Redacción
La primera fase del ensayo clínico multicéntrico Celophin ha confirmado la seguridad del uso de células madre mesenquimales alogénicas derivadas del tejido adiposo en el tratamiento de conjuntivitis cicatriciales autoinmunes y otras patologías inflamatorias de la superficie ocular.
El estudio, desarrollado en el marco de la Red Española de Terapias Avanzadas (Red Terav), con el apoyo de SCReN (Spanish Clinical Research Network) y la financiación del Instituto de Salud Carlos III, está liderado por el Dr. Nicolás Alejandre, director médico de IMO Grupo Miranza Madrid y especialista en cirugía de córnea y catarata. La compañía destaca que Celophin supone un «avance pionero» en el empleo de terapias celulares para el control de la inflamación ocular crónica.
Estas patologías incluyen el penfigoide de las membranas mucosas con afectación ocular, el síndrome de Lyell y el síndrome de Stevens-Johnson, enfermedades caracterizadas por una inflamación intensa de la conjuntiva y la córnea, que puede generar cicatrices severas, adherencias palpebrales, sequedad ocular extrema y pérdida visual progresiva.
Los próximos pasos del estudio evaluarán la eficacia del tratamiento en un grupo más amplio de pacientes y comprobarán si reduce la dependencia de fármacos inmunosupresores
«El seguimiento durante un año nos ha permitido confirmar la seguridad del tratamiento y apuntar a su potencial eficacia. En el 50% de los pacientes observamos mejoras clínicas claras, mientras que en el resto la enfermedad se mantuvo estable», explica el Dr. Nicolás Alejandre, investigador principal del proyecto.
Próxima fase: evaluación de la eficacia clínica
En esta primera etapa han participado una veintena de pacientes, cuyos resultados respaldan el potencial terapéutico de las células madre mesenquimales para el control de la inflamación de la superficie ocular. En estos momentos, el equipo investigador trabaja en la autorización para iniciar la segunda fase del ensayo, destinada a evaluar la eficacia del tratamiento en una muestra más amplia.
El objetivo principal será comprobar si esta terapia permite reducir la dependencia de los fármacos inmunosupresores, que suelen asociarse a importantes efectos adversos sistémicos. Una menor exposición a estos medicamentos supondría un avance clave en términos de seguridad y calidad de vida.
«Si conseguimos demostrar que las células madre pueden controlar la inflamación sin depender tanto de los inmunosupresores, estaremos dando un paso decisivo hacia una oftalmología más personalizada y segura», añade el Dr. Nicolás Alejandre
De forma paralela a Celophin, el Dr. Alejandre participa en otro proyecto centrado en el uso de células madre en la blefaritis asociada a disfunción de las glándulas de Meibomio, especialmente en pacientes con fuerte componente inflamatorio. En esta investigación colaboran el Instituto de Ciencias de la Salud de Castilla y León, la Universidad Complutense de Madrid y, nuevamente, el Instituto de Salud Carlos III como entidad financiadora.








