Redacción
La disponibilidad (16,3%), la inmediatez (12,2%) o la intimidad son las principales causas de que dos de cada tres personas hayan acudido a la inteligencia artificial (IA) para consultar problemas o dolencias de salud, según un estudio realizado por la aseguradora Línea Directa en España.
El estudio Los peligros del autodiagnóstico digital, destaca también el salto generacional, ya que el 90% de los jóvenes entre 16 y 19 años confirman que lo han hecho de forma «frecuente y habitual». Por su parte, el 40% de la población adulta ha recurrido a su uso, mientras que de los 65 a los 75 años el porcentaje desciende a 10,6%.
«Los jóvenes de 16 hasta los 34 años declaran también que perciben la inteligencia artificial (IA) como un espacio de mayor intimidad y donde se sienten más escuchados», ha manifestado Ruth Castillo, profesora en la Universidad Camilo José Cela (UCJC) y coautora del estudio.
«Los jóvenes de 16 hasta los 34 años declaran también que perciben la Inteligencia Artificial (IA) como un espacio de mayor intimidad y donde se sienten más escuchados», ha manifestado Ruth Castillo
Respecto a la distinción por género, destaca que las mujeres (55%) han consultado a la inteligencia artificial más que los hombres (45%) ya que «no les juzga cuando quieren consultar» acerca de sus preocupaciones e inquietudes.
En cuanto al reparto por territorios, de los 1.7000 encuestados, se observaron diferencias entre comunidades. Cataluña (24%), Murcia (22,1%) y Canarias (21,4%) con un uso más frecuente. Mientras tanto, Galicia (10,4%), Castilla y León (11,5%) y Cantabria (13,5%) son las que menos las usan.
Una de las principales conclusiones del estudio es que la población prioriza cada vez más el autodiagnóstico con IA al diagnóstico de un profesional sanitario, y es que uno de cada cuatro españoles se autodiagnostica de forma digital. Un 40% de los jóvenes acude a la IA para saber sobre su propio diagnóstico antes que consultar con un profesional de la salud. Pero no solo usan estas herramientas, sino también buscan en redes sociales o tiran de influencers.
Un 40% de los jóvenes, especialmente, acude a la IA para sobre su propio diagnóstico, antes que consultar con un profesional de la salud
En el informe también se establece una relación entre el autodiagnóstico con IA y la salud mental. El 50% de las personas con un diagnóstico previo de ansiedad o depresión hace uso de este tipo de herramientas «casi a diario», una frecuencia que no se produce al evaluar los diagnósticos relacionados con la salud física.
«Parece que el diagnóstico en la salud mental es una variable bastante clave que condiciona ese uso, a veces poco adecuado, de la IA», ha declarado la coautora del estudio. Además, apunta que esa preocupación «obsesiva» por la salud es la que lleva a consultar de forma «compulsiva» preocupaciones, sintomatología, enfermedades o posibles diagnósticos, provocando un «círculo vicioso» que la IA pueda agravar.
La experta añade, también, que el informe refleja que las personas que presentan una mayor sintomatología emocional, mayor ansiedad o mayor depresión usan la IA como un «refugio» o «desahogo» ante su propia dificultad para manejar sus emociones.
«Parece que el diagnóstico en la salud mental es una variable bastante clave que condiciona ese uso, a veces poco adecuado, de la IA», ha declarado Ruth Castillo
Justo Menéndez, coautor del estudio, jefe de Urgencias en HM Hospitales y profesor en la Universidad Camino José Cela (UCJC), ha destacado que «es una tecnología que ha venido para quedarse, que está cambiando el mundo y, por tanto, también el modo de uso del sistema sanitario, pero en ningún caso una consulta con IA debe sustituir a una consulta con un profesional médico o psicólogo», ha agregado.
Por ello, ha pedido que se use con «sentido de la responsabilidad», teniendo en cuenta los sesgos y «alucinaciones» de la IA, lo que puede causar errores que se presentan como informaciones veraces y ciertas. También ha resaltado que suele decir «lo que se quiere oír» y acaba confirmando opiniones que ya se tenían.
Ha insistido, además, en que «debemos evitar el autodiagnóstico basado en la IA», ya que ha explicado que los tratamientos recomendados por estas herramientas podrían llegar a ser peligrosos debido a los mencionados sesgos.
«En ningún caso una consulta con IA debe sustituir a una consulta con un profesional médico o psicólogo», ha agregado Justo Menéndez
Ambos expertos han concluido pidiendo evitar la cibercondría y comprender que los miedos y preocupaciones de las personas no tienen porqué ser reales, además de que la inteligencia artificial «nunca va a poner límites» y «siempre va a reforzar» lo que ya se cree, dando una sensación de «falsa empatía», motivo por el que han instado a priorizar la conexión humana.
«Tenemos que priorizar siempre acudir a un profesional, o priorizar incluso el estar con personas, porque las personas nos van a aportar calma, nos van a aportar perspectiva y, en muchas ocasiones, nos van a ayudar a interpretar las cosas de una manera más saludable y sobre todo un mayor acompañamiento», han incidido.







