Redacción
La Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ) destaca la importancia de reforzar las medidas de prevención frente a las infecciones respiratorias debido al incremento de casos que se han registrado en las últimas semanas y que está causado por la variante K de la gripe A, como explican desde la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (Semes).
Desde Semes han recordado que las infecciones respiratorias agudas han aumentado un 30% su afluencia en los últimos días, y destacan que todavía no han alcanzado su pico. Actualmente, la tasa media de incidencia supera los 600 casos por cada 100.000 habitantes, aunque en determinados departamentos y áreas sanitarias se registran cifras que rebasan los 1.600 casos por cada 100.000 habitantes.
Este aumento de la circulación de virus respiratorios está generando un incremento de descompensaciones en pacientes con patologías crónicas, especialmente cardiópatas y personas con trastornos respiratorios, han advertido los urgenciólogos. Y las personas más afectadas por estas complicaciones son los colectivos más vulnerables, como mayores, inmunodeprimidas o con enfermedades oncohematológicas.
«Las personas que presenten síntomas respiratorios deberían limitar sus contactos sociales y usar mascarilla de forma estricta», han recomendado desde Separ
Los hospitales también están sufriendo las repercusiones debido al incremento de los ingresos y la tasa de hospitalización por cuadros de descompensación. En concreto, la tasa de hospitalización por afecciones respiratorias se sitúa ya en 15 casos por cada 100.000 habitantes. El 26% de los casos están provocados por la gripe A, un 2% son cuadros relacionados con el Covid, y un 4% con el virus respiratorio sincitial (VRS).
Por ello el vicepresidente de Semes, el Dr. Javier Millán, ha reclamado la puesta en marcha de planes de contingencia que permitan reforzar las plantillas de urgencias y emergencias para evitar la sobresaturación de los servicios y garantizar su capacidad de respuesta. «En realidad, hablamos de la capacidad de respuesta de todo el sistema sanitario», ha destacado.
«Las personas que presenten síntomas respiratorios deberían limitar sus contactos sociales y usar mascarilla de forma estricta«, ha explicado el Dr. Alberto García, coordinador del Grupo de Inmunización del Paciente Respiratorio de Separ. Un uso que también recomiendan desde Semes en personas enfermas o que han comenzado con síntomas compatibles con gripe cuando se encuentren en presencia de otras personas.
También se aconseja usar mascarilla en zonas poco ventiladas, en centros sanitarios como centros de salud y hospitales, en cuidadores sanos que cuidan de una persona con gripe o con síntomas compatibles cuando estén en presencia del enfermo y en locales cerrados y aglomerados, donde se debe intentar tener la máxima ventilación posible.
«Ventilar espacios, evitar reuniones si se presentan síntomas, lavar las manos con frecuencia y priorizar actividades al aire libre cuando sea posible», recomiendan desde Separ
«Ventilar espacios, evitar reuniones si se presentan síntomas, lavar las manos con frecuencia y priorizar actividades al aire libre cuando sea posible son acciones sencillas que disminuyen de manera significativa la circulación de virus respiratorios», ha aconsejado el Dr. Francisco Sanz, también coordinador del Grupo de Inmunización del Paciente Respiratorio de Separ.
Al mismo tiempo, desde Semes han recordado que la vacuna frente a la gripe está indicada en adultos de 60 años o más; menores de 60 años con condiciones de riesgo; mujeres embarazadas; personal de centros sanitarios; trabajadores de servicios públicos esenciales; personas fumadoras; personas con exposición laboral directa con animales: y menores entre 6 y 59 meses.
En caso de tener síntomas de la gripe, como dolores musculares, escalofríos, tos seca sin expectoración, fiebre, dolor de cabeza, dolor de garganta y, en algún caso, vómitos y diarrea, han instado a permanecer en casa para evitar contagiar a otras personas, dado que el virus se puede transmitir desde un día antes de empezar con los síntomas hasta siete días después, con una capacidad máxima de contagio los tres primeros días.
El tratamiento debe centrarse en mantener un reposo relativo, beber abundantes líquidos, evitar el consumo de alcohol y tabaco, tomar medicación que mejore los síntomas como la fiebre o el dolor de cabeza. Por ello, los expertos han resaltado que la gripe está causada por un virus, por lo que los antibióticos no mejoran los síntomas ni aceleran la curación. Asimismo, han señalado que no se dé aspirina a niños ni adolescentes.









