Redacción
El hígado y el cerebro están conectados en la enfermedad hepática metabólica, a través de las alteraciones hepáticas propias de la enfermedad asociada al hígado graso, que pueden provocar directamente disfunciones neurológicas y cognitivas, como alteraciones en la memoria y el procesamiento sensorial. Esta es la conclusión de un estudio liderado por el Centro de Investigación Cooperativa en Biociencias del País Vasco (CIC bioGUNE), publicado en la revista Science Advance.
“Nuestro trabajo demuestra que el hígado graso y la inflamación hepática pueden afectar directamente al cerebro y al comportamiento. Esto abre una vía terapéutica completamente nueva: tratar el hígado para mejorar la función cognitiva”, explica la Dra. Malu Martínez-Chantar, investigadora principal del Laboratorio de Enfermedades Hepáticas de CIC bioGUNE.
El trabajo, ha demostrado la existencia de un nuevo eje hígado-cerebro con implicaciones clínicas y terapéuticas de gran relevancia. Para conocer los efectos cerebrales de la enfermedad hepática, se han integrado técnicas avanzadas de neuroimagen y modelos de comportamiento. Además, se ha desarrollado y validado un modelo preclínico de esteatosis hepática metabólica en ratón simulando la enfermedad hepática en pacientes, que ha realizado el equipo SeLiver (IBiS-CIBEREHD), liderado por el Dr. Manuel Romero Gómez, director de la Unidad de Aparato Digestivo del Hospital Universitario Virgen del Rocío.
Los investigadores integraron técnicas avanzadas de neuroimagen y modelos de comportamiento para conocer los efectos cerebrales de la enfermedad hepática
Por su parte, la Dra. Teresa Cardoso Delgado, del IIS Biobizkaia, ha comentado que “hemos mostrado cómo las tecnologías más avanzadas de biología molecular y terapias dirigidas pueden tener un impacto real en la función cerebral, combinando precisión y eficacia”.
Lo más prometedor es que estas alteraciones se revierten al tratar el hígado con una innovadora terapia basada en siRNA (ARN de interferencia pequeño) dirigida contra CNNM4, un transportador de magnesio alterado en esta patología hepática, mediante un sistema de entrega altamente específico para el hígado.
En el estudio también han colaborado investigadores del Instituto de Biomedicina de Sevilla (IBiS) y el Centro de Investigación Biomédica en Red de Salud Mental (Cibersam). Asimismo, esta investigación muestra el valor de la investigación traslaciones y multidisciplinar que une la psiquiatría, la neurología y la hepatología para avanzar en el conocimiento de los mecanismos compartidos entre enfermedades físicas y mentales.








