc e intensivista del Hospital de Bellvitge (Barcelona), ha observado que una persona con esta patología “puede sobrevivir, pero exige mantener en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) las constantes vitales mientras el páncreas se recupera”. Entre sus síntomas más comunes, destacan la infección y el fallo de órganos vitales como los pulmones, los riñones o el corazón.
La supervivencia del paciente depende de varios factores, como la edad y el estado previo del paciente, la rapidez del diagnóstico, la extensión del tejido dañado, la aparición de complicaciones o la disponibilidad de medios para un tratamiento correcto.
Una pancreatitis aguda se convierte en necrotizante cuando se produce la necrosis del tejido pancreático
Según los profesionales, no existe un tratamiento específico, sino que hay que centrarse tanto en evitar como en tratar las complicaciones que surjan. Por ello es esencial el papel de la UCI, para mantener las constantes vitales mientras el páncreas se recupera. “Si aparecen complicaciones como una infección del páncreas, se trata con antibióticos intravenosos y nos coordinamos con cirujanos, radiólogos y endoscopistas para retirar el tejido dañado con técnicas mínimamente invasivas o cirugía, disponibles en hospitales especializados”, concluye la Dra. Santafosta.
Asimismo, los intensivistas realizan el soporte de los órganos que se han ido afectando (respiración asistida, diálisis, fármacos para mantener presión arterial, etc.), además de controlar el dolor con analgesia, administran sueros y nutrición adecuada, ya sea mediante una sonda que va al estómago o intestino, o por vía intravenosa.
La mantener las constantes vitales en la UCI y el soporte de los órganos afectados, claves para la supervivencia del paciente
En el marco de la pancreatitis aguda necrotizante, puede surgir un shock séptico, el estado de mayor gravedad de una infección. El shock se produce por la existencia de una alteración de la hemodinámica del paciente, que no responde al tratamiento con fluidos y que, habitualmente, se acompaña de disfunción de uno o más órganos. Este tipo de estado en la pancreatitis aguda necrotizante “es factible y se explica por la gravedad de la patología en sí y por la facilidad de que microorganismos del tubo digestivo proliferen y se comporten como patógenos cuando este está inflamado o estructuralmente afectado”, explica el Dr. Borja Suberviola, coordinador del Grupo de trabajo de Enfermedades Infecciosas y Sepsis de la Semicyuc e intensivista del Hospital Univ. Marqués de Valdecilla (Santander).










