Dra. Carmen Martín Carreras-Presas, directora del Máster en Estética Dental, profesora titular de Patología Médica Bucofacial II y III de la Universidad Europea de Madrid
Clásicamente se dice que la cara es el espejo del alma… cuando en realidad sería mucho más preciso afirmar que la boca es el verdadero espejo de la salud general.
Entendemos la salud oral como la salud de todos los tejidos orales y peribucales, los dientes, las mucosas, los labios y la piel alrededor de la boca. Unos labios secos y desdibujados por el paso de los años, o por la presencia de cicatrices que provoquen asimetrías o falta de anatomía de las estructuras más relevantes de los labios pueden avejentar una sonrisa, y dificultar nuestra relación con los demás. Mantener una mucosa labial y una piel peribucal hidratada, elástica, jugosa, sana y bonita nos ayuda a sentirnos bien y mejora nuestra autoestima. Nos permite sonreírle a la vida con confianza.
Las alteraciones en la secreción salival constituyen un motivo de consulta recurrente en las clínicas de atención primaria y de odontología. La xerostomía o sensación subjetiva de sequedad bucal puede tener muchas causas, pero la primera, y que sin duda pasa muchas veces desapercibida es la no ingesta suficiente de agua. Para mantener una secreción salival adecuada, hay que beber agua. Es el A del ABC. La saliva está formada 99% por agua y solo un 1% por partículas orgánicas e inorgánicas, muchas de las cuales pueden servir de biomarcadores de salud o enfermedad. Las aplicaciones diagnósticas de la saliva están siendo estudiadas desde hace tiempo, por su no invasividad a la hora de recolectar la muestra salival para su análisis, y nos puede servir de cribado y monitorización de enfermedades cardiovasculares, neurológicas, alteraciones endocrinas. En una gota de saliva se puede saber si un paciente anciano frágil se ha tomado la medicación de la mañana, si un paciente en deshabituación tabáquica ha fumado, si una mujer se encuentra en un momento fértil o si tenemos una infección vírica por SARS-CoV-2.
Las alteraciones en la secreción salival constituyen un motivo de consulta recurrente en las clínicas de atención primaria y de odontología
Otro aspecto relevante de la cavidad oral es la presencia de bacterias y microorganismos. Lo que se conoce como microbioma oral. Estos microorganismos deben convivir en equilibrio y cuando se rompe este equilibrio (disbiosis), pasamos de salud a enfermedad. El microbioma oral se ha estudiado también como factor diagnóstico y pronóstico en enfermedades locales y sistémicas como el cáncer.
Un motivo de consulta habitual suele ser la halitosis o el mal aliento. En el 90% de los casos, este olor es causado por bacterias orales presentes en la placa y el sarro entre los dientes, o en la superficie de la lengua. La lengua debe tener un color rosado, similar al resto de las mucosas orales. Para favorecer la higiene lingual existen en la farmacia raspadores y cepillos que tienen formas específicas para limpiar el dorso de la lengua.
Aun así, las enfermedades orales más prevalentes son la enfermedad periodontal y la caries. Ambas pueden deberse a factores genéticos, ambientales y a la presencia de placa y una higiene oral no adecuada. Existen factores agravantes como la presencia de malposiciones dentarias o prótesis desadaptadas que impiden o dificultan una correcta higiene oral.
A lo largo de nuestra vida, grandes marcas como Philips nos han ayudado en la prevención, el diagnóstico y la monitorización de enfermedades tanto sistémicas como orales. La incorporación de la tecnología de Philips a los cepillos orales culminó con la creación del sistema de cepillos sónicos Philips Sonicare, con un movimiento de cepillado sónico cuidadosamente calibrado para crear microburbujas que limpian en profundidad entre los dientes. Los 62.000 movimientos de cepillado por minuto limpian suavemente los dientes y eliminan la placa para una limpieza diaria excepcional.
Para mantener una buena higiene oral debemos limpiar todas las superficies de los dientes, incluyendo las caras interproximales y siendo conscientes de que las superficies más posteriores de los molares tienen difícil acceso. No se trata de cepillarse mucho y muy fuerte, sino de cepillarse bien y con las herramientas adecuadas e independizadas para cada situación y cada paciente. La cinta dental es una gran aliada para la higiene interdental, existiendo también cepillos interproximales con distintos tamaños y formas que nos permiten limpiar adecuadamente todos los espacios entre los dientes.
