Redacción
El Centro de Protonterapia Quirónsalud, ha ampliado su cartera de servicios con la incorporación de un acelerador lineal para radioterapia guiada por imágenes de resonancia magnética (MR-Linac). Es el cuarto equipo de estas características disponible en España. Además, convierte a este centro en uno de los pocos en el mundo en contar con esta tecnología y con un sistema de terapia de protones en las mismas instalaciones.
“Con la clara apuesta por la innovación que supone esta ampliación de su cartera de servicios, el Centro de Protonterapia Quirónsalud, que también tiene actividad investigadora y docente para formar a las nuevas generaciones de profesionales en especialidades asociadas en el tratamiento del cáncer, se convierte en polo de radioterapia adaptativa de alta complejidad”, afirma la Dra. Marta Cremades, gerente del centro.
Previo a la puesta en marcha de esta nueva Unidad de Radioterapia guiada por imagen, los trabajos han llevado once meses de obras para su adecuada instalación. Ahora se suma al sistema de aceleración de protones disponible en el centro desde su inauguración. Así, los pacientes pueden disponer de la que desde el grupo califican como “más completa e innovadora oferta asistencial oncológica de protonterapia y radioterapia adaptativa de alta precisión”.
“Esto representa un avance significativo para el abordaje del cáncer, perfilando un futuro cercano con más indicaciones, más y mejores equipos, y para más pacientes”, añade la Dra. Cremades. Se espera que pueda beneficiar a unos 100 pacientes al año inicialmente, para alcanzar los 400 anuales en unos cuatro o cinco.
“Abrirá nuevas oportunidades de abordaje a ciertos tumores, particularmente aquellos que necesitan una visualización de alta resolución”, anticipan los especialistas del Centro de Protonterapia Quirónsalud
Por su parte, la Dra. Stephanie Bolle, jefa del Servicio de Oncología Radioterápica del centro, explica que esta nueva técnica “no sustituye a la protonterapia, sino que la completa”. También supone un cambio de paradigma en el abordaje de los tratamientos con radioterapia: “abrirá nuevas oportunidades de abordaje a ciertos tumores, particularmente aquellos que necesitan una visualización de alta resolución de tejidos blandos y de órganos susceptibles de desplazarse, de deformarse o de moverse inter y/o intrafracción”.
En cuanto al uso que tendrá la MR-Linac, se precisa que estará centrada en el tratamiento de tumores y órganos que se deforman día a día, o que están en movimiento, por ejemplo, aquellos órganos que cambian la posición con la respiración, como el pulmón, riñón, hígado o páncreas; y en aquellos cercanos a órganos sensibles, donde proteger el tejido sano es crucial, como el de próstata o en caso de reirradiación.
Cuando se da uno de estos casos, la tecnología permite ofrecer “tratamientos dirigidos con hipofraccionamiento extremo en SBRT (Stereotactic Body Radiation Therapy) adaptados a la anatomía de un tumor en el día, minimizando al mismo tiempo la exposición incidental a los órganos en riesgo”, detalla el Dr. Alejandro Mazal, jefe del Servicio de Física Médica del centro.
Una innovación y tres pilares
Concretamente, el nuevo equipo se basa en tres pilares que trabajan en conjunto para superar los desafíos del movimiento y la imprecisión: visualización superior con resonancia magnética en tiempo real, que proporciona percepciones sin precedentes sobre la moción y la respuesta del tumor en el momento exacto del tratamiento sin irradiación adicional.
A este se suma la adaptación del tratamiento en tiempo real, basado en los cambios dinámicos en el tumor y la anatomía circundante, asegurando que cada sesión sea verdaderamente personalizada a la anatomía del paciente en ese preciso momento. El tercero consiste en el seguimiento activo del tumor en tiempo real durante toda la sesión de radioterapia, permitiendo irradiar solamente en el momento en que el objetivo se encuentra dentro del rango de tolerancia, y disminuyendo la irradiación a tejidos sanos.
“El cuerpo no es estático”, apunta la Dra. Ana de Pablo, especialista del Servicio de Oncología Radioterápica del centro. Así, “tanto el tumor como los órganos de alrededor pueden estar sometidos a cierto grado de movimiento o sufrir cambios en el tamaño o la forma debido a procesos fisiológicos como la respiración, la digestión o el llenado de la vejiga”, lo que plantea retos como el riesgo de imprecisión, la necesidad de márgenes amplios y el posible daño al tejido sano.
En este contexto destaca la importancia de esta “tecnología híbrida, que integra un acelerador lineal (que administra la radiación) con un sistema de imágenes por resonancia magnética de alta resolución, lo que permite visualizar los tumores y los tejidos sanos en todo momento durante el tratamiento”, agrega el Dr. Walter Vásquez, especialista del mismo servicio.









