Redacción
El Instituto para el Desarrollo e Integración de la Sanidad (Fundación IDIS) ha emitido este jueves un comunicado para salir en defensa del modelo de cooperación público-privada, en entredicho en la Comunidad de Madrid tras conocerse que el CEO de Ribera Salud, empresa que gestiona el Hospital Universitario de Torrejón, pidió rechazar pacientes o procesos poco rentables para así ganar rentabilidad, a costa de que esto supusiera aumentar las listas de espera quirúrgicas.
“La Fundación IDIS reafirma su compromiso con un modelo sanitario en el que el sector del emprendimiento privado en sanidad resulta clave para aportar valor al sistema en su conjunto, favorecer la accesibilidad y consolidar la confianza de la ciudadanía”, ha señalado en el texto.
Si bien, desde la entidad que aglutina a distintas empresas e instituciones del sector sanitario y sociosanitario de España, han instado a que este modelo de cooperación “imprescindible y necesaria”, se haga en cualquier caso “en términos de transparencia y seguridad jurídica, para garantizar en todo momento la calidad, en beneficio de los pacientes, la confianza y la eficiencia en el uso de los recursos”.
Tras estallar el caso, un equipo multidisciplinar enviado por la Consejería de Sanidad madrileña se personó este miércoles en el centro sanitario de titularidad pública pero de gestión privada, para comprobar que el servicio de prestaba en los términos que contempla la ley. A las pocas horas, concluyeron que no había ninguna irregularidad en la prestación del servicio. Al respecto, IDIS “apoya todos los mecanismos de control que sean necesarios para garantizar dichos principios” y, a su vez, expresa su rechazo a “cualquier práctica contraria a los mismos que, de manera aislada, haya podido producirse”.
“La Fundación IDIS reafirma su compromiso con un modelo sanitario en el que el sector del emprendimiento privado en sanidad resulta clave para aportar valor al sistema en su conjunto”
El posicionamiento de IDIS recoge también la necesidad de “avanzar en marcos de cooperación con reglas claras, que permitan aprovechar plenamente las capacidades de todos los recursos disponibles y mantengan como prioridad inequívoca la mejor atención posible, rechazando cualquier práctica que se aleje de los principios éticos, de transparencia, seguridad y calidad que deben regir estas relaciones”.
E insiste que sin un modelo público-privado “el funcionamiento del sistema sanitario sería inviable”. “En nuestro entorno esa cooperación se materializa en una complementariedad de modelos, a través de diferentes fórmulas para dar asistencia a todos los pacientes”, explica la fundación.
Entre los beneficios que menciona está que es un potenciador de “la competitividad del sector público”, además de “ser una de las vías realistas para disminuir los problemas de acceso de los pacientes, llevada a cabo históricamente en todas las comunidades autónomas”.
En este sentido, pone de relieve que la sanidad de titularidad privada realiza el 41,6% de las intervenciones quirúrgicas, registra el 29,7% de las altas y atiende el 33,6% de las urgencias, una contribución sin la cual el sistema difícilmente podría dar respuesta adecuada a las necesidades actuales de los pacientes.
Por todo ello, finaliza subrayando que cualquier acuerdo de colaboración debe desarrollarse bajo principios de transparencia y seguridad jurídica. “Por ello, insiste en la necesidad de establecer modelos de colaboración basados en la confianza y respaldados por una regulación clara, con normas que garanticen un funcionamiento adecuado y siempre con el foco puesto en la atención y el beneficio del paciente”, concluye el comunicado.









