Redacción
El profesor Hans Clevers, catedrático de Genética Molecular en la Universidad de Utrecht y uno de los científicos más influyentes en biomedicina a nivel internacional, ha recibido el galardón de la V edición del Abarca Prize, el Premio Internacional de Ciencias Médicas Doctor Juan Abarca, en reconocimiento a su desarrollo de la tecnología de organoides, un avance que ha transformado la investigación biomédica y la medicina personalizada.
El premio, entregado por la ministra de Sanidad, Mónica García, en una ceremonia celebrada en Madrid, reunió a más de 200 personalidades del ámbito científico, sanitario y empresarial.
Durante su intervención, Clevers destacó que este reconocimiento “celebra una forma de entender la medicina como un acto de servicio, esperanza y respeto por la vida”. Subrayó además el carácter colaborativo de la ciencia y dedicó el galardón “a los jóvenes investigadores que, con su esfuerzo diario, hacen posible cada nuevo avance en la tecnología de organoides”.
Los organoides, una nueva frontera de la biomedicina
La tecnología de organoides —estructuras tridimensionales creadas a partir de células madre que reproducen la arquitectura y función de órganos humanos— ha abierto una nueva era en la investigación biomédica. Permite modelar órganos y enfermedades específicas, facilitando el desarrollo de tratamientos personalizados y más eficaces.
“Los organoides son para la medicina personalizada lo que las vacunas o los antibióticos fueron para la medicina del siglo XX”, destacan los organizadores del Abarca Prize. Esta tecnología ha demostrado su utilidad en patologías como la fibrosis quística, donde ha permitido personalizar terapias en función de las mutaciones genéticas de cada paciente.
El creador de los organoides defiende que la ciencia es “una actividad profundamente colaborativa” y que los avances solo son posibles gracias al trabajo de múltiples equipos de investigación
A lo largo de su trayectoria, Hans Clevers ha recibido numerosos reconocimientos, entre ellos el Premio Breakthrough en Ciencias de la Vida, y es miembro de academias científicas tan prestigiosas como la Royal Society (Reino Unido), la Academia Nacional de Ciencias de EE. UU. y la Academia de Ciencias de Francia.
Sus investigaciones en el campo de las células madre intestinales y la vía de señalización Wnt marcaron un punto de inflexión en la comprensión del desarrollo y regeneración de los tejidos. En 2007, su equipo consiguió por primera vez cultivar un “miniintestino” funcional, un organoide que sentó las bases de una nueva forma de estudiar el cuerpo humano y las enfermedades desde el laboratorio.
Un acto de reconocimiento a la ciencia
La ministra de Sanidad, Mónica García, destacó durante la entrega del premio que “la ciencia importa, la investigación importa y detrás de cada gran hallazgo siempre hay alguien que se atrevió a mirar donde nadie más miraba”. Subrayó también la necesidad de reforzar la cooperación internacional ante los desafíos sanitarios globales: “Los retos que tenemos por delante son los más grandes desde la Segunda Guerra Mundial, y para afrontarlos necesitamos un nuevo espíritu de colaboración”.
El acto contó con la presencia de representantes de la comunidad científica, académica y sanitaria española, entre ellos Eduardo Díaz-Rubio, presidente de la Real Academia Nacional de Medicina; Raquel Yotti, comisionada del PERTE para la Salud de Vanguardia; Eva Ortega, secretaria general de Investigación; y Fernando Peláez, presidente del CNIO.









