Nieves Sebastián Mongares (Oviedo)
El Instituto Universitario Fernández-Vega de Oviedo acogerá el ‘Centro de Investigación Eva y José Antonio Fernández Carbajal’, un espacio que nace con el objetivo convertirse en referente de la investigación en oftalmología. Bajo el lema ‘Donde la investigación se convierte en salud’, este nuevo centro pretende alzarse como centro de generación de conocimiento, logrando avances que repercutan de manera efectiva en la salud visual de los pacientes. Este proyecto se enriquecerá a través de un acuerdo firmado entre el Instituto Fernández-Vega, el Tecnológico de Monterrey y la Universidad de Oviedo y gracias a la financiación aportada por los empresarios mexicanos José Antonio Fernández Carbajal -de origen asturiano- y Eva Mª Garza-Lagüera Gonda, mediante la creación de un Fondo de Innovación e Investigación. El acuerdo permitirá la docencia internacional, así como el intercambio de estudiantes en oftalmología entre instituciones y el impulso al emprendimiento.
“Siempre tuvimos presente que la investigación básica debía ser una pata fundamental de nuestra actividad, sumada a la investigación clínica que siempre hemos realizado con los pacientes que tratamos”, expuso el Prof. Luis Fernández-Vega Sanz, presidente del Instituto Universitario Fernández-Vega, durante el evento organizado en el marco de la firma de este acuerdo. En este sentido, el especialista valoró el acuerdo de manera muy positiva, recalcando la necesidad de contar con recursos centrados en la investigación en este ámbito. Además, indicó que “supone un salto cualitativo y cuantitativo hacerlo de la mano de TecSalud, institución de la que destaca su excelencia y su trabajo”. Por todo ello, el Prof. Luis Fernández-Vega, agradeció el compromiso de la institución mexicana para contribuir a sumar tanto en su faceta investigadora como formativa.
Para el Prof. Luis Fernández-Vega, emprender este proyecto de la mano de TecSalud “supone un salto cualitativo y cuantitativo”
En el acto también estuvo presente Ricardo Saldívar, consejero del Grupo educativo Tecnológico de Monterrey, quien mostró su satisfacción por formar parte de esta alianza. “Estos días en Asturias nos han permitido conocer un ecosistema de investigación especialmente inspirador a través del cual mejorar la salud visual de las personas a través de la colaboración”, afirmó. Asimismo, Saldívar apuntó que para el centro mexicano este tipo de uniones suponen “un motor que alimenta la oferta educativa gracias a instituciones que comparten valores y permiten aprovechar los recursos y el talento”.
Por su parte, Guillermo Torre, rector de TecSalud (área de salud del Tecnológico de Monterrey), también puso en valor la importancia de tejer alianzas internacionales en salud como la que ahora comienza con el Instituto Fernández-Vega o la que ya mantienen desde la institución con centros de gran prestigio como puede ser el Instituto Karolinska. El objetivo final, afirmó Torre, es “mejorar logrando un impacto positivo mediante la labor que hacemos a través de la educación y la salud”. Siguiendo este hilo agregó que “este acuerdo suma tanto a lo que tenemos en el Tecnológico de Monterrey como en TecSalud, no sólo por su valor para generar conocimiento, sino por el impacto en la vida de las personas y las comunidades”.
Los firmantes del acuerdo coincidieron en la oportunidad que éste supone en términos de formación e investigación, situando a Asturias como polo de innovación biomédica
En esta misma línea se expresó Ignacio Villaverde, rector de la Universidad de Oviedo, incidiendo en que el fin de este acuerdo es “mejorar la calidad de vida de millones de personas a través de un centro con tres raíces diferentes, pero que comparten una misma mirada”. Asimismo, Villaverde puso en valor que este acuerdo ofrecerá nuevas oportunidades reales a los estudiantes de la universidad ovetense, además de situar a Asturias en el mapa internacional de la investigación biomédica. También Alfredo Canteli, alcalde de Oviedo remarcó que “el futuro centro de investigación biomédica será un espacio de encuentro para el conocimiento, así como para el desarrollo económico, pero también para los investigadores e investigadoras de la ciudad, reforzando el papel de Oviedo como capital científica del norte de España”.
En palabras de José Antonio Fernández Carbajal, consejero del Tecnológico de Monterrey y soporte de este proyecto, “queremos que este centro de investigación biomédica haga honor a su lema de que la investigación se convierta en salud gracias a la generación de nuevas ideas”. “Lo más valioso es haber logrado unir a estas instituciones únicas y con valores compartidos para colaborar, fortaleciendo a Asturias como polo de investigación biomédica”, agregó.
Retos y perspectivas en investigación en oftalmología
Durante el encuentro, se celebró la mesa redonda ‘Avances y futuro de la oftalmología y de la investigación médica’. En cuanto a los principales retos de la especialidad, el Dr. Jesús Merayo, director del Instituto Universitario Fernández-Vega, señaló que uno de los principales focos en la actualidad pasa por “evitar la fibrosis, evitar esas cicatrices que afectan a la retina y causan problemas como la ceguera, llegando a zonas técnicas del ojo que dan problemas como el glaucoma; existe la necesidad de evitar esas opacidades y fibrosis en la superficie ocular”. Continuando con esta idea, el Dr. Merayo precisó que “cuando estas cicatrices no pueden abordarse de forma médica, la fórmula es sustituirlas con prótesis personalizadas, lentes intraoculares, lo que se ha logrado gracias a la investigación básica, la traslacional y la clínica”.
Aquí, Guillermo Torre agregó que el objetivo sería evitar la ceguera a través de la regeneración, coincidiendo en la idea de profundizar en la investigación básica en fibrosis para “entender los cambios tisulares que se pueden dar en enfermedades degenerativas del ojo”. Además, hizo referencia a las investigaciones sobre la relación entre el ojo y la enfermedad metabólica, aludiendo a la necesidad de entender todos los mecanismos y su relación con otras áreas.
