Redacción
Un estudio dirigido por investigadores de las universidades de Cambridge y Edimburgo, y del University College London, con el apoyo del Centro de Ciencia de Datos de la BHF en Health Data Research UK, ha confirmado que los niños y adolescentes presentan un mayor riesgo de complicaciones cardiacas poco frecuentes tras la infección por Covid 19 que tras recibir la vacuna BNT162b2 de Pfizer-BioNTech. Los resultados se han publicado en The Lancet Child and Adolescent Health.
«Aunque estas afecciones fueron poco frecuentes, los niños y jóvenes tenían más probabilidades de experimentar problemas cardíacos, vasculares o inflamatorios después de una infección por Covid-19 que tras la vacunación, y los riesgos posteriores a la infección duraban mucho más tiempo», explica la autora principal Alexia Sampri, de la Universidad de Cambridge.
El estudio analizó historias clínicas electrónicas (HCE) de casi 14 millones de menores de 18 años en Inglaterra, entre el 1 de enero de 2020 y el 31 de diciembre de 2022. En ese periodo, 3,9 millones recibieron un primer diagnóstico de Covid-19 y 3,4 millones una primera dosis de la vacuna BNT162b2, principal inmunización utilizada en población entre 5 y 18 años. Los datos, completamente anonimizados, fueron consultados por los investigadores dentro del Entorno de Datos Seguros del NHS de Inglaterra, una plataforma diseñada para análisis de grandes bases de datos clínicos.
El análisis evaluó riesgos a corto y largo plazo de cinco complicaciones: trombosis arterial y venosa, trombocitopenia, miocarditis, pericarditis, y síndromes inflamatorios tras infección o vacunación. Tras un diagnóstico de Covid 19, los riesgos de todas estas afecciones fueron más altos durante las primeras cuatro semanas, y en varias de ellas se mantuvieron elevados hasta 12 meses, en comparación con menores sin infección o antes del diagnóstico.
Recibir la vacuna se asocia con un riesgo de desarrollar miocarditis o pericarditis en un plazo de seis meses de 0,85 casos adicionales por cada 100.000 niños vacunados; mientras que, tras la infección por covid-19, el riesgo es de 2,24 casos adicionales por cada 100.000
En cambio, tras la vacunación, solo se detectó un incremento leve del riesgo de miocarditis o pericarditis durante las primeras cuatro semanas, que posteriormente retornó al nivel basal. Durante un periodo de seis meses, los investigadores estimaron que la infección por Covid 19 provocó 2,24 casos adicionales de miocarditis o pericarditis por cada 100.000 menores, mientras que la vacunación generó 0,85 casos adicionales por cada 100.000.
Previamente se había demostrado que los menores diagnosticados de Covid 19 presentan un mayor riesgo de miocarditis, pericarditis o trombocitopenia. Ningún estudio había comparado directamente los riesgos a largo plazo de infección y vacunación en población pediátrica hasta ahora.
«Gracias a los historiales clínicos electrónicos de toda la población infantil inglesa pudimos estudiar complicaciones cardíacas y de coagulación muy poco frecuentes pero graves, y comprobamos que los riesgos fueron mayores y más prolongados tras la infección que tras la vacunación», detalla la profesora Angela Wood, coautora del trabajo y directora asociada del Centro de Ciencia de Datos de la BHF. Además, añade que, aunque los riesgos asociados a las vacunas parecen poco frecuentes y transitorios, la evolución de nuevas variantes y la variabilidad en la inmunidad obligan a mantener una monitorización continua de los datos de salud poblacional.
Reacciones
«El estudio confirma, en primer lugar, que ambos escenarios, infección frente a no infección o antes de la misma; y vacunación frente a no vacunación o antes de la misma, están asociados a eventos adversos graves pero raros o muy raros. Y, en segundo lugar, que los riesgos son sustancialmente menores tras la vacunación comparados con los asociados a la primera infección covid», afirma Ángel Hernández Merino, pediatra y colaborador del Comité Asesor de Vacunas, de la Asociación Española de Pediatría y de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria, en declaraciones recogidas por el Science Media Centre (SMC) España. Además, señala que los datos mostrados por el estudio podrían ser aplicables a nuestra población.
Por su parte, Adam Finn, catedrático de Pediatría de la Universidad de Bristol (Reino Unido), explica al Science Media Centre Reino Unido que «este importante estudio utiliza datos de toda la población para describir las asociaciones entre las infecciones por Covid 19 y la administración de la vacuna Pfizer contra la Covid 19 y varias afecciones cardiovasculares, como coágulos sanguíneos e inflamación del corazón, en niños de entre 5 y 18 años en 2020-2022. Concluyen que los riesgos de estas complicaciones eran mayores y más duraderos tras la infección que tras la vacunación». Asimismo, resalta que el trabajo anima a seguir mejorando el perfil de seguridad de las vacunas para prevenir esta enfermedad y posibles agentes pandémicos futuros.