Los irrigadores como Sonicare Power Flosser 3000 sin cable, son cómodos y fáciles de usar y pueden ayudar a limpiar zonas de difícil acceso alrededor de implantes y prótesis fijas sobre dientes y/o implantes. Todos estos sistemas son complementarios y se deberían usar en conjunto. No hay uno que sustituya a otro; todos suman y nos permiten mejorar la salud oral en general.
Para mantener una buena higiene oral, debemos limpiar todas las superficies de los dientes, incluyendo las caras interproximales y siendo conscientes de que las superficies más posteriores de los molares tienen difícil acceso
Algunos pacientes se cepillan mucho, demasiado fuerte y con una técnica agresiva que provoca recesiones irreversibles a nivel gingival, y abfracciones a nivel dentario por utilizar de forma concomitante pastas demasiado abrasivas. Estas lesiones sólo pueden resolverse modificando la técnica de cepillado, y con técnicas de cirugía plástica mucogingival y técnicas restauradoras avanzadas. La técnica de cepillado puede ser incorrecta por defecto y por exceso. Para evitar estos problemas, podemos utilizar cepillos eléctricos como el Philips Sonicare, que presenta indicadores de presión para evitar que se ejerza demasiada fuerza sobre los tejidos dentarios y gingivales. Además, estos dispositivos muestran el rendimiento del cepillado en la pantalla inteligente integrada, y habitualmente nos proporcionan una sensación agradable de limpieza, brillo y pulido dentario.
La enfermedad periodontal, además, se ha relacionado con enfermedades cardiovasculares y metabólicas y con disfunción eréctil. Se considera la sexta manifestación de la diabetes, junto con retinopatía, nefropatía, neuropatía, enfermedad cardiovascular y afectación de vascularización periférica distal (pie diabético) debido a su alta prevalencia en pacientes diabéticos y a la relación bidireccional entre ambas enfermedades. Es decir, la diabetes aumenta el riesgo, la severidad y la progresión de la enfermedad periodontal, y la periodontitis, a su vez, puede dificultar el control glucémico y empeorar la evolución de la diabetes.
Para el control de la homeostasis del microbioma oral es necesario ser disciplinado en la higiene oral diaria, y en las revisiones y visitas regulares al odontólogo. No todos los pacientes tienen las mismas necesidades de supervisión y control. Consulte con su odontólogo quien le aconsejará que acuda a revisión teniendo en cuenta su predisposición genética, sus condiciones orales específicas y su habilidad y compromiso para mantener su boca sana y limpia.
Para el control de la homeostasis del microbioma oral es necesario ser disciplinado en la higiene oral diaria, y en las revisiones y visitas regulares al odontólogo
La cavidad oral también refleja el estado psicológico de los pacientes. En la boca vemos signos de parafunción (onicofagia), bruxismo… Los odontólogos también diagnosticamos patologías autoinmunes o idiopáticas, que pueden desencadenarse por estrés tales como las estomatitis aftosas recurrentes o el liquen plano oral. Y en otras ocasiones vemos pacientes sin signos clínicos de enfermedad, pero con síntomas de ardor y escozor en lengua, labios y paladar. Suelen ser pacientes sensibles, ansiosos pero contenidos, que no exteriorizan lo que les ocurre y no piden ayuda a psicólogos. En un mundo que gira a lo loco, debemos ayudar a nuestros pacientes a cuidar su salud general física y psicológica, por lo que debemos estar preparados como sanitarios para diagnosticar estas patologías y derivar a nuestros pacientes a profesionales que estén cualificados para darles herramientas para afrontar las situaciones complicadas que la vida les haya puesto por delante.
En el caso de la salud oral, Philips nos aporta una gran gama de productos, desde agentes blanqueadores con fosfato de calcio amorfo y luz led (Sistema de Blanquemiento profesional Philips Zoom) para conseguir unos resultados profesionales más rápidos y duraderos, hasta cepillos e irrigadores que nos facilitan mantener una correcta salud bucodental y una sonrisa limpia y luminosa a diario.
En la boca comienzan las mejores cosas de la vida, o al menos, las más importantes: la comunicación, el habla, la fonación, el canto, la masticación y la digestión de los alimentos, las risas, las sonrisas y los besos. Mantener una buena salud oral nos permite disfrutar de la vida plenamente.