Por otra parte, el Dr. Per-Olof Berggren, profesor del Instituto Karolinska y profesor distinguido en TecSalud resaltó que desde la especialidad en la que él trabaja, la endocrinología “al estudiar la diabetes se vio una oportunidad de oro para explorar posibilidades utilizando la cámara anterior del ojo, entendiendo cómo funciona y las posibilidades que ofrece, por ejemplo, para testar fármacos”. Además, también ensalzó el valor de la investigación básica, detallando que ya en el siglo XIX se apuntó a las características del ojo para avanzar en otras áreas de investigación.
La investigación sobre fibrosis o la relación entre el ojo y enfermedades metabólicas como la diabetes, suponen líneas de avance prometedoras en el campo de la oftalmología en intersección con otras áreas
Precisamente el Dr. Merayo puso de relieve la importancia de las intersecciones entre especialidades para entender ciertas enfermedades desde un enfoque integral. “Se ha visto que la cámara anterior del ojo podría tener un privilegio inmunológico a través del cual, si se coloca algo ahí, es bien tolerado, lo que nos lleva a plantear qué pasaría si tuviéramos un sistema para fomentar esta tolerancia inmunológica; el equipo que nos apoya en terapias avanzadas y regeneración del sistema a través del ojo señala que tiene unas condiciones óptimas en el reto de llevar a la clínica la parte autoinmune de la diabetes”, desarrolló el oftalmólogo.
Y es en esta línea que donde avanza el trabajo que lleva a cabo el Dr. Per-Olof Berggren, a través del trasplante de islotes pancreáticos en la cámara anterior del ojo por el entorno que se genera. El especialista del Instituto Karolinska se refirió a que, de cara al futuro, “se está generando un gran interés en plataformas regenerativas, gracias a nuevas tecnologías de imagen de alta resolución y súper resolución, para realizar el seguimiento de estos trasplantes de islotes pancreáticos en el ojo, explorando métodos para liberar tratamientos de manera local en los ojos y analizar su funcionamiento”.
Por ello, los ponentes coincidieron en la necesidad de establecer puentes entre investigación y práctica clínica para lograr cambios transformacionales. Aquí, según Guillermo Torre, “las instituciones implicadas a la vanguardia en este entorno tenemos que propiciar este avance y no obstaculizar, logrando que la actividad sea factible y se creen relaciones de valor”.
Los expertos confían en que las investigaciones en curso ayuden a revertir las condiciones asociadas a algunas formas de ceguera
Con este impulso, los profesionales esperan que se dé respuesta a algunos de los principales desafíos en salud. Por su parte, el Dr. Berggren consideró que “es necesario que se encuentren soluciones para restablecer las capacidades en el ojo diabético”. “Tengo esperanzas en que los oftalmólogos avancen en soluciones que incluyan el papel de las células madre, con el objetivo de repercutir en gente que ha perdido la visión, para revertirlo y que tengan una mejor calidad de vida”, valoró.
Por su parte, Torre, indicó que “se espera que en unos años se utilice la cámara anterior del ojo en enfermedades sistémicas y oculares”. Con estos avances, el rector de TecSalud mostró su esperanza de que dada la tolerancia de esta parte del organismo se pueda avanzar en distintos campos para, eventualmente, avanzar en el abordaje de la ceguera. “No sé si lo haremos a través de terapia celular, nuevas tecnologías o farmacología, pero es un área con grandes oportunidades”, afirmó.
El Dr. Merayo consideró que serán los pacientes quienes marquen los problemas prioritarios a resolver en el ámbito de la investigación en oftalmología. No obstante, explicó que “el ojo es como una ‘antena’ del sistema nervioso central que se proyecta fuera, pero lo que se hace en el ojo permite luego una aplicación al sistema nervioso central; también a otros tejidos, como el sistema muscular que puede interesar a los cardiólogos o al colágeno por sus aplicaciones en artrosis”. Continuando su exposición habló de “las enfermedades neurodegenerativas, por los problemas que están dando a las sociedades más envejecidas como la europea, en las cuales se podrán testar diferentes abordajes a través del ojo gracias a modelos como el que propone el Dr. Per-Olof Berggren”.
La colaboración entre especialidades se erige como punto clave para entender la relación entre el ojo y otros órganos, generando conocimiento que ayude a mejorar el manejo de diferentes patologías
Por todo ello, los tres participantes en la mesa redonda pusieron en valor el papel del ojo de cara al avance de múltiples especialidades. En concreto, el Dr. Per-Olof Berggren aseveró que este órgano “en endocrinología es muy importante, pero también en otras áreas como la neurología y las enfermedades degenerativas, ayudando a su entendimiento”. Y el Dr. Torre agregó que “el ojo es una ventana para entender las enfermedades cardiometabólicas, pero se ha de emprender para entender todo lo que las rodea”. Más allá de estas propiedades, el Dr. Merayo apuntó que en términos de investigación “ofrece dos grandes ventajas: que es un órgano par, lo que es de gran utilidad para las evaluaciones y que se puede testar y monitorizar de manera no invasiva, asomándonos a la superficie ocular”.
Todo ello es sólo el principio de sus potenciales aplicaciones. “Estamos viendo también cómo los nervios de la córnea se relacionan con el sistema inmune y con ello se descubrió la neuropatía asociada al Covid; hoy, los neurólogos nos derivan pacientes para ver cómo está su sistema nervioso periférico observando el estado de la córnea dado que no se necesita biopsia”, concluyó el Dr. Merayo.








