Redacción
La fibrosis pulmonar, una enfermedad que causa cicatrización y engrosamiento del tejido profundo de los pulmones, dificultando la respiración, se engloba dentro de las enfermedades pulmonares intersticiales difusas (EPID). En Europa, se estima una incidencia media de entre 20 y 43 nuevos casos por cada 100.000 personas al año, mientras que en España se sitúa entre tres y siete nuevos casos por cada 100.000 habitantes. Su causa es desconocida y su identificación es crucial para el diagnóstico y el manejo individualizado.
La Guía de Recomendaciones Prácticas en Enfermería en Fibrosis Pulmonar, elaborada por profesionales sanitarios y publicado por el Consejo General de Enfermería (CGE) con la colaboración de Boehringer Ingelhim, es una herramienta para realizar un correcto abordaje de la fibrosis pulmonar que favorezca un diagnóstico precoz y aumentar la capacidad de actuación de las enfermeras. La nueva guía proporciona información estructurada y accesible sobre detección temprana, educación sanitaria, seguimiento clínico, manejo de síntomas, apoyo emocional, preguntas frecuentes y rol de la enfermera y su coordinación en equipos multidisciplinares.
“Esta guía constituye una herramienta de consulta clave basada en la evidencia y adaptada a las necesidades reales de los pacientes y sus familias, reconociendo y fortaleciendo el rol esencial de las enfermeras en cada etapa del proceso asistencial”, destaca Florentino Pérez Raya, presidente del Consejo General de Enfermería. Asimismo, Pérez recalca la importancia de que las enfermeras tengan a su disposición los recursos suficientes que permitan la identificación de síntomas de la fibrosis pulmonar y su valoración específica de cara a iniciar una evaluación clínica dirigida desde una perspectiva interdisciplinar.
Entre la información incluida en la guía, destacan la educación sanitaria, el seguimiento clínico, el manejo de síntomas y el apoyo emocional
Por su parte, Elena Gobartt, directora de Medical Affairs de la franquicia de Specialty Care de Boehringer Ingelheim España, destaca que “este recurso proporciona herramientas concretas para optimizar el seguimiento, fomentar la adherencia terapéutica y mejorar la experiencia del paciente, alineándose con nuestro objetivo de avanzar hacia un abordaje más precoz y estructurado”.
Las EPID están asociadas a varios problemas reales y potenciales, cuyo abordaje requiere continuidad asistencial y una mirada integral del proceso de salud. En este contexto es donde las enfermeras tienen un papel principal, especialmente la enfermera gestora de casos “que es quien garantiza ese acompañamiento, coordina a los distintos especialistas, anticipa complicaciones y ofrece educación y apoyo emocional a las personas afectadas”, comenta Mireia Baiges, enfermera gestora de casos de neumología del Hospital General de Granollers (Barcelona) y una de las autoras de la guía.










