Patricia Durán Carrasco
Foto y vídeo: Gabriela Vázquez Vegas y Ana Fernández Agüero
Los tratamientos de aclaramiento dental son procedimientos seguros y eficaces si se realizan bajo la supervisión de un odontólogo. Actualmente, existen tres tipos: domiciliario, en clínica y mixto, cada uno de ellos ofrecen una serie de ventajas y desventajas en este servicio.
Sobre esta cuestión se debatió en una mesa de expertos organizada por iSanidad en colaboración con Philips, que aborda una de las cuestiones principales: seleccionar el tratamiento adecuado para cada caso.
En el caso del blanqueamiento domiciliario “es el que siempre se recomienda porque tiene el menor porcentaje de concentración de producto y es más fácil mantenerlo a largo plazo”, explica la Dra. Isabel Giráldez, profesora permanente laboral de la Universidad Rey Juan Carlos (URJC) y presidenta de la Sociedad Española de Odontología Conservadora y Estética (SEOC). Otro aspecto a tener en cuenta es que el tratamiento domiciliario es ligeramente más económico que el de clínica, pero requiere de la participación activa del paciente para obtener los resultados deseados.
Las tres opciones para ofrecer este servicio son la presencial en clínica, la domiciliaria o la mixta
Su parte negativa reside en la duración del tratamiento del paciente, la cual es más larga en el tiempo debido a que se requiere más dedicación al tener que aplicarse el producto diariamente y acudir a revisiones periódicas para garantizar que el tratamiento se está realizando adecuadamente.
En el caso de desarrollarse en la clínica, los tiempos se acortan considerablemente, siendo sesiones de uno o dos días, ya que el odontólogo utiliza concentraciones de productos y compuestos más potentes, porque tiene la posibilidad de monitorizar directamente al paciente. Aunque los tratamientos en clínica son seguros y “los resultados son muy inmediatos, la estabilidad en el tiempo necesita muchas veces el apoyo del tratamiento domiciliario para que el procedimiento sea efectivo”, añade la Dra. Giráldez.
Tratamiento mixto para resultados duraderos
En este contexto, los expertos se decantan por el tratamiento mixto, que combina lo mejor del domiciliario y de la clínica, ofreciendo un resultado óptimo. “Los estudios que combinan el blanqueamiento domiciliario y clínica son los que mejores resultados dan a largo plazo, con una estabilización del tratamiento a los seis meses”, comenta la Dra. Carmen Martín Carreras-Presas, directora del Máster de Formación Permanente de la Estética Dental de la Universidad Europea de Madrid (UEM), donde también es profesora titular.
El Dr. Pradíes advierte que más del 60% de los aclaramientos dentales se realizan sin intervención de odontólogos
Una de las ventajas que recalca el Dr. Guillermo Pradíes, presidente de la Sociedad Española de Prótesis, Estomatología y Estética (Sepes) y director del Máster de Nuevas Tecnologías de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), es que “el tratamiento mixto permite una mejor monitorización del paciente. Se siente más incentivado y controlado”, al tiempo que entiende cuáles son los pasos a seguir. Por la parte del odontólogo, el profesional tiene más garantías de que el proceso de aclaramiento dental se está realizando correctamente y de manera segura.
Aun así, los expertos consideran que la elección del tipo tratamiento debe ser adaptado a las necesidades y preferencias de los pacientes. “Hay que escuchar las circunstancias personales del paciente, para adaptar el proceso y hacerlo personalizado a cada uno” para conseguir una mayor garantía de éxito, señala la Dra. Giráldez.
Riesgos cuando no hay control profesional
Hacer que los pacientes sientan que el aclaramiento dental es un procedimiento diferencial es la clave para evitar uno de los mayores riesgos, como es realizar este servicio sin control profesional. El Dr. Pradíes señala que “más del 60% de los blanqueamientos dentales son sin intervención profesional del odontólogo, según los estudios”, siendo una práctica muy peligrosa.
Los expertos consideran que los tratamientos deben personalizarse a cada paciente según sus circunstancias personales
Por su parte, la Dra. Martín hace hincapié en que “el blanqueamiento sin control no está libre de consecuencias. Si no se aplica el producto adecuado puede haber un daño estructural del diente irreversible, quemaduras o irritaciones en la encía, por lo que es fundamental que estos tratamientos se realicen bajo supervisión de un odontólogo”, sentencia.










