Un estudio demuestra que combinar parámetros clínicos y marcadores radiológicos identifica a los pacientes de EPOC con mayor riesgo de infarto o ictus

El estudio lo ha realizado la Clínica Universidad de Navarra tras analizar la evolución de 529 pacientes con EPOC estable de cuatro hospitales universitarios españoles

Fuente: Clínica Universidad de Navarra

Redacción
Un estudio realizado en pacientes con enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) de la Clínica Universidad de Navarra demuestra que la combinación de los parámetros clínicos con otros marcadores radiológicos que se obtienen mediante una tomografía axial computarizada (TAC) permite identificar con mayor exactitud quiénes tienen más riesgo de un infarto o un ictus.

Los pacientes que sufren de EPOC son más propensos a desarrollar otras enfermedades respiratorias asociadas, como neumonía o hipertensión pulmonar; patologías neurológicas, como ictus; y accidentes cerebrovasculares y cardiovasculares, como arritmias, aneurismas o infartos.

«El endurecimiento o depósito de calcio acumulado en los vasos sanguíneos del corazón nos muestra si hay daño visible en las arterias y si es manifiesto el riesgo de sufrir un infarto o un ictus», señala el Dr. Juan Pablo de Torres, codirector del Departamento de Neumología de la Clínica. Por ello, añade que emplear esta información junto con datos de carácter clínico «permite detectar pacientes con alto riesgo de padecer estos eventos y, por lo tanto, mejorar la prevención y el seguimiento médico». 

«El endurecimiento o depósito de calcio acumulado en los vasos sanguíneos del corazón nos muestra si hay daño visible en las arterias y si es manifiesto el riesgo de sufrir un infarto o un ictus», señala el Dr. Juan Pablo de Torres

La investigación ha analizado la evolución de 529 pacientes con EPOC estable de cuatro hospitales universitarios españoles: la Clínica Universidad de Navarra; el Hospital Universitario Nuestra Señora de la Candelaria, de Tenerife; el Hospital Universitario Miguel Servet, de Zaragoza; y el Hospital Universitario Doctor Negrín, de Las Palmas de Gran Canaria.

Todos los participantes se sometieron a una tomografía computarizada de tórax (TAC) y a una evaluación clínica y funcional completa. Tras obtener los datos previos, los pacientes se dividieron en cuatro grupos en función del mayor o menor riesgo detectado y fueron observados y controlados medicamente durante ocho años.

«Durante este periodo observamos que el 24% de ellos desarrolló un evento cardiovascular adverso mayor, como un infarto de miocardio, un ictus o una angina de pecho inestable. Además, otro 28% falleció durante el seguimiento. De todos ellos, los que tenían alterados los valores relacionados con el índice de calcio coronario y aquellos con otros factores clásicos de control, como el tabaquismo o la diabetes, fueron los que presentaron un riesgo mayor», ha asegurado el codirector del Departamento de Neumología de la Clínica Universidad de Navarra.

Además, el Dr. Juan Pablo de Torres ha recalcado que «la EPOC es una enfermedad muy infradiagnosticada en España y, por lo tanto, muy infratratada». Por ello, señala que «es importante que el diagnóstico se realice lo más pronto posible para garantizar una esperanza y calidad de vida adecuadas. Añadir nuevas estrategias para detectar estos riesgos de sufrir eventos adversos es vital».

Podcast

Podcast

Economía

Accede a iSanidad

Buscar
Síguenos en